Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

26 noviembre, 2012

"Deseo, palabras en el viento" / presentación en Córdoba


El próximo Sábado 01 de Diciembre, a partir de las 20:30 hs. lxs espero en la presentación de "Deseo / Palabras en el viento", mi poemario publicado por Letra Prima.
La cita es en la Red Nosotras en el Mundo (Dean Funes 2918 - Barrio Alto Alberdi, Cordoba).
 
Además se proyectará el documental “Dos once: esta Matria se construye después de perder el miedo” de Elena Pollán Gonzalez sobre feminismos en Argentina, que visibiliza las prácticas feministas no solo de las mujeres sino también de lesbianas y travestis.
Invitan:
Red Nosotras en el Mundo, El Vahído y Di/Verso Taller de poesía y literatura LGBT.
Con la participación de: Gustavo Pecoraro, Elena Pollán Gonzales, Gastón Malgieri y Fabi Tron.

Para quienes no vivan en Córdoba, podrá seguirse la transmisión on-line del evento en : www.rednosotrasenelmundo.org
Desde la página de inicio hacé click en "está sonando" (abajo a la izquierda) o desde la sección "Emisión en Línea", en "escuchanos" (abajo).
O copia ( http://tesla.todoexitos.com:6210/) en tu reproductor
 
Adragezco la difusión
Lxs esperamos!

Escribir a Perlongher




Veo con cierto asombro la interminable catarata de homenajes que desde distintos sectores políticos e intelectuales le realizan a Nestor Perlongher.
Algunos con verdaderas y buenas intenciones de recuperar su figura. Otros, llenos de oportunismo.
Algunos empeñados en querer, pretender, re crear "la" historia.
Contar a su manera -claro- reinventando los hechos como para quedar bien parados. Donde no estuvieron, aparecen.
Salen de sus armarios y de sus palacetes de barrio norte y relatan algo que ni vivieron de cerca. Ni de oídas.
Pero bueno, son las y los que llevan las escarapelas del momento, y eso garpa.
Repiten mentiras e inexactitudes al estilo del "miente, miente, que algo queda" de Göebbels.
Pretender cambiar hechos, poner cosas donde no las hubo, incorporar protagonismos, o moldear un relato, es algo muy bajo. Repugnante.
La hacen los regímenes totalitarios, y lo hizo el stalinismo.
Pero la verdad es sólo una; la que fue.
A veces haber vivido tiene su recompensa. "A mi no me lo contaron, yo lo viví", diría un amigo mío.
La profunda ignorancia que muchos estamentos tienen sobre Perlongher, hace que tomen lo primero que les cuentan, lo que tienen a mano, sin ver bien si el gato es liebre, o roedor.
Quiero compartir sobretodo con las jovenes y los jóvenes que empiezan a conocer a Perlongher, un relato de Marcelo Benitez sobre Nestor.
Marcelo Benitez fue integrante del FLH, militante de la CHA y de Gays DC.
Es psicólogo y una de las mentes más capacitadas para hablar sobre Perlongher, sobre la verdadera historia.
Quiero decir que Marcelo no es mi amigo, ni alguién que me simpatice demasiado. Sólo compartimos militancia en el pasado, en la CHA y en GaysDc.
No traigo su texto por él.
Lo comparto por la verdad, y por la figura de Nestor Perlongher, demasiado manoseado ultimamente, y no precismente como a él le gustaría.


NÉSTOR PERLONGHER: UN MILITANTE DEL DESEO
Por Marcelo Manuel Benítez

Es curioso y particularmente injusto que, a su muerte, se oculte, se silencie o, simplemente, se ignore el más importante aspecto de la vida de Néstor Perlongher: su trayectoria política.
Sobre todo porque, quienes lo conocimos desde los viejos tiempos del Frente de Liberación Homosexual, sabemos que Perlongher fue, esencialmente, un hombre político, y un político de la homosexualidad o, mejor dicho, de su homosexualidad.
Actualmente se hace difícil captar en todo su valor la experiencia de lo que fuera el primer (***) ensayo sudamericano de organización homosexual, y ello responde al hecho de que la existencia y actividad del FLHA se enmarcó en el contexto de una época totalmente diferente.
Resulta dificultoso comprender las consignas, los objetivos y las estrategias del Frente y aún de Néstor Perlongher, completamente ligado a él, si no se tiene pleno conocimiento de aquella filosofía de la "liberación" que caracterizó las décadas del '60 y '70 en Argentina y en el resto del mundo. Y se hace necesario comprenderla con todo lo que contenía de heroico y todo lo que contenía de ilusoria en toda la extensión de su vitalidad y su tragedia.

