Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

24 septiembre, 2012

Segundas Jornadas Homenaje Carlos Jauregui



Anoche -en la madrugada del domingo- concluyeron las II Jornadas Homenaje Carlos Jauregui, con un ambiente festivo y de emoción, en casaBrandon. El viernes, fueron declaradas de “Interés Social y Cultural de la Ciudad” por la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Todos los bloques políticos estuvieron en la presentación llevada a cabo en el Salón de Honor del 1º piso de la Legislatura.
No se lo iban a perder.
Lamento que las legisladoras y los legisladores no hayan podido siquiera ver que alrededor de sus palabras se extaban exponiendo 36 fotografías de once profesionales que, con amor, participaron de esta Jornadas.
Pero bueno, la política es así, dice presente, oportunamente aprende qué hay que decir y se escabulle de nuevo a seguir rapiñando algunos votos en otro lugar.
Salvo María Rachid, ninguna de las legisladoras y los legisladores presentes conoció a Carlos más que en forma anecdótica y, la verdad, me molesta que se haya manejado con tanta soltura la emoción por su nombre. Incluso alguien contó anécdotas confundiendo a Carlos con su hermano Roberto o dando fechas inexactas como si ninguno nos acordáramos de dónde estaba metida ella en esos momentos.
La Memoria Nesquick presente nuevamente.
“Menos confianza y más respeto” diría Vida.
También hubo ausencias en este homenaje al más grande dirigente LGTBIQ que tuvo este país. Cada una y cada uno que se ausentó sabrá sus justificaciones, que seguro serán perfectas y entendibles.
Me apena pensar en excusas cuando a Jauregui se refiere. Él que no puso excusa por nadie y dio tanto por todos y todas que estaría bueno que le devolvamos algo, no pensando en el rédito político de tal o cual sector, sino como cuando mandamos un deseo al aire y dejamos que llegue.
Sé que a algunas y algunos les molestó que la Legislatura nos reconociera bajo una propuesta de María Rachid. Ahora yo me pregunto: "¿y Carlos? ¿pensaron en algún momento en él cuando decidieron escoger el mejor argumento para no venir a las Jornadas?".
Por eso, nosotras y nosotros hacemos la convocatoria desde lo cultural y la comunicación.
Las internas políticas se las dejamos al resto. Se lo recuerdo especialmente a la diputada del Frente para la Victoria Gabriela Alegre, presidenta de la Comisión de DD.HH. de la Legislatura.
Estas son nuestras Jornadas.
Hechas con todo el corazón.
Para recordar a Carlos que estuvo demasiado olvidado tantos años mientras se sacaban los ojos unas con otros y unos con otras.
Mientras discutían si Matrimonio o Unión Civil.
Mientras se posicionaban en esta o en aquella organización.
Mientras, en definitiva, se ocupaban del yo y poco del nosotros.
Yo sé que hay mucha gente que recuerda a Carlos con mucho amor y afecto. Sobretodo la gente grande, las y los compañeros que militamos con él, y todos sus amigos y sus amigas que sentimos un enorme vacío con su pérdida.
Espero que las jóvenes y los jóvenes puedan aprender más quién fue Carlos, qué hizo, todo lo que nos legó y la nada que recibió a cambio.
Esa nada vive en el beso de los dos chicos que de la mano caminan por Callao, o en los tacos de una travesti en Tartagal, o en los ojos de dos lesbianas que después de años de convivencia se casan, o en la pelea de ese pibe trans por su reconocimiento, y en tantas cosas que hoy parecen cotidianas, vitales, normales y justicieras.
Pensemos un poco, al menos una vez al año, en todas y todos los que han hecho tanto porque hoy la palabra libertad sea tan importante en nuestras mentes.
Carlos era una de esas.
Por suerte hace un tiempo que un grupo de personas volvimos a recordarlo.

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