Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

28 noviembre, 2014

Una aproximación a la terrible historia de los Edictos Policiales en Argentina

En el año 2005 se publicó el libro “La gesta del nombre propio”, un informe sobre la situación del colectivo trans en la Argentina bajo la coordinación de la histórica dirigente travesti Lohana Berkins, y la antropóloga Josefina Fernández.
Publicado muchos años antes de la aprobación de la Ley de Identidad de Género reunía textos de Ana Mallimaci, María Alicia Gutierrez, Aluminé Moreno, Mauro Cabral, Renata Hiller y de las propias Fernández y Berkins; y es el resultado de una investigación sobre la situación de ese colectivo en la Ciudad de Buenos Aires, Mar del Plata y algunas localidades del Conurbano Bonaerense que muestra la exclusión, la dificultad de acceder a la condición de ciudadanía, la discriminación en la salud, la educación, la represión de las fuerzas de seguridad, y la violencia sexual y doméstica.
Durante este estudio se relevaron 420 nombres de personas travestis, transgéneros y transexuales muertas. La mayoría a causa del VIH-sida, pero también asesinadas, o a causa de suicidios.
El 35% de estas muertes fueron de personas entre 22 y 31 años y el 34% entre 32 y 41 años.
Personas olvidadas, solas, cuerpos errantes, decididas a vivir sus vidas como querían vivirlas.
Con todo en contra, y aun así, resistiendo.
Seres humanos que en algunos casos tuvieron una tumba con una inscripción NN, y en muchos otros un nombre que no los identificaba.
El 9 de mayo de mayo de 2012 el Senado de la Argentina aprueba por unanimidad la Ley la Identidad de Género otorgando el derecho al reconocimiento a miles de personas travestis, transexuales, transgéneros e intersexuales de su identidad de género y a ser identificado de acuerdo con la vivencia interna con su nombre, imagen y sexo con los cuales se autoperciban.
Pero hasta llegar hasta esa Ley, la criminalización de la diversidad sexual y particularmente de las identidades trans, durante mucho tiempo estuvo escrita en otras leyes: los edictos policiales, cuya historia es la historia de las políticas de persecución social orientadas al control y la normalización de grupos sociales considerados desviados por el poder estatal. Entre estos grupos figuraban los homosexuales y las personas trans, que forjaron su resistencia a pesar de la oscuridad represiva y policial que permitía la aplicación de los edictos (art. 2 incisos "F", "H" e "I") y la Ley de Averiguación de antecedentes.
Los Códigos y Edictos que definían contravenciones policiales rigieron en Buenos Aires desde 1870 perfeccionan los mecanismos represivos en 1930 con la dictadura de Uriburu. Pero su desarrollo llega en la década del 40.
En 1946 en la primera presidencia de Juan Domingo Perón se instauró el Reglamento de Procedimientos Contravencionales de la Policía Federal que en su artículo 207 reprimía las reuniones privadas de homosexuales.
En los años setenta la campaña de moralidad, intensificada por el gobierno de facto del General Onganía y extendida luego de la restauración democrática de 1983, selectivamente criminalizaba al "travestismo", bajo la alegoría de "vestir prendas del sexo opuesto". Las identidades trans al igual que la homosexualidad por considerarse en la literatura médica como desviaciones sexuales, fueron instituidas contravenciones en el campo jurídico.
La represión al colectivo LGTBI obtiene instrumentos legales y judiciales que se mantendrán vigentes y en aplicación hasta la Asamblea Estatuyente de 1996.
Más de 50 años de legislación represiva bajo la mirada cómplice de todos los gobiernos de turno; los elegidos democráticamente y también, claro está, las dictaduras militares.
Estos instrumentos legales ponen en marcha la maquinaria de la represión y la persecución judicial, dejando el arbitrario concepto de “reconocer la homosexualidad” a través de tener «antecedentes»; o conocer “tal condición” por medio de «datos fehacientes y bajo la firma del director o jefe de secciones de la Dirección de Investigaciones», en manos de los uniformados.
Cuando se detectaban que en su jurisdicción se reunían personas LGTBI «con propósitos vinculados a su inmoralidad», los Comisarios denunciaban a la Dirección de Investigaciones para que interviniera.
El edicto policial sobre escándalo tipificaba las figuras contravencionales de la siguiente manera:
• «inciso f» : exhibirse vestidos o disfrazados con ropas del sexo contrario;
• «inciso h» : incitar u ofrecerse públicamente al acto carnal, sin distinción de sexos.
• «inciso i» : encontrarse un sujeto conocido como pervertido en compañía de un menor de 18 años.

