Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

29 diciembre, 2011

Hippie


Para Jota, quien merece abrazos en 2012

Cuando empezó el día había una gota de agua que ya caminaba sola, desde hace rato, por la misma hoja que el Sol -más tarde- fuera a marchitar.
Cuando el árbol -ese que contemplamos desde el banco del río- dejo de moverse,
la noche se hizo más noche y tuvimos que abrazarnos fuerte para que el frío no borrara de nuestras miradas a la Luna.
Cuando pasó -rápido- ese coche negro,
nos dimos cuenta que había algo más allá que Arco Iris en nuestro pequeño mundo.
Cuando caminamos por esa calle sucia y empedrada, creamos -de alguna manera- una forma de respeto y cuidado.
Cuando mi mano tocó tu oreja, me callé. Pensé en que no había palabras que pudieran describir ese instante.
Cuando mi boca llegó a tus labios, hubo estrellas que nos miraron. Chismosas.
Cuando me apresuré; al mismo tiempo me detuve.
Cuando hablamos; soñé un sueño.
Cuando te miro; no necesito el aire.
Cuando te espero; crezco.
Una, dos, tres, cuatro, seis, mil coincidencias.
Y Nothing Hill esperando en el armario.
Sos Hippie.
Sos lindo.
Muy.

04 diciembre, 2011

Tiempo


Tiempo, ¿para qué te necesito?.

Para caminar al Sol,
no te necesito.
Para andar pintando paredes,
no te necesito.
Para escribir cuatro renglones,
no te necesito.

Tiempo, ¿para qué te quiero?.

Para olvidarme del dolor,
no te necesito.
Para acariciar un rostro,
no te necesito.
Para silbar esa canción,
no te necesito.

Tiempo, ¿para qué sirves?

Para besar unos labios,
no me sirves.
Para destapar otra botella,
no me sirves.
Para ojear el diario,
no me sirves.

Tiempo, ¿para qué te usan?

Para correr sin rumbo,
te usan y usarán.
Para juzgar con rabia,
te usan y usarán.
Para callar el deseo,
te usan y usarán.

Tiempo, maltratado tiempo.

Tan necesario como innecesario.
Injusto en tu boca, pidiendo tiempo.
Horrible en tu mente, deseando tiempo.
Repugnante en tu corazón, haciendo tiempo.

Tiempo, maltratado tiempo.
Te quiero y te odio.
Quisiera tener muchos más.
Espero sentirte mucho menos.

Tiempo,
no existas en medio de mi amor.


(Ilustración de Sandow Birk www.sandowbirk.com)

14 octubre, 2011

"No me interesa tu revolución si no puedo bailar en ella"


El lunes estuve en la marcha que se realizó por la libertad del Pollo Sobrero,
un delegado sindical opositor a la burocracia de José Pedraza, en la Unión Ferroviaria.
No voy a abrir un debate sobre esta detención.

Sí quiero hacer una reflexión sobre el abismo que existe entre la izquierda partidaria argentina y los debates que se dan en medio de la comunidad LGTB ligada actualmente de forma estrecha a la política del gobierno de Cristina Kirchner,
y que la misma izquierda insiste no comprender el porqué.

En la marcha del lunes, en medio de los esperados gritos contra el gobierno y la burocracia sindical, se colaron consignas que no me pasaron desapercibidas.
Consignas que en alusión al Jefe de Gabinete Aníbal Fernández hablaban de “…Fernández puto, la puta que te parió…”; o “…en la Unión Ferroviaria hacen falta muchos huevos…”, o la más conocida “…Fernández, hijo de puta, la puta que te parió…”.
Soy una persona identificada políticamente izquierda aunque me considero un independiente, por eso el lunes sentí vergüenza de marchar en medio de ese tipo de proclamas homofóbicas, machistas, patriarcales y binaristas.
Qué trágico y lamentable es que luchadores sociales que dicen combatir al sistema, referentes políticos que hablan en contra de la corrupción, de la explotación capitalista o de acabar con los privilegios, no tengan el más mínimo criterio para acallar esos micrófonos y sean cómplices -sí, cómplices- de lo que después denuncian en sus periódicos.

Se llenan la boca de palabras que ni siquiera pueden nombrar en sus propias camas,
llenando armarios de silencios, tan ecuménicos en el deseo como llenos de fotos del Che. Luego, se paran tan cerca de los católicos y evangelistas que dan asco en debates que ya tendrían que estar aclarados. Eso sí, bien adornados de banderas rojas y a punto del orgasmo masivo ante un mameluco manchado con grasa.
Como decía Emma Goldmann, la gran anarquista de principios de siglo XX:
“No me interesa tu revolución si no puedo bailar en ella”.
¿Este es el ejemplo de Sociedad Justa y Libre a la que nos invitan a construir?
Una vez más la izquierda partidaria argentina hace agua.
Una vez más expulsa de sus filas a los mismos putos, las mismas travas y las mismas tortas que expulsó siempre.
Una vez más se siguen mirando el ombligo por no mirar más abajo.
Después, no se pregunten porque nosotros y nosotras estamos mirando para otro lado.

