Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

26 agosto, 2012

Deseo, en una crítica de Darío Rosatti de Queer-Lit

Llegó hace minutos el libro “Deseo: palabras en el viento”. Llegó a mis manos. Se esconde una historia interesante, que puede empezar por describirse en que no logro divisar con certeza, como llegué a tener contacto con su autor: Gustavo Pecoraro. Lo cierto es que, después de haberlo tenido, quizás durante un tiempo importante entre mis contactos de Facebook, me envía la invitación para la presentación de su libro, este que les acabo de nombrar, cuyo “porno-titulo” me invitaba a ver de que se trataba.
Decido aceptar, como lo hago con la mayoría de las presentaciones aunque no vaya (en este momento por una cuestión de tiempo/espacio). Apoyar al autor es fundamental, sea bueno, sea malo, se discute después. Es alguien que escribió, se preocupó por editar y más que nada por difundir. En un país donde es más interesante tomar “yampein” que leer, lo mínimo que se puede hacer es darle un guiño y difundir.

 
Hago un comentario del tipo (no recuerdo exactamente): “¡Que bueno! Ojala tenga la posibilidad de tener pronto el libro así subo la crítica a mi Blog!” que mas allá de la crítica la idea también es difundir (muchos no lo entendieron). El mensaje de respuesta no se hizo esperar. En menos de media hora tenia en mi casilla un mensaje que decía en textuales palabras: “Hola, vi que escribiste en el evento de DESEO que te gustaría leerlo para hacer una crítica. Mándame dirección y todo completo, y te mando uno. Gracias por el interés. Gustavo”.
Respondo, más o menos quien era, y lo que hice y lo que iba a hacer si me mandaba el libro. Recalqué mi poca consideración a pesar de que sean generosos en regalarme su trabajo. Pareció no importarle. Lo mandó igual.
Hasta acá la historia es como cualquier otra. Pero aparece aquí mi primera crítica y no es para Gustavo y su “Deseo”, es para la empresa “Oca” de correos que es un desastre, no exagero. Técnicamente estuvimos 20 días mandándonos mensajes esperando que el libro llegue y nada. Ambos (Gustavo desde Buenos Aires, yo desde Rosario, lejísimo no?) yendo a las respectivas sucursales y nada. “Correo Argentino” no hace esto. Doy fe.
Mi recomendación es dejar de usarlo, es la única manera de que los “monopolios” que subieron “mágicamente” como “Oca”, bajen con todo y las cosas funcionen coherentemente o al menos como deben ser. Decir que los de “Oca” son unos “atrevidos”, como lo definió el mismo Gustavo en uno de los mensajes, es poco, pero quiero aprovechar esta historia. Y me dolió, porque el material fue esperado con ansias y mi deseo por el “Deseo” fue terrible.
Hoy finalmente “Deseo” esta en mis manos. Hoy día del Gallo de Tierra, dentro del mes del Mono de Tierra en el Año del Dragón de Agua, justamente a la hora de la Serpiente de Tierra, una Serpiente de Madera (Gustavo) le entrega a un Tigre de Fuego (Yo) su trabajo. Y quedo sorprendido. Toda la Tierra se anima a ser fertilizada por las Aguas del Dragón. Pero más al saber que Pecoraro es una pobre Serpiente de Madera que no duda, como buena Serpiente, en arrojarse a la lengua de este Tigre de Fuego. El panorama va mejorando, al menos para mí.
Me permito meter Astrología China por muchas cuestiones: primero que no puedo separar personas de animales/ elementos, la Cosmovisión China me llego de golpe dándome respuestas muy precisas a dudas existenciales muy radicadas, nunca va a estar de más en mi vida lo que diga esta filosofía.
Segundo y más importante aún que mis consideraciones personales: en uno de los promocionales, uno de los modelos (chongos importantes) tiene dibujado en el pectoral derecho un hexagrama del I – Ching.
Quedé inmutable cuando lo ví, era el I – Ching, mi querido I – Ching, que estaba hablando. Me decía: “Después de la consumación”. No pude dejar de tentarme en buscar en el sabio libro: “Éxito en lo pequeño. Es propicia la perseverancia”. No dudé un minuto que si el I – Ching fue tirado su sentencia era exacta (una vez más). “Deseo” es un micro libro de poesía y el Libro de las Mutaciones le está diciendo que el éxito es inevitable. Pero si miro con detalle la ultima línea, la noto mutable (al menos eso parece). El Hexagrama pasa a ser: “El impedimento”: “La perseverancia trae ventura”. Perseverar es el mensaje de ambos Hexagramas. Recorriendo la historia de Gustavo, no me cabe la menor duda de que el I – Ching no me hablaba del “Deseo”.
Con todos estos elementos emprendí, entonces, la tan esperada lectura del material:
A simple vista veo que al pasar de las hojas, todos los poemas (excepto algunos puntuales) están dedicados. Fueron producto de una inspiración precisa que invitó a Gustavo a un poema, eso que dice Perlongher: “Siempre hay alguien que te arranca una poesía del bolsillo”, este es el caso irrefutable de eso. Pero antes de las poesías, me encuentro con un prólogo de Gaston Malgieri y me incomodo. Siento que el prólogo no esta en sintonía con los poemas, o al revés. Lo leo de nuevo, lo leo las veces que sean necesarias. No hay caso, funciona mas como epilogo que como prólogo. Aunque si no estaba, quizás el libro “brillaba mas”, es así, no puedo evitar decirlo.