Ironizaba el poeta y escritor Néstor Perlongher “¿En que se basa la autoridad para saber cuándo una vestimenta es o no indecorosa? Dedúcese que en esa categoría habrán de entrar la minifalda y el bretel, si no el escote en V. Por si las moscas, les cabría a las chicas de Flores el inciso 2º H (pavor de los gays y de las prostitutas) que condena, con arresto de 30 días, a "las personas de uno u otro sexo que públicamente incitaran o que ofrecieren el acto carnal" (…) También les puede pasar que presas de pánico echen mano del saco de un caballero transitante: error fatal: es el 2º F que les cabe a "los que se exhibieren en la vía pública o lugares públicos vestidos o disfrazados con ropas del sexo contrario”
(…) Y aunque la chica no haga nada nunca a nadie, tararear "qué me importa tu pasado, lo que has hecho y lo que harás", de nada sirve -­minga!- porque "por averiguación de antecedentes" se la llevan por 48 horas a la sombra de los barrotes en flor -y no va a precisar arrojar su cuerpo a pedacitos "a todos los que le pasan la vereda", porque es posible que se lo hagan pedacitos ahí mismo”

Nena llévate un saquito, revista Alfonsina, año 1983 (reeditado en 1997 Prosa Plebeya)

Los edictos policiales fueron el instrumento de ordenamiento moral de la sociedad para fomentar el proyecto de civilización del estado moderno con ciudades ordenadas y limpias de "enemigos" que pudieran atacar la moral de la sociedad.
Este concepto de “enemigos” es desarrollado también por la socióloga Alcira Daroqui, directora del Departamento de Investigaciones de la Procuración Penitenciaria de la Nación y coordinadora del Registro Nacional de Casos de Tortura y/o Malos Tratos: “Y este enemigo en tanto integra un colectivo social, el de los excluidos, los que están o deben estar afuera, deben anclarse en un espacio social y territorial ajeno al espacio de nosotros, su circulación, su visibilidad, se convierte en una amenaza en tanto seguros ofensores, seguros delincuentes, alimentando la “obsesión securitaria”, con propuestas políticas y de gestión de los social fundadas en la incapacitación, neutralización y si es necesario, la eliminación de esos otros amenazantes [...] Esos ́otros ́ (...) no registran otra atención que aquella que el sistema penal les presta a través de sus distintas agencias: la policía, la justicia y la cárcel”

Lo diferente debía ser atacado, encarcelado, combatido, exterminado.
Fue el estado argentino quien se hizo cargo de ese combate contra lo diferente, con uso del poder de policía y a la elaboración de figuras punitorias.

Años de sufrimiento trans, entre el resarcimiento o la burla

Dos proyectos de Ley para resarcir económicamente a las personas trans que se discuten en la Argentina hay desatado una dura polémica.

Se discuten en la Argentina dos proyectos de Ley para resarcir económicamente a las personas trans mayores de 40 años que por su situación generacional hayan sufrido los peores tratos que un Estado ausente puede proporcionar a un ciudadano: detenciones arbitrarias, discriminación social, educativa o sanitaria.
Estos proyectos han generado una encendida polémica y una campaña moralizante de amplios sectores de la población, que incluyen amenazas y ataques de todo tipo hacia el colectivo LGTBI.
Antecedentes:
El 9 de mayo de mayo de 2012 el Senado de la Argentina aprobó por unanimidad la Ley de Identidad de Género otorgando el derecho al reconocimiento a miles de personas travestis, transexuales, transgéneros e intersexuales de su identidad de género tal cual se autoperciban.
Pero hasta llegar hasta esa Ley, la criminalización de la diversidad sexual y particularmente de las identidades trans, durante mucho tiempo estuvo escrita en otras leyes: los edictos policiales, cuya historia es la historia de las políticas de persecución social orientadas al control y la normalización de grupos sociales considerados desviados por el poder estatal. Entre estos grupos figuraban los homosexuales y las personas trans, que forjaron su resistencia a pesar de la oscuridad represiva y policial que permitía la aplicación de los edictos (art. 2 incisos "F", "H" e "I") y la Ley de Averiguación de antecedentes.
Los dos proyectos:
La legisladora porteña María Rachid del Frente para la Victoria promueve uno de esos proyectos (con número de Expediente 3130-D-2014 y que se puede consultar en
http://www.legislatura.gov.ar) que fue presentado en la Legislatura Porteña el año pasado.
Rachid es activista lesbiana, fundadora de la organización de lesbianas y mujeres bisexuales La Fulana y ex presidenta de la Federación Argentina LGBT, una de las referentes en la Argentina en la lucha por los derechos LGTBI.
Su proyecto tiene por objeto la creación de un subsidio mensual para personas trans mayores de cuarenta años con domicilio en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que hayan realizado su cambio registral conforme la Ley Nacional Nº 26.743 (de Identidad de Género) y su decreto reglamentario Poder Ejecutivo Nacional Nº 1007/2012.