Gustavo Pecoraro, director editorial de El Vahído (6 de octubre de 2011)

19 septiembre, 2011

20 de septiembre, 54 años

El 20 de septiembre Carlos Jáuregui cumpliría 54 años.
Hoy, en medio de los recuerdos que siempre llegan a destino en los momentos necesarios, encontré en la Revista NX número 45 de agosto de 1997, un poema que le escribí cuando se cumplía un año de su fallecimiento.


LO QUE SEMBRASTE

Afuera la lluvia pregunta por vos
con su rumor de sostenido aplauso.

No entiende que era tu hora,
se pone triste.

No sabe que volviste a buscar lo que sembraste.

¿Está llorando?

¿No se da cuenta que seguís acá
en los árboles de Palermo,
en las palomas de la Plaza,
en las luces de los semáforos,
en los besos de los amantes,
en las buenas palabras,
en los ojos de los bebés,
en los jazmines?

Que pare de llorar,
y comprenda que justo ahora
estás volviendo.

(a Carlos Jáuregui, agosto de 1997)

17 septiembre, 2011

Un joven y un angel


Entré a ese cuarto detenido en el tiempo donde reinaba un silencio roto cada tanto por el locutor de teve que transmitía un simple partido de tenis.
La excusa para no pensar demasiado. Set a set.

Me extraño la tristeza de todos, sólo el médico sonreía como un capo de la hinchada,
-o como un bufón- con voz grave,
y vital.

Más allá en medio de una de las camas estaba Él; sería imposible no verlo.
Tendría poco más de 20 años.
Pensé ¿será pelirrojo?. Sexy lo era, sin dudas.
Con enormes ojos melancólicos "de bilis negra" -diría un sabio-;
o de "gris de grisáceas grisitudes" -aportaría otro-.

Me llamaron la atención sus enormes pies,
enfundados en un par de zapatillas de precio millonario
que contrastaban mercantilismo con la melancolía de sus ojos,
perdidos en la pantalla.
¿O más allá?

Me pregunté en medio minuto todo la composición de su vida.

¿Amaría a alguién?
¿Alguién lo amaría?
¿Habría podido hacerle el amor a una persona que deseara?
¿Conocería la dulzura de los besos?.

Parecía del estilo de los deportistas,
con hombros gruesos y una virilidad tranquila de deporte de equipo.
¿Sería un pivot en el Rugby? ¿O un centrocampista en Fútbol?.

Me quedé mirándolo un momento con emociones extrañas,
deseo,
pena,
angustia,

¿amor?.

Él, estaba en otra,
y tenía la timidez de los que compartimos un secreto en medio del griterío.

Las otras personas que había en el cuarto,
dos mujeres, y un hombre flaco y mal afeitado, habían desaparecido.

Éramos él y yo;
y el médico vital y de voz grave.

Se movió para buscar algo,
pero su mirada siguió allá ¿quién sabe donde?.
Eran unas galletitas que sacaba de un bolsa de nylon,
y comía automáticamente, sin que su mirada volviera.

La medicación le habría hecho perder el pelo, totalmente.
Me gustaba.
Siempre me gustaron los pelados; como los Skin-Rot de Berlin.
No creo que el estuviera muy conforme con lo que digo.

Seguramente,
imagino,
le encantaría tener una melena larga que le golpeara la espalda y le llenara la frente.
Lo pensé inmediatamente lleno de rulos;
rubio, elijo ahora.

Su piel llevaba todas las marcas de lo que nadie puede ocultar.
Era muy blanca, casi traslucida, débil, apagada, vieja.
Me molestó. Me enojé mucho.
¿Cómo ese joven que me despertaba tanto deseo podía tener esa piel?.


Llegó mi turno,
fue rápido, normal, extraño.
En algun lugar agradecí no tener que hacerlo en una camilla.
Expuesto.

Sentí un alivio, a pesar de todo.

En realidad no se como sería de verdad ese joven tan bello,
tirado en esa camilla, conectado a su quimioterapia.
Ahora que lo pienso, era como un angel.
De esos que te protejen,
los de la guarda.

El Cáncer, no es una larga y penosa enfermedad.
Es simplemente Cáncer.

Creo que la magia puede aparece donde la necesitemos.

(gracias Gastón Malgieri)

16 septiembre, 2011

Amor de Divas y Maricas



Un día puse junto al poster de un jugador de futbol, el de una cantante.

