Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

09 junio, 2012

Muy pronto...






Muy pronto, llega la presentación de mi libro de poemas DESEO, Palabras en el Viento.
Editado por Letra Prima y con prólogo de Gastón Malgieri.



41 poemas de amor, y un sentido.
Como escribió Malgieri:


“Deseo” no es el gastado grito de alguien que repite como un mantra inocuo, sus miserias, amores, luchas y caricias. No es el capricho verborrágico e inofensivo de una poeta marica en pose, que sabe desde qué lugar, con qué privilegios y en qué ámbitos pega sus alaridos.  
Hay en los versos de Pecoraro, la decisión clara, contundente de incinerarse, de mostrarlo todo. No desde la concepción clásica de un film porno (digamos norte-americano), con sus primerísimos primeros planos, con su disección antojadiza del deseo que se muestra para ser consumido; no. Aquí hablo de la escritura, de la poesía como un exorcismo, como algo chamánico, ritualista.  Un conjuro que le permite trazar una línea divisoria entre un itinerario (pasado) y un camino a seguir (futuro). 
En la exposición a corazón abierto de cada verso hay una decisión rotundamente política: pareciera que, desde las más diversas maneras, el autor estuviera repitiéndose a sí mismo (y por lo tanto, a otrxs): esto he ido siendo; estas miserias, estos amores, estas caricias, estos golpes, estas palabras;  este es mi cuerpo “rojo, barroco y pasional”;  esto es lo que incinero: un pretérito cargado de significado del que me deshago para que haya otras construcciones posibles, otras lecturas, otras miradas sobre algo que fui, que arrastro, y que quizás ya no seré. (“Es todo lo que tengo, es todo lo que hay”, en palabras del músico y cantautor rionegrino, Lisandro Aristimuño).


Gaston Malgieri (fragmento del prólogo)