Esta propuesta ha desatado una dura polémica.
Varios medios de comunicación y el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires (en manos de la derecha del PRO) salieron a decir que el monto estimado era de $8.000 (aproximadamente U$S 900) cuando en realidad fue solicitado en $ 2.400 (aproximadamente U$S 300) como aclaró la Legisladora. Aunque si la iniciativa se aprobara “habría que ajustar el valor”.

El otro proyecto de ley 8194 fue presentada en octubre en la Cámara de Diputados de la Nación, por la Diputada Nacional Diana Conti (también del Frente para la Victoria) presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales, que avaló con su firma la propuesta de ley que se sustenta en una idea de Marlene Wayar (Directora de El Teje y de Futuro transgenérico) y es el resultado de una escritura colectiva impulsada por las organizaciones Abosex (Abogad*s por los Derechos Sexuales), Alitt (Asociación de Lucha por la Identidad Travesti Transexual), Futuro transgenérico y MAL (Movimiento Antidiscriminación de Liberación).
La ley tiene como finalidad establecer una pensión graciable para aquellas personas que hayan sido privadas de su libertad por causas relacionadas con su identidad de género como consecuencia del accionar de las Fuerzas de Seguridad federales y/o por disposición de autoridad judicial o del Ministerio Público de jurisdicción nacional o federal. Serán beneficiarias, las personas a las que se les haya aplicado los incisos "f", "h" e "i" del artículo 2 del derogado Reglamento de Procedimientos Contravencionales del Edicto policial dictado por la Policía Federal Argentina.
Las personas que en iguales circunstancias hubiesen sufrido lesiones gravísimas, según la clasificación que hacen los artículos 90 y 91 del Código Penal, o alguno de los delitos contra la integridad sexual (arts. 118 a 133 del Código Penal) será incrementado en un treinta por ciento (30 %).
Esta pensión será de carácter independiente de cualquier otra reparación y será compatible con toda prestación contributiva o no contributiva de cualquier jurisdicción que pudiera estar percibiendo el/a solicitante.

Ataques, burlas y amenazas:
La Legisladora Rachid y su proyecto han sido blanco de las más duras críticas desde distintos sectores de la población, fundamentalmente opositores al gobierno nacional de Cristina Kirchner.
Las burlas y las amenazas dan cuenta del odio y el rencor que anida en muchos sectores de la sociedad argentina, sobre todo contra los derechos del colectivo de la diversidad sexual.
Los insultos lesbofóbicos y transfóbicos y las amenazas de todo tipo, demuestran un punto de alerta en la galopante derechización social y política de la Argentina.

El proyecto de Rachid (como lo aclaró desde distintos medios) tendría llegada a menos de cien personas que tienen un promedio de vida de 35/40 años.
El proyecto de Diana Conti tendría que articular con las distintas provincias y ver que los censos poblaciones pudieran dar el marco adecuado para la llegada más justa.

Ambos proyectos vienen a intentar reparar de alguna manera una parte de la ausencia del Estado en relación a los derechos del colectivo trans, y a resarcir el dolor de un grupo de personas que ha sufrido prisiones y arrestos arbitrarios, muerte, destierro, humillaciones, discriminación y un largo etcétera mientras la población en general miraba para otro lado.

El colectivo trans fue quien más sufrió en cuerpo y alma la ausencia de un Estado que fue quien le infrigió todo ese sufrimiento.
Hoy ese Estado intenta reparar de alguna manera esa herida abierta.
Oponerse a esto es mucho más que una canallada.