Con el tiempo esa mujer exitosa,
se cansó de que la crítica no le perdona el paso de los años,
…o querer ser feliz lejos de las cámaras,
…o comer, beber, coger cuanto quisiera o con quien quisiera.
Ser libre.

Me di cuenta que admiraba a esa mujer,
mientras me daba cuenta que amaba a un hombre.

Algunos las esconden en sus mentes, como hacen con su dignidad.
Yo elijo no olvidarlas, porque me llenaron de sueños, por si me hicieran falta más.
¿Cómo voy a serles infiel con unas recién llegadas todas pintarrajeadas de verde?

A pesar de tanto mandato de macho, tanta cancha de futbol, tantas preguntas sin contestar,
se me lleno el oído de Mina, Barbra, Shirley, Bethania, Bette…Marilina.
Mi victorioso equipo.
Criadero de putos y maricones,
a quienes debemos esas melodías que tarareamos siempre,
esas lágrimas que se nos caen cuando las vemos mayores
o las recordamos eternas como los diamantes.

Casi como si hubiera que alimentar un tópico de Freud porque sí,
son esas mujeres inalcanzables que nos abrazan desde lejos, y saben,
con total seguridad,
que las amamos.

Ellas eran lo que eran;
y nosotros también.
Libres.

Este romance entre Divas y Maricas es una larga historia llena de pasiones y fidelidad.

Tiene que ver muchas cosas:
con el recuerdo, con la edad que avanza,
con la identidad,
y con que es difícil reemplazar  ciertas cosas que nos ocurrieron,
que se instalan como los viejos amores,
en medio del corazón,
y se quedan para siempre…
acompañándonos.

02 septiembre, 2011

cuarenta y seis





El destino invariablemente nos pasa por arriba.
Ese mismo destino que deja tirada en un basural a una niña inocente,
me devolvió a esta ciudad después de 12 años con algo más que la salud en baja.


Herido, pero no derrotado.
Con un boleto de vuelta cuya fecha se fue desdibujando con el tiempo.
Sin más fortuna que la desilusión de un cuerpo lleno de dolores.
Durante muchas mañanas quise despertarme en mi amada Madrid,
correr a la calle a llenarme de voces y olores que me acostumbraron a un acento tan ajeno como propio. Ese que envuelve a cualquier inmigrante en una tierra extraña. Que permite bajar la mirada y seguir a pesar de tanta soledad, endureciendo el corazón para que no te lo destrocen en medio de la nada; construyendo desde esa nada algo de amor nuevo…al menos para que siga durando hoy, y Telefónica facture aquí y allá.
Un día la vuelta se llenos de dudas.
Por miedo, por amor, y también por empezar a reencontrar un lugar que estaba intacto desde hace tanto y que simplemente fue necesario reconocer.
Ese reencuentro está ligado muy fuerte a El Vahído.
A las personas de carne y hueso que están sentadas en esta mesa hoy y cada jueves. Que me llenan de confianza, respeto y compañerismo.
En uno de mis simulacros de regreso Julio me dijo: “ahora que abriste el debate, te vas…”.
Era una frase demasiado fuerte y afectuosa como para no hacerle caso.

Estoy acá, en Buenos Aires, en El Vahído, en Radio Sentidos, y en esta mesa llena de afectos indispensables para que mis mañanas se vayan convirtiendo en porteñas, aunque siempre tenga un ojo puesto en la Puerta del Sol.


 

Editorial número 42 de El Vahído, el programa radial LGBT de Radio Sentidos

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30 agosto, 2011

El eco de tu perfume


Igual,
me atravezó tu suave vendaval,
como en aquella canción que tanto nos gusta.

Que más que canción
es un edén,
lleno de impulsos antiguos
y sutiles.

Te escribo.
Las yemas de mis dedos
-marcadas con tu piel-
se resisten a perderlo todo.

Me golpeo de repente,
con esa descreída realidad;
pero quedó igual,
esclavo de tu perfume,

...................................

y guardo en mi recuerdo,
el aroma dulzon,
que habitamos,
apenas.
 
Para amarte
solo pido permiso a la poesía,
y a vos.


20 agosto, 2011

Amar


¿Que es amar?

¿Poseer?
¿Tener?
¿Cojer?
¿Besar?
¿Deber?
¿Querer?
¿Dividir?
¿Exijir?
¿Lograr?
¿Doler?
¿Olvidar?
¿Comprender?
¿Dejar?

Amar es amar.
Claramente.

Es simplemente desear lo mejor que podamos sentir
para el otro al que amamos.
 
 
Para Hache, siempre.