Fuera de todo esto voy a citarlo a Malgieri cuando dice: “El primero poemario que edita el escritor, periodista e histórico militante GLTTTIBIQ”. Ruido. Me voy a la contratapa: “…Productor general de El Vahído, el semanario radial de critica social, política y cultural de la comunidad LGBTIQ”. Me perdí. Año 2012 y… ¿Aun no nos ponemos de acuerdo con las siglas? No es parte de la critica, o quizás si. Pero es un tema interesante a investigar (desde ya adelanto que no me interesa) pero en un libro de un excelente militante como Gustavo, esas cosas deberían quedar claras. Pero también soy conciente que eso queda olvidado a la segunda poesía.
Emprendo entonces el camino de las poesías de Pecoraro, olvidando todo lo que dije. Me topo con la primer parte de este libro: “Reflejos propios, ajenos y extraños”. En el primer poema de esta parte: “Puto, rojo, barroco y pasional” no puedo dejar de pensar de que me esta hablando de él. Poema sin dedicar, una perfecta descripción de si mismo, que si alguien me lo describe así antes de saber quien es estaría caminando por las paredes para conocerlo. Sigo con un poema llamado “Mi mano” cuyas frases son para estados de Facebook (por decir algo) cuyos comentarios siempre tienen algo que aportar: “Yo y mi mano estamos dispuestos a seguir buscando la felicidad,/ a disfrutar cómodos y conformes,/ con la buena onda de los que no tenemos cerca,/ y de seguir escribiendo a los amores imposibles...”, sigue. Léelo vos por tu cuenta.
Otro poema que me gusto fue “Caminos y destinos” dedicado a Diego Tedeschi y cuya critica y denuncia es muy fuerte, pero no menos dócil por la pluma de Gustavo. Sigo con “Colibrí” dedicada a mi querida Susy Shock, que en los días en que escribí esta critica tuve el placer de conocer, juntos hablamos de “Peco” y de lo mucho que se quieren. Le adelanté algo de el libro que me dijo que aún no leyó. Le di mi punto de vista. Me respondió: “Sos bravo vos”. No creo.
Le sigue la poesía a Lohana Berkins “Estrella y cactus” y muchas letras mas que de a poco me van dejando la sensación que no quería sentir: hay algo que Gustavo no me esta diciendo. Lo descubro un par de poesías después: “Dark”, empieza justo después de que en “Dolor de madrugada” sentenciara: “Todos merecemos algo mejor que sufrir por un dolor que no viene del amor”. En “Dark” hace presencia el miedo. La muerte, el dolor. Ahí estaba algo de lo que inconcientemente buscaba y recuerdo: el libro se llama “Deseo”. Automáticamente razono: “¿No tendría que ser mas porno?”. La poesía que le sigue agota todas mis dudas: “Guante”. Ahí estaba: semen, verga, puto, bolas, pezones, cosas aprendidas de pelis pornos, sexo, sexo y sexo… y lo que se veía venir, un amor descartable: “No te la creas tanto, bello mío, / apenas sos un guante para mis manos frías”. Pecoraro lo hizo de nuevo.
Termino esta poesía, imaginando, pensando, ratoneando y “Morir pedo” me recuerda que la muerte esta de nuevo, como haciendo sándwich con el sexo, recordándome que el orgasmo es la muerte del deseo y que el tabú tiene su origen en ese punto que da vida, pero que nos acerca a la muerte.
La segunda parte se titula: “Amores propios, ajenos y extraños”. En su mayoría poemas dedicados a antiguos (actuales, no lo sé, tampoco interesa) amores. Rescato a “Rober” cuya poesía me despertó una ternura infinita y quizás una identificación única, con ciertas partes de mi vida. Rescato “El eco de tu perfume” cuyo final me arrancó una sonrisa cómplice. Rescato “Blanca y whisky y nieve” cuya tres líneas reflexivas sobre el amor, me dejaron con una pelota picando durante todo un día. Rescato “Amor ajeno” porque supo como captar con exactitud como son esas cosas, que solo quien las pasa conoce. Rescato “Tiempo” porque él decidió cerrar este libro, este maravilloso libro, con ese poema.
Cierro el libro, seco un par de lágrimas. Pienso y me convenzo de que hay algo que no dijo, elijo pensar que la cantidad de paginas y el costo editorial (cosa que conozco muy bien) obligaron a eso, de no ser así, soy mas maquiavélico y me digo en voz alta: “Es un turro, me dejó con las ganas para que compre un segundo poemario”. De ser así. Acá, desde hoy, ya lo estoy esperando.
 
 
Darío Rosatti
 
 
 

1 comentario:

SamantaTemari dijo...

Hola, quería decirte primero que estoy encantada con tu forma de pensar y las cosas que decís.
Y segundo, quería pedirte un favor. Estoy en el ultimo año de colegio y tengo que preparar, para una materia, un trabajo de investigación sobre algún tema que me interese; yo elegí hacer el trabajo sobre los grupos LGBT porque soy bisexual y me identifico con el tema. Resulta que estoy buscando algún activista que tenga relación y me pudiera dar una entrevista, y se me ocurrió pedirte a vos.
Intenté mandarte algún mensaje privado por facebook pero no encontré la opción y se me ocurrió pedirte por acá.
si pudieras contestarme te lo agradecería.