20 agosto, 2014

Palabra y Pluma - Textos políticos y otras mariconadas


El 15 de octubre, 21hs. presentación de

Palabra y Pluma /
Textos políticos y otras mariconadas
de Gustavo Pecoraro


con presentaciones de

Liliana Viola
Ernesto Meccia
Alejandro Modarelli
Gus Casals
Maximiliano Ferraro

canciones

Susy Shock
Karen Bennett


conducen

Alcira Garido
Amanda Alma


casaBrandon
Luis María Drago 236 / CABA

20 julio, 2014

4 años de Matrimonio Igualitario en Argentina


Se cumplen 4 años de la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario en Argentina, que supuso una bisagra en cuanto a los derechos de la comunidad LGTBI, y posicionó al país -en relación al marco de derechos legales para las personas homosexuales, lesbianas y transexuales (junto con la Ley de Identidad de Género aprobada en 2011)- como vanguardia indiscutida en la región y en el mundo entero.
Más allá de los diferentes problemas que la regulación de la Ley de Identidad de Género está teniendo, o la escala de violencia sobre todo hacia el colectivo trans, o el diferente impacto social que estos derechos tienen si se vive en una gran ciudad, una pequeña, o en un pueblo; hoy por hoy en Argentina hay una legislación de protección en cuanto a la igualdad de derechos en matrimonio, adopción, herencia, e identidad para las personas LGTBI, algo que no sucede en Rusia, o en los países árabes, o Nigeria, Sudán, o los países del caribe inglés, pero tampoco en China, Brasil, Cuba o Chile.
En lo específico al matrimonio igualitario Argentina es vanguardia en relación por ejemplo a Estados Unidos donde estas uniones están autorizadas en algunos estados y en cambio prohibidas en una treintena de ellos; o a países que permiten uniones civiles de personas del mismo sexo (con derechos similares a los del matrimonio, aunque sin esa denominación) como Alemania, Irlanda, Israel o la República Checa.
Mirando hacia Latinoamérica, y por citar sólo dos ejemplos, el año pasado en Colombia el Senado de ese país rechazó el proyecto de ley de matrimonio igualitario.
Hace unos meses en Perú la Comisión de Justicia y Derechos Humanos del Congreso convirtió los proyectos de Ley de Unión Civil y de Patrimonio Compartido en un solo proyecto de Unión Solidaria entre dos personas cualesquiera, sean heterosexuales u homosexuales, sin reconocerlas como familia, ni como pareja, y sin otorgarles ningún tipo de derechos, modificando completamente el reclamo de la comunidad LGTBI peruana (
ver nota en Corresponsales Clave http://www.corresponsalesclave.org/2014/06/muere-la-ley-de-union-civil-en-peru.html).
Casi 40 años de lucha LGTBI en Argentina con distintas experiencias organizativas, encontró en 2010 las condiciones políticas de interacción entre los reclamos de la comunidad, el Estado, y los distintos partidos políticos, factores todos que sumados al debate en los diferentes ámbitos de la sociedad desembocaron en la aprobación de una ley que no sólo trae felicidad a quienes se casan, sino que indudablemente mejora la calidad de la sociedad toda.
Según datos de la FALGBT (Federación Argentina LGBT) y de la CHA (Comunidad Homosexual Argentina) desde su aprobación hasta la fecha han sido concretados más de 7000 casamientos igualitarios, cifra en principio escasa para la cantidad poblacional que representa la comunidad LGTBI de Argentina, pero valiosa para ejemplificar la igualdad de derechos.
Quiénes no consideramos al matrimonio igualitario como una propuesta para nuestras propias vidas debemos festejar los 4 años de la Ley de Matrimonio Igualitario.
Como debemos festejar que haya educación gratuita aunque no tengamos hijos, o sanidad universal y obligatoria aunque no estemos enfermos, o poder votar aunque seamos abstencionistas.
Sin esta Ley, y sin la posibilidad de casarse, muchas personas LGTBI no hubieran podido tomar decisiones o simplemente estar al lado en los últimos momentos de vida de sus parejas. Tampoco poder resolver cuestiones prácticas en relación a sus hijos. O testamentarios sobre las posiciones compartidas.
Esta Ley viene a resolver situaciones de afecto, pero también situaciones prácticas de desigualdad. Y todos los derechos conquistados que nos igualan deben ser festejados.
También sirve para marcar referencialidad en igualdad de derechos que viene muy bien en estos tiempos de contraofensiva conservadora mundial.
Hay otros debates complementarios, que sirven para advertirnos y singularizaros para que la sociedad no nos encorsete en sus límites permitidos.
El matrimonio igualitario debe ser una herramienta que iguale derechos pero no una herramienta que reproduzca la heteronormatividad.
Ni una herramienta que obligue a que todas las personas LGTBI debemos ser iguales y pretender para nuestras relaciones una libreta que nos transforme en esposos.
Sí debemos pelear (así como hicimos para que se aprobara esta ley) por mantener este derecho.
En ese sentido, y pensando hoy y desde hace tiempo que el matrimonio civil entre personas del mismo sexo no entrará jamás en mi construcción de vida, la sola existencia de esa Ley, me permite pensarme con un derecho que si quisiera utilizar en un futuro, estará ahí como está para todas y todos quienes lo pueden y quieren utilizar hoy.

Llevamos un largo camino que debe ser también de festejos de vez en cuando.

23 mayo, 2014

Un sueño argentino

Un sueño argentino
por Enrico Pomodoro (*)