16 agosto, 2011

El Tocho



 Me suena lejano y vago su nombre que me declaró a risotadas en ese bar oscuro y mugriento donde iba a beber vino tinto, y en donde la Loli le daba un boquerón -o dos- camuflados en las aceitunas que servían de picoteo.
Era grueso, de labios corajudos y voz atrevida.
Tenía unos dedos gordos, orillados de chapas y tenazas, con las uñas carcomidas de tanto arañar los días.
Su pelo brillante, falso, como un estropajo de metal.
Sus hombros, que hacían suspirar a las señoras casadas, eran enormes, prietos en sus camisas entalladas y abiertas justo a un botón menos del deseo.
Usualmente se acodaba en la barra, bebía, y reía, y bebía y contaba sus chistes, y bebía y seducía, temiblemente adorable.
Contaban por ahí que tenía en su haber un par de muertos, y que había estado en la cárcel por un robo que no cometió.
Que eso lo había marcado de por vida.
Decía  siempre que nunca más quería volver a sentirse triste.
Muchas noches, borracho, abrazaba al primero que tenía a mano, y bamboleándose se arrastraban a por putas donde el río hace esquina.
A mi me gustaba escuchar sus chistes y contabilizar sus hazañas de galán de barrio, asustarme con sus miradas, y esperarlo a la salida del colegio para que me invite con un alfajor.
Una tarde no llegó.
Esa noche el bar estuvo más callado que de costumbre, y las calles, las esquinas y el barro se entristecieron para siempre.
Allí donde el río hace esquina se arremolinó la tragedia, porque al Tocho, como todos le llamábamos, le metieron una bala en la cabeza.

27 julio, 2011

Roberto


El monito, como lo solía llamar, murió en un hospicio de monjas, ciego y sin recuerdos.

Lo amé con esos amores juveniles y locos,
que cuando terminan se llenan de odio para tapar tanta pérdida.

Rompí todas sus fotos,
tiré sus regalos,
y oculté los recuerdos que nos pertenecían.

Una vez, años después nos cruzamos.
Con esa sonrisa compradora,
la que desvelaba mis antiguas noches,
me dijo:
“Sos el hombre que mas amé en mi vida“.

Fue la última vez que lo vi.

Guardo su mirada brillante,
sus ojos verdes y esa piel de aceituna
en mi selectiva memoria.

Cofre de joyas reservado sólo
al amor y la verdad.

24 julio, 2011

Cero positivo


Que asco me da, asco de Paez, asco al fin, ver como se despilfarra el dinero para Sida que los organismos internacionales mandan cada tanto a varios países, como Argentina.
Millonadas de dolares, que en muchos casos llenan las cajas chicas de fundaciones y organizaciones que enharbolan la cinta roja como un emblema comercial.
Proyectos que se ciñen a la "repartija de forros, las campañas de prevención, y el trabajo sobre las travestis", como si estuviéramos viviendo en los ochenta y no haya bajo nuestros pies cuerpos de miles de amigos, amantes y novios.
¿Hasta cuándo vamos a seguir hablando de prevención y repartiendo forros como medida superadora?
Personalmente creo que siguen proyectando y redactando una discusión prehistórica; claro, la que les genera dólares.
Mientras las fundaciones se están relamiendo por el millonario desembarco que el Fondo Mundial para el Sida tiene previsto para el año que viene en Argentina, el Centro Nacional de Referencia de Sida dependiente de la UBA vive una gravísima situación que conduciría en pocos días a suspender las actividades que desarrolla, y entre medio estamentos de subdirectores, viceministros, jefe de planes, y departamentales que se pasan la bola de mano acodados a la barra de la burocracia. Este Centro es considerado un referente en investigación, dotado de una moderna infraestructura y recursos humanos altamente calificados para enfrentar los múltiples desafíos que la epidemia del VIH/sida plantea a nivel global. Su reconocimiento trasciende la frontera nacional, razón suficiente para ser reconocido como Centro Colaborador en Latinoamérica para OPS/OMS.
Los que alguna vez nos hemos atendido ahí, sabemos de qué hablamos cuando desesperamos nuestra angustia viendo el peligro que corre el CNRS.
Otros en cambio, ya están pensando proyectos "altamente" considerables para la bocanada de dolares: forros, charlitas, y campañas en Constitución y barrios carenciados.
Tal vez hable lleno de bronca, y mis palabras no sean más que un grito de rabia...y de asco.