PERLONGHER Y SU MILITANCIA DE IZQUIERDA:
Comenzaba la década de 1970 y el indestructible compromiso social de Perlongher lo impulsó a militar desde el Partido Obrero, en el campo estudiantil. Su infatigable capacidad de militancia lo llevó pronto al triunfo: en pocos meses fue elegido por sus compañeros de curso delegado ante la Asamblea Estudiantil.
Muy influenciados por el "Mayo Francés" y otras exteriorizaciones de libertad juvenil, los estudiantes de entonces cuestionaban no sólo las medidas represivas, selectivas y los planes de estudios mediocres y serviles del gobierno militar, peleaban sobre todo contra el principio autoritario mismo del cual derivaba todo lo demás: una ideología victoriana, una mentalidad que anulaba la imaginación y un conjunto de costumbres hipócritas que frustraba el goce de la vida.
Fue una época en la que se dividió la comunidad de los hombres en dos bandos enfrentados: los opresores, por un lado, y los oprimidos, por el otro. Pero, a diferencia de otras experiencias anteriores, la división no partió de oscuras y ociosas minorías esclarecidas, sino de los mismos oprimidos. Resumiendo: se puso de moda cuestionar. Y así, obreros, villeros, mujeres, estudiantes, soldados, sacerdotes, lanzaron un mismo grito de libertad. Ya ellos, naturalmente, se sumaron los homosexuales.
Es este ámbito de activa movilización popular el que encuentra Perlongher al cumplir sus veinte años y se arroja a él habiendo comprendido mejor que nadie una de las principales consignas de los intelectuales de la época: comprometerse con la realidad. Pero contrariamente a lo que hizo la mayoría, su lucha no la encaró con un espíritu cristiano de salvación del mundo. En este sentido fue fiel a las primeras y por tanto más auténticas intenciones de este movimiento. Luchó consciente de que uniéndose a sus iguales lograba, al mismo tiempo, una liberación personal. Peleó siempre por lo que era (homosexual, estudiante, encuestador; y más adelante poeta, escritor, investigador y profesor universitario); y peleó, también, por todo lo que lo limitaba en la totalidad de su proyecto de vida.

Pero no transcurrió mucho tiempo sin que entrara en contradicción con la dirección del Partido Obrero, que lo aprovechaba por su capacidad de trabajo y sus éxitos como militante, pero miraba con repugnancia su homosexualidad manifiesta. Con todo, y en tanto siguiera siendo el único delegado estudiantil del Partido, las cosas hubieran seguido invariables; pero Perlongher quiso que la estructura partidaria aceptara y respetara públicamente su identidad homosexual, y se empeñó de tal modo en su idea que la ruptura se tornó inevitable. Perlongher, entonces, renunció al Partido Obrero, pero no sin dejar constancia escrita de que se alejaba del activismo estudiantil, no por cobardía o comodidad, sino porque el machismo y la mojigatería reinante en el partido eran una contradicción con la meta de cambio social por la que se luchaba.
Muchos años después, la izquierda revisaría su posición respecto al homosexual, en el sentido de aceptarlo; pero ya era tarde porque, ahora, Perlongher quería más.
Una de sus frases favoritas en los años '80 decía: Yo no quiero que me acepten, ni que me quieran ni que me comprendan... Yo lo que quiero es que me cojan".Lo cual precipitó, seguramente, una nueva ruptura con la izquierda.

PERLONGHER Y EL FRENTE DE LIBERACIÓN HOMOSEXUAL ARGENTINO:
El FLHAA se creó, por iniciativa de un grupo de intelectuales, en algún momento de 1971. Se tomó como modelo de organización la estructura partidaria típica de la izquierda que se conocía con el nombre de "centralismo democrático". El grupo fundador se constituyó como la Dirección de la organización (o sea, el centralismo) y los miembros que se le fueran sumando deberían ajustarse a las directivas del grupo fundador (esto era lo democrático). Naturalmente, la idea funcionó hasta que al año siguiente, ingresó Perlongher.

Su experiencia en el Partido Obrero le sirvió para rechazar de inmediato ese proyecto de organización y se pusiera a trabajar con los ingresantes más recientes para, una vez constituido un movimiento firme de oposición, se repudiara la autoridad de la Dirección por originarse en una doctrina machista propia del mundo masculino que sometía a la mujer y repudiaba al homosexual. La forma de organización que surgió como alternativa fue la de grupos autónomos y confederados, con pleno acuerdo en unos pocos puntos básicos y total libertad para tomar decisiones y llevarlas a la acción.
Esta iniciativa triunfó y los miembros de la Dirección huyeron espantados. Así nació el Frente de Liberación Homosexual que conocemos, y los grupos se hicieron numerosos. Perlongher, junto a algunos compañeros creó el grupo Eros.