            
No sé si debido a las nuevas pastillas que tomo, o a las largas horas de caminata por las rebajas de la Av. Santa Fe, el sueño se ha apoderado de mí las últimas noches con inusitada intensidad. Y como nada ni nadie más se apodera de este cuerpecito (coyunturalmente) me entregué a él.
Duermo mucho y recuerdo los sueños.
Uno en especial era una visión del cielo.
En un bar llamado precisamente Cielo, Roberto y Carlos Jauregui, entre copa y copa, platicaban de cosas celestiales: que tal nube, que tal ángel, que tal arpa… cuando por medio de Internet (que también llega por ahí) apareció la noticia de la muerte del cardenal Quarraccino. Estas, las Jaureguis, pedorras de humus, se alborotaron y empezaron a discutir cómo organizar una marcha de repudio a la pronta llegada del prelado. Habían armado tanto alboroto, que sus guardaespaldas, Carlos Monzón, Víctor Galíndez y Ringo Bonavena, vinieron a ver qué pasaba, preparados para defenderlos de cualquier cosa.
Y empezó a conformarse la “Coordinadora Celestial No queremos Que Vengas”.
Las Jaureguis -dirigentas naturales del movimiento- se pusieron a la cabeza.
A un costado, Perlongher, Bukowski y Alejandra Pizarnik comenzaban a darle forma a los cantos de protesta. Más allá, y un tanto sonrojados, María Soledad Morales y Miguel Bru, suavizaban un poco las estrofas.
Miguel Abuelo y Federico Moura no se ponían de acuerdo con los compases de la batucada, mientras Freddie Mercury trataba, infructuosamente, de terciar entre ellos. Miles de chicos y chicas, hombres y mujeres, le encontraron el ritmo, golpeando los envases vacíos de AZT que nunca el Ministerio de Salud les proveyó en vida. En un sector, más calmo, Azucena Villaflor de DeVicenzi, René Epelbaum y Dagmar Hagelin tomaban café sentadas en un hermoso sillón rojo bajo los flashes siempre atentos de José Luis Cabezas. Y más acá, Augusto Conte, Pasolini, Mitterand y Lady Di armaban el discurso. A los saltos llegaban Nureyev, Jorge Donn, Robertino Loras, Alejandro Lamas, exigidos por la coreografía que les habían montado Norma Fontenla y José Neglia.
Los oradores serían una de las Jaureguis (que se pelearían entre ellas durante horas para saber cuál), Alberto Olmedo (que venía del otro bar que se llama Heaven, con Marrone y Tato Bores) y Rock Hudson (para darle un poco de trascendencia internacional y porque era el que mejor manejaba el ingles).

Todo preparado, las gargantas calientes, las manos sudorozas, las nubes cambiaban de color… y el Cardenal no aparecía. Y claro, semejante velorio llevaría días en la Tierra.
Entonces, una inmensa burbuja viene directo hacia el cielo. ¡La masa celestial acecha! Y cuando ya Carlos Jauregui iba a abrir su boca para espetarle 15 o 16 cosas a Monseñor, se ve aparecer la cabecita de una paloma que comenta que el Cardenal murió realmente, pero que no lo esperaran por allí porque en el camino fue desviado… ¡y no precisamente para volver a la Tierra!

Al final, tenían razón: Dios es argentino.

(*) Alter Ego con el que firmé notas en la revista NX entre los años 1996 y 1998.

12 mayo, 2014

Palabras a Susy Shock

Palabras que dije en el acto del reconocimiento al Poemario Transpirado de Susy Shock, que otorgó la Legislatura Porteña el 29 de abril de 2014


La Revolución no necesita peluqueros, dijo Fidel Castro en una oportunidad.
Muchos años después Susy Shock, escribió en su poema Madres y Abuelas Travas ¡Eso es burguesa debilidad compadre!
Lo escribió desde la ironía, como respondiendo a esa espantosa frase del líder cubano.
Lo escribió desde el honor, como todo honor que emerge cada vez que hablamos de las Madres y las Abuelas.
Pero también la escribió desde la rabia.
Rabia hacia el enemigo, claro, pero extendida hacia esos con los que a veces hasta caminamos juntos y que -aún hoy- se dan el lujo de decir que no nos necesitan:
“por eso a esas banderas las llevamos solas
con las madres y las abuelas de la deshonra
que todavía es constitucional
aunque nosotras si les hagamos número en sus tantitas marchas
de la por cierto… gloriosa Libertad” 
remata Susy, como para que no queden dudas de qué lado taconea la Shock.

Castro y SU revolución no necesitaba peluqueros, ni bailarines, ni obstetras, ni cocineros, ni escritores, ni poetas, ni maestros.
No necesitaba maricones…ni tortas, ni travas.
Bueno, eso creía él.
¡Porque claro que nos necesitaba! Como nos necesitan todas las revoluciones, a pesar que nos pongan al final de marcha, o nos echen de las plazas para no juntarse con los raros sodomitas, o que nos hagan esperar en los pasillos, o que nos permitan algo de voz siempre que las puertas queden cerradas y no se nos oiga mucho.
Que de eso se trata.
De hacer oír nuestras voces.
Las voces de nosotros los maricones, nosotras las tortas, nosotras las travas.