Pero muchos seropositivos, jamás lucramos con nuestra situación, jamás hemos necesitado ayudas, ni subvenciones, y cuando tal vez pensamos que teníamos derecho a algun beneficio, tuvimos que poner los huevos en la mesa y el puño bien apretado para no perder la Obra Social ni nuestro dignidad como ser humano a una atención digna.
En cualquier caso, que bueno sería que los "proyectos" sean proyectos reales, que debatan por ejemplo la moda del Bareback que entre tanta prevención tan eficiente sigue ganando adeptos. O la extraña omisión del aprendizaje de la muerte que muchos hemos tenido que realizar. O la melancolía que nos gana con los recuerdos de tantos amigos ausentes. O tantas otras cosas que sería largo enumerar pero fácil de imaginar.
No me siento seropositivo más que los millones de seropositivos que hay en el mundo.
No me considero tocado por una varita mágica de billetes y moneda extranjera.
Ni siquiera me siento cómodo cuando se me asigna el rol de enfermo (que cualquier mirada ajena me podría adjudicar).

Y menos que menos, me gusta que haya vivos que se beneficia de portar un símbolo universal.
Por eso el título de este descargo no es un error ortográfico.
Algunos hace tiempo que se comportan como cero positivos.

16 julio, 2011

Amor ajeno



...y tiene una relación,
y se casa.
Y anda abrazado a su amor, porque lo ama;
y lo besa y lo mira con la mirada del enamorado;
y le abrocha el botón de la camisa a cuadros;
y cuando sonríe, es él en el cuerpo de otro;
y se nota que ama bien,
seguro.

Ese amor del enamorado,
es el amor que sueña todo hombre,
y se acuesta a la noche deseando,
y se levanta a la mañana soñando.

Un amor que por tan amor, no llega a ser propio,
un amor que no será, ¡y que pena!,
pero igual amor,
no será más que amor ajeno,
amor de todos modos, 
aunque deba mirarlo desde afuera.

Ese amor que podría ser suyo si pudiera,
será amor noble,
y feliz será,
aunque la boca que enamore sea ajena.


para Hache; felicidades.


07 julio, 2011

YO NO VOTO A MACRI


Muchas personas argumentan a escasos días de las elecciones a Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que pedir que NO SE VOTE A MACRI es una muestra de intolerancia y falta de talante democrático.
Estas personas, que seguramente ocultan en estos argumento la verguenza de decir públicamente que adhieren al PRO, se olvidan que es Macri quién intenta recortar la democracia y el debate cuando incorpora a su gobierno las escuchas ilegales de Ciro James o nombra a policías represores al mando de la Metropolitana, o juguetea con la palabra seguridad como gran consigna de campaña.

No quiere debatir porque sabe que pierde cuando hay quien le enfrente sus mentiras.
Anoche hubo un debate inédito con 10 candidatas y candidatos a Jefas y Jefes de Gobierno, y él ausente, menospreciando y ninguneando no sólo la palabra, también las ideas, las diferencias, los planteos políticos.


Lo votará su base social, esa clase media rencorosa o los pedorros de Barrio Parque, que aplaudían la dictadura, practican la homofobia, la lesbofobia y la transfobia, y van a misa todos los domingos para proteger a la familia y los valores del país.


También están los otros y las otras que los votan: los y las idiotas útiles.
Esas y esos que nunca van a llegar ni a Avenida Las Heras pero que llevan en la sangre marcada la nefasta envidia del desclase, que aunque invierta en gym, en viajes o en finger-food de restó de cocina fusión, siempre serán visto por "los de más arriba" como los recien llegados y las recien llegadas. Esos y esas que nunca tendrán la bienvenida en las casonas y las mansiones donde se cocina el poder, por más tinturas, Louis Vuittones, o botox que usen.


Votar a Macri, no es una buena moda, ni es top, ni es buena onda.


Votar a Macri es sumergir a la ciudad de Buenos Aires en otros 4 años de ignominia, de desamparo para los sectores más desprotegidos, de más represión, de más controles, y de más moralidad.


YO NO VOTO A MACRI por todas las anteriores razones; y los que lo voten serán cómplices de lo que pasan los pacientes del Borda que hace casi 80 días que están sin gas en este invierno feroz. De la destrucción de la sanidad y la educación, con hospitales que parecen bombardeados por la humedad y el estado de las paredes, sin recursos mínimos, y con personal mal pago. Del despilfarro de los mayores presupuestos que maneja de Ciudad de Buenos Aires, dinero que no se sabe en qué gasta ya que no ha resuelto los problemas de transporte ni contruido las viviendas sociales que prometió en su campaña anterior. De los facistas y represores manejando la Policía Metropolitana con escuchas ilegales y grupos de tareas para desalojar las protestas. De la oposición al matrimonio Igualitario y a la ley de identidad de genero, por nombrar algunas cosas.

Somos un país libre con muchas victimas que lucharon por esa libertad. 

Una libertad en la que se acomodan muchos y muchas que apoyaron a quienes nos coartaban ese derecho.
Esas y esos fueron cómplices.
Hoy hay más cómplices, muchas y muchos serán los que van a votar a Macri, y serán -si gana- tan responsables como él, de otros cuatro años de derecha en la ciudad de Buenos Aires.