LA LUCHA HOMOSEXUAL DE LOS AÑOS '70:
La tarea de llevar adelante una lucha homosexual, sin un modelo previo en qué apoyarse, no fue fácil. Estaba, por un lado la derecha que consideraba la homosexualidad una degeneración biológica; y por el otro lado la izquierda (por entonces triunfante, en particular la izquierda peronista) que la consideraba una lacra del capitalismo. Hubo muchos avances y retrocesos, muchas discusiones, tanto en las acciones a realizar como en la ideología a defender. Con todo, el difícil equilibrio se mantuvo, mientras las condiciones políticas del país lo permitieron, merced a esa organización en grupos autónomos, que se respetaban mutuamente. Jamás hubo un reproche, un boicot, ni la mezquindad de pretender imponerse a los demás. Los liderazgos se originaban en las capacidades y el compromiso de cada uno; y las glorias provenían del enfrentamiento con el enemigo común. Y lo que realmente prevaleció fue la solidaridad y el compañerismo, los que, naturalmente, muchas veces terminaban en la cama.
Pero, de todas las personalidades que se identificaron con los objetivos del Frente, Perlongher fue, indiscutiblemente, el más brillante. Muchos fueron sus aportes: en la acción, fue el primero en insistir con terquedad y en llevar a la práctica volanteadas y pegatinas. No era fácil, en aquellos años, decidirse a repartir volantes y pegar carteles en la vía pública como homosexual y con consignas homosexuales. Muchos sentimientos afloraban: miedo, vergüenza, culpa, desconfianza acerca de su efectividad; y la realidad daba muchas veces la razón a los remisos. Con todo, y por la tenacidad y el ejemplo de Perlongher el grupo Eros empezó la tarea. Tampoco la necesidad de unir la lucha homosexual a la de las feministas se tenía en cuenta, y fue Perlongher, otra vez, quién logró la adhesión del FLHA a esa otra gran lucha de los '70, comenzándose tareas en común con U.F.A. (Unión Feministas Argentinas) y el M.L.F (Movimiento de Liberación Feminista); de lo que resultó la creación de un grupo de discusión entre feministas, homosexuales y varones heterosexuales, interesados en politizar el tema, hasta entonces privado, de la sexualidad.
Fue, asimismo, por impulso de Perlongher aquella actitud permanente del Frente de solidarizarse con todas las huelgas obreras, todas las protestas estudiantiles, oponerse a cualquier intento golpista, a toda filosofía pro-militar y antidemocrática; ya que Perlongher entendía que la lucha homosexual era apenas una mínima porción de una empresa liberacionista cuyas dimensiones abarcaba muchos otros sectores. Se era consciente de que la rebelión homosexual era sólo parte de una mayor y más profunda crisis social.
En cuanto a la ideología del FLHA, Perlongher también fue una figura clave para la conformación de una nueva verdad que surgiera no de la psiquiatría sino de los mismos interesados. En la persecución de este objetivo que muchos despreciaban, Perlongher se instruyó e instó a los demás a instruirse: organizó reuniones de estudio y reflexión de las obras de Freud, Lacan, Reich, Masters y Johnson, materiales feministas y los que enviaban otras organizaciones homosexuales extranjeras como fue la colección de revistas del grupo italiano FUORI (Frente Unito Omosessuale de la República Italiana). Pero, por sobre todas las cosas, se exigió a sí mismo mayor lectura, más investigación, mayor conocimiento, iniciando así ese camino de pensador que lo llevaría, con el tiempo, a especulaciones teóricas más brillantes y personales.
Dos grandes discusiones conmovieron al Frente, y en las que Perlongher participó oponiendo siempre una idea libertaria: una fue con "la izquierda progresista" quién afirmaba que los derechos homosexuales sólo podían tener probabilidad de triunfo en una sociedad socialista, por lo cual el homosexual debía esperar a que la clase obrera alcanzara el poder, instaurando la "dictadura del proletariado". A esto, Perlongher opuso los ejemplos lamentables de la URSS y Cuba, sosteniendo por el contrario que los homosexuales de ninguna manera debían cruzarse de brazos, ni postergar su lucha, confundiéndose con el conjunto de la clase trabajadora; debía más bien, solidarizarse siempre con ella pero emprendiendo al mismo tiempo una lucha paralela, que fuera arrancando a las clases gobernantes, tanto en el campo laboral como en el sexual, concesiones que acortaran el momento del triunfo final. A la idea básica de la izquierda de que la lucha de los trabajadores debía ser la lucha primordial, Perlongher subrayó la concepción diferente de que la caída del mundo de la injusticia se lograría mediante infinidad de luchas pequeñas aliadas.
La otra discusión fue interna, cupo principalmente a los homosexuales. Se trata del vidrioso tema de la "marica". Un buen número de homosexuales del Frente y de fuera del Frente, veía al hombre afeminado con recelo y sobre él volcaba gran cantidad de improperios: se la culpaba de frivolidad, degeneramiento, de atraer sobre el conjunto de los homosexuales la represión policial, etc. Cerrándose la polémica con estas solemnes palabras: "No por ser homosexual uno debe dejar de ser hombre": Muy por el contrario, Perlongher veía en la "marica" al auténtico homosexual rebelde, de ahí que fuera también el más perseguido. La "marica" para el Perlongher de entonces, era el verdadero desafío a los roles sexuales estereotipados y la más auténtica ruptura con la cultura machista. Y por ello emprendió una campaña que rescatar al hombre afeminado, creando así un antecedente para luego enmarcar la discusión acerca del travesti y el transexual.
Finalmente, y también por iniciativa del grupo de Perlongher surgió el proyecto de dejar impresas en papel las ideas homosexuales. Así nacieron el documento "Sexo y Revolución" y la colección de la revista "Somos", que serán para siempre testigo y testimonio de la voluntad indeclinable de un conjunto de hombres que, en circunstancias muy distintas a las actuales, lucharon por ser libres.