Tengo el inmenso placer de estar acá esta tarde para hablar sobre Susy Shock y su poemario Transpirado.
Un poemario que hoy distingue la Legislatura de Buenos Aires, la misma que la Shock describió como esa que llena de leyes chatas la bata de tu deseo...
Y a la que deviniendo trava combativa, le gritó el grito de otras travas que combatían: ¡Quemo el recinto de tus leyes! Piquetera trans de la aurora.
No la quemaron, pero unos buenos piedrazos le tiraron a aquella Legislatura de los tiempos de oídos sordos y la vergüenza manifiesta, y también al Congreso cuando nos despreciaba, nos ignoraba, nos relegaba a ser ciudadanos y ciudadanas de segunda.
Creyeron que un código contravencional iba a detenerlas.
Creen que un Código Penal va a asustarnos.
Creen que un Papa Argentino va a convertirnos.
Ilusos…e ilusas.

A esta necesaria nueva Legislatura llega hoy Susy Shock engalanada y rodeada de afectos, devenida trava poeta, artivista como le gusta definirse, siempre con la poesía como herramienta política, pero también con la piedra en la cartera -por si acaso-, no vayan a pensar que nos creemos que esto es el Paraíso y nos olvidamos de los tiempos de la cólera.
Sin embargo, y como no todo es militar, su piedra se transforma en pluma bien afilada que arremete contra la soledad (otro mal), y asegura que si los solos se juntaran (nos juntáramos) la soledad queda sola.
Por eso (recomienda sabiamente) el beso
Y promueve -sería el famoso lobbie trava en este caso- que ese beso sea dado
en los rincones oscuros
frente al rostro del guarda
en la puerta de la Santa Catedral de todas las Canalladas…

Así, Susy Shock se adueña de los besos, de las piedras, de las soledades, de las luchas.
Y dueña y señora de todos los escenarios, armada con su caja derrite el sudor de la marea LGBTI de la Marcha del Orgullo que se abre a la mirada pachatrava y le cuela -entonces- una vagualitas, a capela, o con el coro de hadas que ella seleccionó a ojo de corazón abierto y generosidad como bandera.
Susy Shock es parada fija en cada lucha de nuestra comunidad, y ese decir sí sin límites a veces le jugó alguna mala pasada, aunque ella sabe que de todo se aprende.
También de la generosidad sin límites, que a veces suele no ser entendida de la misma forma por todas, o todos.
Si pudiéramos mostrar cada una de las imágenes de Susy Shock en los últimos 4 años -que es el tiempo en el que nos conocimos y nos enredamos-, podríamos ver que sus tacos han pisado casi todo el territorio de Argentina, y ya va para varios países de Latinoamérica.
Un pisar potenciado siempre por la colectividad del mensaje que la invite.
Y ella, hacedora de lo colectivo, va de un lado a otro, poemeando, transpirando, travando, abriendo las cabecitas.
Siempre, como ella dice, desde el lugar de la artista, artivista en todo caso. Que militantes son otras, repite.
Que saben más, que han hecho más, continúa siempre aclarando.

Pienso que a veces, y digo a veces, quién más sabe menos enseña y quién menos pretende saber, transmite mucho más.
Probablemente sea por cómo ese mensaje llega.
Que a veces de tan usado y repetido pierde valor. Y es como un mal mantra, desafinando la idea.
Pero cuando la poesía emerge y la buena letra reluce, todo cambia.
Y lo que se gritaba se puede susurrar, y lo que se escupía se puede compartir.
Y en medio de todo, el abrazo mamapachesco de Susy Shock.
Ese abrazo que de solemne tiene lo justo.
Larga vida y poca vergüenza, dice que le decía su abuela la tucumana.
Y ella respetuosa, obedece.
Quiénes la conocemos sabemos que es muy divertida. Y que no se come ninguna con lo formal.
Susy es la del labial retocado una y mil veces y siempre queda así, retocado. Es que son tantos los besos y los vasos, que no hay labial que resista.
Susy es la de los tacones altísimos y los collares de artesanía.
La de la Moda Inclusiva, y el recuerdo siempre presente de Giribone, su primer altar.
Susy es la del Fernet con pajita y las noches largas.

La del triple amor, porque de tanto amor que tiene, uno no alcanza.

La tía.
La amiga.
La pasional.
La anticlerical.
La Colibrí.
La Padre de una y de tantos otras.
La contenedora de las amigas descarriadas, descarriada ella también, pero no tanto.
La chonguera, claro que sí.
Porque vamos
¿a quién no le saltan las musas con la piel firme de un chonguito?
De lo impactado que me dejó apenas la conocí,
hasta me atreví (de atrevida nomás que soy)
a escribirle un poema donde le pedía,
que
 No dejes nunca
que pare tu abanico,
ni vacíes tu copa,
ni calles tu caja,
ni ocultes tus ojos.

