Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

25 mayo, 2011

Fuck your wellcome


Un ex borrego de colegio pago y familia con guita, me dice desde unos carteles con colores de cotillón: VOS SOS BIENVENIDO.
En esos bienvenidos hay un supuesto jubilado, un supuesto grafitero, una supuesta maestra, una supuesta inmigrante (que será morocha y con rasgos indígenas, porque las inmigrantes asiáticas o las rubias teutonas no dan el target), un supuesto otro y una supuesta otra, y tantos más como las rayas que el ECO de la agencia de publicidad se haya tomado.

¿Donde soy bienvenido?.

¿A una ciudad donde los amigos del borrego -otros borregos como él, portadores de apellido- me han estafado laboralmente, robando mi sueldo, y mintiendo como hacen los explotadores con cualquiera de sus trabajadores?

¿A una ciudad con una atención sanitaria destrosada por la desidia del gobierno de este borrego, que llevó a los hospitales municipales a un estado más parecido a Kabul, o a un refugio de ratas, que a centros especializados en tratamientos?.

¿A la perversión de ser parte de una Obra Social que me impiden ser atendido en otros centros que no sean los que tienen contratado, pero a la vez no me provee de las condiciones necesarias para -siquiera- atender a los análisis solicitados por mis médicos?

¿A una ciudad llena de puertos-maderos pero sin gas para calentar en invierno a los y las pacientes psiquiátricos del Hospital Borda?

¿A una ciudad que pretenden arreglar con un rabino chupa Berga(m) que quiere "ley y orden"?
¿te acordás borrego de la frase que soltaste sobre tu ex en mis narices?...era algo así como: "...pretenciosa como toda judía".
No debiste decirle delante de mi. Tengo memoria.

¿A un equipo de gobierno donde abundan los fachos, y los listillos del dos x cuatro que después de 3 Bourbons se ponen a insultar por Twitter a los hijos de desaparecidos, apropiados por los amigos de los padres de los borregos?

¿A una ciudad donde como gran sistema de planificación urbana, cambiaste de mano un par de calles, creando el caos más grande que se haya visto nunca para trasladarse de un lado a otro?.

¿A una ciudad donde la solidaridad se perdió en las esquinas y reina el desconsuelo y el rencor de chimentera de Rial, todo aumentado por tu petulancia burguesa y pitochica que insulta y denigra al pobre, al distinto, al desdichado?.

¿A una ciudad sin sistema educativo porque tus equipos de docentes son todos analfabetos y tus grandes salvadores esgrimen la espada como pluma, y ni siquiera usan pluma, de homófobos que son?

¿A una ciudad donde tus funcionarios se ríen de las travas, de los putos y de las tortas, y pretendés que se la conozca como la Buenos Aires Gay Friendly?

¿A dónde me das la bienvenida con tu pasitos de baile?

¿A la corrupción de la que saben tus gerentes?
¿A la discriminación que practican tus jueces y funcionarios?
¿A la miseria y la pobreza que provocan tus planes de en este barrio sí que nos da votos, y en este no que no nos vota nadie?
¿A tus promesas de construir hospitales y escuelas que se quedaron en Policías Metropolitanas y Bicisendas, en festivales de loquevenga, y en medio metro de vias subterraneas por siglo?
¿A tu sonrisita afectada?
¿A tu espíritu indómito y cool de Puta del Este?

Escuchame bien.
No me ofrezcas ninguna bienvenida, porque como decían los Cadillac: No me sentaré a tu mesa.

Nunca.

4 comentarios:

Gastón Malgieri dijo...

Brillante Gus, ya te lo he dicho, pero vale la pena recalcarlo. Unx se siente menos solx cuando te lee. Abrazos. Muchos desde Córdoba.

Hernán A. de Arriba dijo...

Genial Gus, clarísimo. Me gustó mucho. Hay que difundirlo. Beso grande.

Gustavo Pecoraro dijo...

Gracias amigos.

Anónimo dijo...

qué identificado me siento con vos, che! gracias!