DEL FIN AL PRINCIPIO:
El Frente de Liberación Homosexual estuve presente en la asunción de Cámpora y en Ezeiza, luego comenzaron las persecuciones de la derecha peronista ante la indiferencia de la izquierda, que lejos de asumir como propia la lucha del FLH y contestar a las agresiones discriminatorias y fascistas, trataban de despegarse para que "no los confundieran" (uno de los cantitos de ocasión de Montoneros era "No somos putos, no somos faloperos, somos soldados de FAR y Montoneros".
En enero de 1976, la detención y enjuiciamiento de Néstor Perlongher también marca el fin de la actividad del FLHA. Y el comienzo de ese largo silencio de siete años que se instaura en la Argentina sobre el tema. Vendrán la represión, el asesinato a mansalva, el secuestro clandestino, la delincuencia en el Estado, de lo cual los homosexuales tampoco escaparían.
Su reclusión no fue larga pero sí traumática.
Y ya en 1981, la situación económica de Perlongher se torna angustiante al presentar quiebra la empresa para la que trabajaba (Perlongher siempre vivió de su trabajo de encuestador, el que no dejó de brindarle cierto bienestar económico, al menos hasta 1981), y toma la decisión de emigrar a la ciudad brasileña de Sao Paulo. A partir de entonces su modus industriae estará ligado hasta su muerte a la Universidad de Campina. Y tras una corta experiencia Perlongher abandona, hacia 1984, definitivamente la lucha homosexual organizada. Pero jamás dejará de sentirse parte de ella. Como intelectual, como poeta, como investigador, como sociólogo, siguió buscando imponer esa verdad que desujetara al ser humano y en particular al oprimido por su sexualidad.
Influido, como siempre, por los autores y corrientes de pensamiento más de avanzada (George Bataille, Deleuze, Guattari, Foucault), con una nueva concepción del deseo, Perlongher seguiría emprendiendo cruzadas liberadoras. Con una mirada más perspicaz, sus últimos escritos muestran una preocupación por desenmascarar las trampas enquistadas en el devenir y la identidad, la lucha por la dignidad y el episodio de SIDA, alertando acerca del rol, ahora retardatario, de mucho de los movimientos gays actuales.
Sus trabajos en prosa (El fantasma del SIDA, El negocio del misce, escritos antes de padecer su enfermedad), todos sus poemas, y en especial su monografía "La muerte de la homosexualidad", escrita en plena tortura del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, no pretenden más que liberar, desentumecer, respirar y hacer respirar un aire más puro y más libre.
El 26 de noviembre de 1992, Néstor Perlongher fallecía de una septicemia generalizada producida por el SIDA que padecía desde hacía algunos años. Murió con la misma dignidad y el mismo sentido del humor (no exento de cierto patetismo) que lo caracterizó siempre. Su último poema, escrito en su última semana de vida se titula "La muerte en bicicleta".
Pero no murió sólo un poeta, o un escritor, o un pensador, murió uno de esos seres humanos dotados de una personalidad muy especial cuya experiencia de vida, su talento y su audacia nos servirá de guía y de modelo.
Se dirá que ha sido fruto de su época, que vivió en condiciones políticas favorables, que su empresa fue facilitada por la suerte. Sin embargo, lo único cierto será que Néstor Perlongher fue un hombre sin miedo y sin prejuicios, que encaró la vida con el impulso del deseo, el arma de la indignación y el camino de la inteligencia. Por ello se transformó en un factor de lucha y de cambio.
Con todo, su muerte lo ha arrojado a la sociedad definitivamente. Ahora nos pertenece. Ahora, verdaderamente, y en el comienzo mismo de su descanso, Perlongher empieza a vivir con nosotros.