Esta noche, además de abrazarla y brindar con ella, la quiero honrar.
Y así como muchas veces la necesito leer, otras escuchar, otras abrazar, otras simplemente sentarme junto a ella a mirar pasar la vida y los viandantes…esta noche la honro.
Porque nuestra comunidad debe aprender a tiempo a honrar más seguido.
Más a tiempo.
No sólo como mecanismo de recuerdo.
Que tan bien hace, vale decir.

Hoy, ahora, aplaudo a Susy Shock y doy gracia por tenerla cerca, por disfrutarla, por seguir leyéndola, y por sus rondas que reúnen a todas las almas que dejan de estar solas para fortalecerse como bandada de pájaros que enfrentan el invierno.
Que también de eso se trata.
De juntarse…porque el invierno invariablemente vuelve, y mejor estar preparados, y juntos.

Para terminar vuelvo al principio.
A repensar las escalas de valores. Esas que determinan quienes pueden estar en las revoluciones, o esas que determinan quiénes pueden ser o quiénes no.
Y, parafraseando a Emma Goldmann confieso que:
Si no puedo bailar con Susy, no me interesa tu revolución.
Salud Susy
¡Y que otros sean lo Normal!

05 abril, 2014

MARICONEANDO EL PARLAMENTO

Entrevista exclusiva para el Suplemento Soy de Página 12 al sociólogo y activista queer español, Javier Saez del Álamo

MARICONEANDO EL PARLAMENTO
Pensamiento, militancia y poder no son contradictorios. Sociólogo, activista queer y político, Javier Sáez del Alamo integrará las listas de Izquierda Unida en las próximas elecciones en España.

por Gustavo Pecoraro
Integrante de la histórica La Radical Gai junto a Paco Vidarte, Ricardo Llamas, Sejo Carrascosa o Eduardo Nabal, es autor de Teoría Queer. Políticas bolleras, Maricas, Trans, Mestizas (junto a Vidarte y David Córdoba), de Por el culo políticas anales (junto a Carrascosa) y de Teoría queer y psicoanálisis, entre otras obras.
No es la primera vez que esta coalición lleva en sus listas a referentes lgbti o queer. Ya la integraron la activista transexual Kim Pérez (candidata a concejal por el Ayuntamiento de Granada, Andalucía), la presidenta de la FELGBT Boti García Rodrigo (candidata a diputada por Madrid), o la escritora y activista feminista Gracia Trujillo (candidata a diputada por Madrid).

Como activista lgbti y queer ¿por qué es Izquierda Unida la opción electoral en la que elegís participar?

–Conozco Izquierda Unida desde hace bastantes años y creo que ha mostrado un claro compromiso a favor de los derechos lgbti y contra la homofobia, ya desde los años ’90. Por eso decidí afiliarme hace tiempo a IU. Además lxs activistas de su área de diversidad afectivo-sexual (Aleas IU) hace un gran trabajo de denuncia y activismo contra la homofobia.

¿Cuáles serían las propuestas lgbti que aún no contempla el programa de IU?

–En realidad el programa sí contempla estas propuestas, porque las hemos transmitido en comisiones de trabajo, con la ayuda del Aleas IU: lucha activa contra la lgbtfobia en toda Europa; denuncia de cómo la crisis y las medidas de la Troika-UE están afectando a la comunidad lgbt; abordar cuestiones clave como el acoso homófobo en las escuelas, la transfobia, la falta de atención a personas seropositivas por los recortes; la situación de las personas lgbt pobres, precarias, o migrantes, etc.

Boti García Rodrigo, Kim Pérez, Carla Antonelli, entre otrxs, son candidaturas que llegan desde la comunidad a las listas de IU y el PSOE. Te pido una reflexión sobre estos espacios ganados y las diferencias entre ellos.

–Creo que todas estas personas han aportado mucho a las luchas por los derechos lgbt y son valiosos/as militantes. Las diferencias dependen de cada uno de ellos y ellas, creo que no es mi papel valorarlas. Personalmente yo me sitúo en una trayectoria de marica radical y anticapitalista, y me interesa vincular las luchas lgbt a otras como la lucha contra el antigitanismo, el racismo, la discriminación de personas con discapacidad, los derechos de lxs inmigrantes o el transfeminismo. Considero que IU aporta un enfoque de lucha de clases y anticapitalista al que me siento cercano políticamente, y donde puedo aportar este tipo de enfoques interseccionales o “queer” (y reconozco que a la izquierda, históricamente, le faltaba este enfoque). La diferencia de espacios es que, en mi opinión, el PSOE ha hecho una política conservadora, aceptando las imposiciones de la Troika y del capitalismo actual; en cambio, IU mantiene posiciones más claras contra esta marea neoliberal. El que se lograra un derecho importante como el matrimonio igualitario no debe hacernos olvidar que aún siguen existiendo muchas desigualdades, y que la lgbtfobia campea a sus anchas en Europa, incluyendo España.

¿Cuáles serían tus primeras tres propuestas como funcionario?