Por eso, YO NO LO VOTO A MACRI.

05 julio, 2011

Peligra el Centro Nacional de Referencia de Sida en Argentina


La carta que leerán a continuación tiene varias razones.
Una, que no se puede dejar de luchar por uno de los pocos espacios en Argentina que
es considerado referente en investigación y servicios en el país y también en Latinoamérica, tanto por los especialistas, por activistas, por científicos y por referentes en VIH/sida.
Segunda, porque el Doctor Horacio Salomón es una persona que conozco desde hace más de 25 años cuando militábamos juntos en la CHA Comunidad Homosexual Argentina, y defiendo su honorabilidad con todas mis fuerzas.
Y tercera, porque yo, como muchos seropositivos, hemos sido o somos pacientes de este Centro.
Estos son los hechos:
 
He tenido información sobre que el Centro Nacional de Referencia de Sida podría dejar de brindar sus servicios a partir del 30 de julio de este año.
El Centro Nacional de Referencia para el SIDA (CNRS) fue creado por un grupo de investigadores del CONICET en 1987, dirigido en la actualidad por el doctor Horacio Salomón, para enfrentar los nuevos desafíos de la epidemia del VIH/sida a nivel global.
Este espacio UNICO en el país está dentro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
El CNRS aporta prestigio, conocimiento y experiencia al proyecto de salud del Estado Argentino, pero está con problemas financieros, lo que pone en riesgo la continuidad de proyectos con líneas de investigación relacionadas al VIH/sida como también los puestos de trabajo del personal y la posibilidad de continuar con el servicio de atención a pacientes. El presupuesto del cual dependen las actividades del CNRS no son administradas por sus integrantes, ya que dependen de las autoridades del Departamento de Microbiología de la Facultad de Medicina (UBA),
 
Este Centro es considerado en la actualidad como referente en investigación y servicios no solo en el país sino también en Latinoamérica, tanto por los involucrados en el área del VIH/sida como por organismos internacionales. Es por ello que la OPS/OMS lo designó Centro Colaborador (único en Latinoamérica). Es además, un espacio de referencia para las provincias del interior del país, aportando conocimiento, experiencia, tratamiento y enseñanzas allí donde se solicite. Es una institución que respalda  firmemente todas las actividades solidarias que realizan las ONG relacionadas a mejorar la calidad de vida de miles de personas viviendo con VIH en Argentina.
 
Al no contar el CNRS con presupuesto propio, éste ha solicitado y recibido subsidios de distintas instituciones y organismos nacionales: CONICET, UBA, SECyT, Salud Pública, e internacionales: Agencia Sueca de Investigación y Cooperación (SAREC), ONUSIDA, OPS/OMS, los Institutos Nacionales de Salud de EE.UU (NIH) y el Destacamento Naval de Investigación Médica de EE.UU (NMRCD), los que han permitido el crecimiento científico-técnico del CNRS.
 
Ante la necesidad de poder continuar brindando asistencia, formando recursos humanos, generar conocimiento a través de la investigación científica y tecnológica, hace ya más de dos años impulsaron la creación de una unidad Científico-Tecnológica en el tema VIH/sida. Desde ese momento la relación entre los responsables del Departamento de Microbiolgía y el CNRS se fue deteriorando, llegando a comprometer los presupuestos para la compra de reactivos y demás necesidades que tiene este Centro.
Un grupo de personas hemos solicitado una entrevista con urgencia al Ministro Anibal Fernández, que aún no se ha concretado.
El recorte de actividades de este centro debido a la financiación es un tema gravísimo para el tema SIDA en Argentina.
Les solicito en forma personal que difundan este problema y que estén alertas a la campaña de difusión y denuncia que empezamos. También que nos acerquen propuestas para que impidamos este recorte.

El CNRS no puede desaparecer.
 
Muchas gracias por la difusión.
 
Gustavo Pecoraro, director editorial de El Vahído
el programa LGBT de Radio Sentidos

16 junio, 2011

Guante



Me lleno la copa nuevamente,
se pega al borde la grasa o el semen,
dependiendo la hora,
la compañía,
o el lugar,
o todo a la vez.

Manoseo tu verga como al pasar,
cubriendo el poco espacio que nos separa
con carcajadas de satiro,
de borracho viejo,
puto viejo…
me dirás después en la cama.

No buscaba sólo verte de pie,
en bolas,
apretando el culito mojado recién en la ducha,
con las gotas que se te escapan de los pezones
como chispas de metal caliente.

Protagonizas una misma escena,
con distinto reparto.
Un mismo guión pactado
de cuatros estrofas cacofónicas
con palabras baratas
aprendidas en las revistas y las pelis porno.

