Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

16 julio, 2012

Yo no quiero ser una chica Tinelli



Marcelo Tinelli insiste una vez más en armar un circo mediático donde el sexismo y la exclusión marcan el guión. Entre culos, tetas, y peleas, una claque de homosexuales a sueldo aplauden cuando su jefe se calza unas botas de taco alto y la emprende con una supuesta Maratón Gay donde la música, las pelucas, y los mohines se asocian en un guiso maloliente sólo divertido para quienes ven en la burla despreciativa una forma de hacer comunicación.
4 homosexuales son parte del Jurado de ese programa, y le dan entidad a esa supuesta diversidad festiva, callando, riendo, y aprobando esa misma burla que los toca, todo por unos cuantos mangos.
Ser marica, torta o trava no nos hace mejor que nadie. Y esos cuatro homosexuales son un ejemplo de cómo los buchones siempre se acomodan en el sistema del odio.
Esta semana se escucharon muchas voces repudiando este programa de TV, y sorpresivamente para mi, otras que lo defendía aludiendo a la falta de humor que tenemos algunos y algunas. Hay que mariconear, nos decían.
Me gustaría aclarar un par de cosas para que no se nos olviden.
Tinelli es desde los comienzos de la Marcha del Orgullo LGBT la persona más repudiada y abucheada por la comunidad de gays, lesbianas y personas trans e intersex por sus actos discriminatorios.
Una vez más, este macho nos pretende marcar el ritmo…y lo reduce a “vamos a mariconear y divertirnos”, como si ponerse una peluca fuera algo que debiéramos asociar con la diversión; como si quien se pone unos tacos, pretenda sólo bailarse la última de Lady Gaga.
Tinelli oculta de un golpe, deseos, decisiones, e identidades. ¿Y las lesbianas, las travesti, o los varónes trans donde están? ¿No bailan, no se divierten, no existen? Otra vez la hegemonía masculinizante se adueña de nuestra comunidad. Todo un reduccionismo que incluso va en contra la Ley.
El machismo, la hetenormatividad y la misoginia que vertebra el programa de Tinelli invisibiliza todas las feminidades y toda construcción de las identidades trans.
Sólo hay gays en esta sociedad, nos dice.
Gays jodones, frívolos, con pelucas, y tacos, bastante imbéciles y nada luchadores.
Este patético circo de champagne y botox, pisotea el trabajo de los últimos años de nuestra comunidad en pos de la visibilidad de todas las identidades. Las de los maricones, o gays, o putos o como queramos llamarnos, y también la de las lesbianas y tortas, y bisexuales, las travestis, los varones intersex, las personas transexuales y transgéneros, y las personas que deconstruyen sus identidades en la teoría queer.
Tinelli, además, ha provocado que las dos grandes organizaciones de la comunidad de gays, lesbianas y personas trans e intersex (la FALGBT y la CHA) vuelvan a polemizar públicamente dando espacio a los periodistas sexistas, que ahora, ¡qué ironía!, nos acusan de conservadores porque no vemos la gracia en el show de Tinelli…nos vemos la gracia en “mariconear”.
¿Cuál gracia? Yo la verdad que no veo ninguna.
No me interesa ver a un tipo heterosexual subido a unos tacones, con una peluca mal puesta, diciendo: esto es lo que hacen los maricones cuando salen a divertirse.
No me parece divertido, ni inclusivo, y mucho menos diverso. Y eso que yo, me considero una gran marica.
Tinelli discrimina. Es uno de los ideólogos de la homolesbotrasfobia. No por nada, trabaja donde trabaja. No por nada, trabaja con quienes trabaja. No por nada le aplauden sus burlas cuatro cobardes, que han hecho de su armario una fortaleza durante toda su vida mientras miles y miles de gays, lesbianas y personas trans e intersex luchábamos por los derechos para todos y todas (incluso los de estos 4), que ahora agregan ceros a sus cuentas bancarias disfrutando de esos derechos, burlándose de otros pares, llenando de sexismo el discurso oficial, y atacando las conquistas de todas las identidades.
¿Cómo vamos a pedirle a la sociedad que no utilice un lenguaje sexista y heteronormativo, o que no hable de travestismos políticos?
Tinelli, y estos cuatro cómplices merecen el repudio de toda nuestra comunidad.
Pero también merecen el repudio de todos los periodistas y todas las periodistas que traten de hacer un trabajo comunicacional inclusivo y sin estereotipos sexistas.

4 comentarios:

Thomas dijo...

Como siempre, muy claro. Abrazo!

Norma Xelda Jara dijo...

Excelente. Abrazo enorme, hacen falta hablar y decir mucho sobre este tema.

Gustavo Pecoraro dijo...

gracias Thomas y Norma.

Anónimo dijo...

No será que Tinelli tiene a un puto adentro y oculta su homosexualidad?