–Aprobar la Directiva transversal (sobre todo tipo de discriminación, que está ya como proyecto, pero que lleva bloqueada desde 2008). Aprobar un Programa europeo de empleo e inclusión social dirigido específicamente a la comunidad transexual (cuyos índices de desempleo son muy elevados, y que padece una discriminación atroz). Evaluar el impacto de la crisis y de las medidas de austeridad en la comunidad lgbti en toda Europa, con el fin de revisar esas políticas.

¿Está España dispuesta a derrotar al Partido Popular? ¿Y Madrid?

–Primero conviene recordar que “España” no es una unidad (aunque la Constitución diga que sí). Hay una parte de la sociedad española que es conservadora, y que sigue teniendo un peso importante, pero espero que las clases trabajadoras que votaban al Partido Popular se den cuenta por fin de que ese partido no las va a ayudar a mejorar (obviamente, los ricos están encantados con la política actual del PP). Aunque en realidad a mí me preocupa más el PSOE, cuya política ha sido y es un freno a una verdadera renovación social de izquierdas que se oponga al capitalismo. Ese bipartidismo impide el cambio social. En Madrid se reproduce el mismo problema. Por suerte el bipartidismo está agotado, por eso una parte importante de lxs votantes ahora está apoyando posiciones de izquierda “antiTroika” en toda Europa.

¿Entonces es necesario reeditar alianzas con el PSOE para derrotar al PP? ¿O la salida es sólo por izquierda?

–En mi opinión la salida es sólo por la izquierda. El PSOE siempre ha apoyado proyectos neoliberales y sigue las directrices de la Troika. La derrota debe ser la del propio sistema neoliberal actual, y ello se puede hacer con alianzas con movimientos sociales de base (15 M, mareas sociales, feministas, ongs, etc.), que son los que realmente están haciendo política, defendiendo derechos sociales fundamentales y promoviendo el cambio social.

A estas alturas de tu praxis militante, ¿qué es meterse en política partidaria?

–Es un lugar un poco contradictorio, porque los movimientos queer en general han estado fuera del sistema, y yo mismo tengo cierta desconfianza hacia los partidos, pero por otra parte creo que mariconizar el Parlamento y las instituciones es una práctica interesante. Son espacios muy heterocentrados que hay que liberar (o desterritorializar, como diría Deleuze). En realidad los maricas y las bolleras siempre hemos estado en política, aunque no de forma visible. Hay un gran armario político que convendría ir ventilando, mucha gente se sorprendería al conocer la cantidad de cargos políticos que son lgbt. El hecho de que no se atrevan a salir del armario es una prueba más del largo camino que aún queda por recorrer contra la lgbtfobia.

¿El activismo social es “puro” y la política partidaria “es sucia”?

–Obviamente todos los movimientos sociales tienen defectos, pero tienen a su favor que la mayoría son más independientes de intereses económicos que los partidos políticos. Lo que me interesa es que lxs ciudadanxs seamos activos, y estemos en la calle produciendo cambios reales. No me gusta el discurso de la pureza, el de “todos los partidos son iguales y todos los políticos son unos corruptos”. Tanto PP como PSOE cargan con casos de corrupción, pero existen políticxs honradxs. Por eso me afilié a Izquierda Unida, que no es perfecta, pero que tiene referentes de honradez y buena gestión, como Julio Anguita, jóvenes diputados como Alberto Garzón, o grupos lgbt propios en muchas ciudades.
Tu pregunta es interesante porque eso de la pureza nos paraliza a muchos: yo, por miedo a “contaminarme” de los errores de este partido o el otro o el otro, no militaba en ninguno. Ahora, para algunos he perdido mi pureza y mi brillo queer porque milito en un partido político. Pero asumo las consecuencias y prefiero mancharme un poco de esas impurezas que seguir en la pureza de mi sofá “queer chic”. Como decía Michel Serres riéndose de la neurosis de limpieza de Nietzsche: “Sin las impurezas (las bacterias) no habría quesos”.

¿Cómo ves la Iglesia actual en relación con el papa Francisco?

–El nuevo Papa es alguien muy hábil en campañas de marketing pero eso no va a hacer que olvidemos su pasado y lo que decía de los gays y de las mujeres; ustedes lo conocen bien, aunque en Europa su feroz oposición contra el matrimonio igualitario no se conoce. La Iglesia Católica también está atravesada por la lucha de clases: en América latina ha habido y hay una iglesia de base, luchadora y de izquierdas que está del lado de los pobres. Y hay una iglesia poderosa que ha sido cómplice de las dictaduras y del imperialismo de EE.UU., y ésa es la iglesia que siempre ha apoyado el Vaticano. Y el Papa actual pertenece a esa iglesia elitista y conservadora, aunque sea más listo y ahora utilice el discurso de la pobreza y la igualdad como imagen pública.