¡Cómo no gozarte de arriba abajo,
si apenas puedo aguantar el arrebato!

Y así como debe ser,
cuando todo acaba,
católicamente te extiendes al diezmo.

Más allá de tu calentura paga,
que tarjetiza el amor en cuatro pases,
el solo efectivo no garpa…
mi querido.

Los nuevos tiempos
manosean hasta el infinito la ilusión
de recuperar en quince minutos
los viejos olores, las mismas bocas,
los cuerpos grabados a fuego en el corazón.

Y un poco más acá,
la cruel realidad de varios si y muchos no,
que nos golpean sin piedad,
en medio del charco de ese vino barato
que pude pagarte.

Acaso insinúas que podrías cambiarme la vida?

No te la creas tanto, bello mío,
apenas sos un guante para mis manos frías.

06 junio, 2011

Poder puto


Sabes qué?.

Me encanta cuando apareces por la ventana
y me regalas un "hola, lindo".
O cuando rompes el silencio,
con una que nos sabemos todos.

No me hagas pensar demasiado en esto,
-porque aparte de que no tenemos la misma edad-
todo lo demás se ha vuelto tan parecido
que da gusto soñar que dormimos juntos.

Hoy hace frío,
tal vez sea por eso que te añora mi alma.

O quizás...
no tenga que ver con el tiempo,
simplemente me enganchaste con tu anzuelo bien escrito.

Eso es poder puto.

29 mayo, 2011

Dolor de madrugada


Cómo decirte, amigo, que me enfrento a un espejo y veo que mi cuerpo va cambiando;
mutando de fatiga, dolores, y cansancio.
Cómo explicarte que una oleada de movimientos independientes se apoderaron de mi tranquilidad, -invadieron mi seguridad-
abriendo diálogos entre la integridad y el vacío,
destruyendo cada tanto la confianza,
comprobando como lo inevitable se acerca demasiado rápido.
Cómo poner en palabras, las noches tras noches tras noches de insomnios, cortadas al medio por espamos de hielo,
de rodillas,
vaciándome aferrado al blanco marmol del frío suelo, del solitario cuarto.
Cómo resurgir cada mañana, dientes limpios,
a transitar una vida mediocre que me otorgan,
con espadas en alto de coraje y capas de seda de lenguaje.
Cómo plantear en cuatro estrofas,
que me canso cada tanto,
cuando grito de dolor sin saberlo,
asquiado de pesares,
con más ganas de muertes que de días.

Bésame las manos y límpiame la boca sucia;
acuéstame en la cama;
cúbreme con aquella manta azul y,
baja la luz tan tenue como en una nana;
y dame,
-al menos por este relato-
una excusa brava para encontrar el sentido a tanta injusticia.

Todos merecemos algo mejor que sufrir por un dolor que no viene del amor.

25 mayo, 2011

Fuck your wellcome


Un ex borrego de colegio pago y familia con guita, me dice desde unos carteles con colores de cotillón: VOS SOS BIENVENIDO.
En esos bienvenidos hay un supuesto jubilado, un supuesto grafitero, una supuesta maestra, una supuesta inmigrante (que será morocha y con rasgos indígenas, porque las inmigrantes asiáticas o las rubias teutonas no dan el target), un supuesto otro y una supuesta otra, y tantos más como las rayas que el ECO de la agencia de publicidad se haya tomado.

¿Donde soy bienvenido?.

¿A una ciudad donde los amigos del borrego -otros borregos como él, portadores de apellido- me han estafado laboralmente, robando mi sueldo, y mintiendo como hacen los explotadores con cualquiera de sus trabajadores?

¿A una ciudad con una atención sanitaria destrosada por la desidia del gobierno de este borrego, que llevó a los hospitales municipales a un estado más parecido a Kabul, o a un refugio de ratas, que a centros especializados en tratamientos?.

¿A la perversión de ser parte de una Obra Social que me impiden ser atendido en otros centros que no sean los que tienen contratado, pero a la vez no me provee de las condiciones necesarias para -siquiera- atender a los análisis solicitados por mis médicos?

¿A una ciudad llena de puertos-maderos pero sin gas para calentar en invierno a los y las pacientes psiquiátricos del Hospital Borda?

¿A una ciudad que pretenden arreglar con un rabino chupa Berga(m) que quiere "ley y orden"?
¿te acordás borrego de la frase que soltaste sobre tu ex en mis narices?...era algo así como: "...pretenciosa como toda judía".
No debiste decirle delante de mi. Tengo memoria.

¿A un equipo de gobierno donde abundan los fachos, y los listillos del dos x cuatro que después de 3 Bourbons se ponen a insultar por Twitter a los hijos de desaparecidos, apropiados por los amigos de los padres de los borregos?