Nota (***): El primer ensayo fue el grup Nuestro Mundo, fundado por Hector Anabitarte en 1967.

Tesoros y no basura

Editorial nº 99 del programa radial EL VAHIDO / FM LA TRIBU 88.7 (domingos 21 a 24hs)




Esta semana la activista travesti Diana Sacayán acusó a la FALGBT de ser cada vez más derechosa –y leo literal- “por firmar convenios con Moyano, armar reuniones con multinacionales que explotan niños en el tercer mundo, y para participar del programa de Lanata para pegarle a la compañera Diana Conti”.
 El periodista Bruno Bimbi, militante de la FALGBT, quien fuera el reporteado por Jorge Lanata en el programa Periodismo Para Todos, le salió al cruce con un rotundo: “Diana, no esperaba esto de vos, andate a la mierda”. A lo que Diana completó con “…e insultan a militantes del Conurbano”.
Hasta acá dos pasos de comedia con un guión que bien podría firmar Mesa y Basurto.
Bruno, que tiene un litigio legal con Diana Conti, expuso en el programa emblema del periodismo opositor su denuncia a una diputada perteneciente al oficialismo. Indudablemente un escenario poco adecuado.
Era de esperar que le fueran al cuello, así como cuando escribió su libro sobre el Matrimonio Igualitario donde intercalaba a un trabajo enorme de investigación y documentación, páginas llenas de ironía hacia la Comunidad Homosexual Argentina.
Bruno sabrá ponerle el pecho a esto, aunque siempre sea molesto hacerlo.
Por el otro lado, Diana Sacayán, postulante a Defensora del Pueblo de La Matanza y a Diputada por el municipio de Lanús, una de las activistas que denunció al INADI por antidemocrático en el período Morgado/Rachid llegando incluso a encadenarse al edificio, y hoy trabaja en el Área de Diversidad de ese organismo. Estuvo presa en las cárceles de la provincia de Buenos Aires, es integrante del MAL (Movimiento Argentina de Liberación), integró el Frente Nacional por la Ley de Identidad de Género, la mesa de proyectos que el Ministerio de Trabajo tiene con el INADI y fue candidata a Consejera Escolar por el Partido Comunista; Diana Sacayán tiene una trayectoria extensa que la tendría que llevar a elegir un poco sus comentarios.
La FALGBT y sus militantes no son de derecha.
La FALGBT se reúne con multinacionales, así como otras organizaciones -a través del Ministerio de Relaciones Exteriores-  participan en programas con países de Latinoamérica que aún deben explicar bastante las leyes represivas que mantienen con sus comunidades LGTBIQ.
La FALGBT (o mejor dicho, uno de sus militantes) acusó a Diana Conti, porque tiene un litigio legal con ella. ¿Acaso a Diana Conti no se la puede denunciar porque es inimputable?
Porque de inimputable trataban hace un tiempo a Moyano, cuando una parte del activismo le recordaba su pasado ligado a la Triple A y otro lo defendía al grito de “el puto es peronista, el gay es gorila”.
Pero claro, en aquellos días no se lo podía criticar y ahora sí. Así que antes éramos la pequeño burguesía bien pensante LGTBIQ y ahora somos todas y todos anti moyanistas.
Tengamos memoria.
Que en nuestra comunidad casi nadie resiste un archivo.
Como dije: un guión que podría firmar Mesa y Basurto, salvo que no estamos en una comedia, sino construyendo comunidad en medio de una sociedad que poco sabe de nosotros y nosotras.
Qué pena que en vez de mostrar nuestros tesoros, sigamos revolviendo en la basura.