¿A una ciudad donde como gran sistema de planificación urbana, cambiaste de mano un par de calles, creando el caos más grande que se haya visto nunca para trasladarse de un lado a otro?.

¿A una ciudad donde la solidaridad se perdió en las esquinas y reina el desconsuelo y el rencor de chimentera de Rial, todo aumentado por tu petulancia burguesa y pitochica que insulta y denigra al pobre, al distinto, al desdichado?.

¿A una ciudad sin sistema educativo porque tus equipos de docentes son todos analfabetos y tus grandes salvadores esgrimen la espada como pluma, y ni siquiera usan pluma, de homófobos que son?

¿A una ciudad donde tus funcionarios se ríen de las travas, de los putos y de las tortas, y pretendés que se la conozca como la Buenos Aires Gay Friendly?

¿A dónde me das la bienvenida con tu pasitos de baile?

¿A la corrupción de la que saben tus gerentes?
¿A la discriminación que practican tus jueces y funcionarios?
¿A la miseria y la pobreza que provocan tus planes de en este barrio sí que nos da votos, y en este no que no nos vota nadie?
¿A tus promesas de construir hospitales y escuelas que se quedaron en Policías Metropolitanas y Bicisendas, en festivales de loquevenga, y en medio metro de vias subterraneas por siglo?
¿A tu sonrisita afectada?
¿A tu espíritu indómito y cool de Puta del Este?

Escuchame bien.
No me ofrezcas ninguna bienvenida, porque como decían los Cadillac: No me sentaré a tu mesa.

Nunca.

30 abril, 2011

La marica mártir (por Gastón Malgieri)

Este es un texto de Gastón Malgieri, en homenaje a Carlos Nicolás Agüero, victima de la homofobia nefasta y asesina.
Cansado de sufrir acosos y agresiones por su supuesta identidad sexual, Carlos -de 17 años- se suicidó la noche del sábado en su pueblo, Chepes, en la provincia argentina de La Rioja.
Basta ya de homofobia.



Carlos Nicolás Agüero



"La imagen es, por lo menos, dantesca: una ráfaga desprendida de las polleras del impúdico viento zonda, sacude el cuerpito adolescente de Carlos Nicolás Agüero de 17 años, en las afueras de la localidad de Chepes.  

Carlitos, mordiéndose la lengua de rabia, hace soga y silencio su desesperación, y cuelga su carne de un árbol, como una especie de ofrenda macabra al prejuicio del vecindario chusma, que sacaba sus sillas a las veredas de los atardeceres riojanos, para mofarse del amanerado caminar del jovencito.

Carlitos ahorca el burbujeo inocente de su sangre, en una especie de homenaje nefasto a esos docentes medievales de la negligencia institucionalizada, que le enseñaban Instrucción Cívica para convertirlo en un ciudadano modelo.  Siempre que se metiera su deseo en el culo, y no se enterara el rector de las pulsiones de su bajo vientre. Por supuesto.

Franco, el hermano de Carlos, y quien encuentra su cuerpo, balbucea la pérdida ante la mirada miserable del amarillismo local, que hurga sus heridas con la falange infame de la birome periodística. Franco susurra el dolor y trasviste el “Orgullo” de la ciudad autónoma musicalizada con bits electrónicos,  en una peregrinación contra el silencio, la discriminación y la violencia. Transforma el duelo en purga, el llanto solitario en zapateo colectivo por el empolvado camino rural. La culpa creyente de una comunidad, a veces tiene esas volteretas: hace falta un sacrificio, para salir a pedir justicia por algo que antes se repudiaba con fe cristiana.

Son sus huesos los que están allí, para recordarnos, a las maricas asfálticas y poliglotas, a las maricas catedráticas del placer y preocupadas por los devenires del deseo, cuán abstracto y pretencioso es hablar de igualdad desde nuestras miradas cosmopolita. Somos monos repitiendo discursos académicos que nos sobrepasan, que reconstruyen nuestros flácidos pliegues con la masilla esteta de la musculatura, de la tiranía anabólica. Chimpancés que miramos atónicos el cajón, desde las páginas de información diversa que reproducen la imagen mortuoria.

Es esa polaroid de la intolerancia, que los medios LGTBI argentinos (los pocos que se hacen eco de la noticia) reproducen en sus páginas de internet, anacrónicamente adornada con publicidades anoréxicas, invitaciones a embadurnamientos con aceites orientales que prometen salud, relax y placer. Publicidades que invitan a bolichones hiperlumínicos donde se aturde la marica aceptada, la marica que tiene cabida en los estándares de la clase media, que sigue construyendo su imagen de lo diverso, a partir de las pautas publicitarias de la perfumería europea.  

Entre la imagen de Carlos, afloran las propagandas de ropa íntima masculina a facturarse en moneda extranjera por esos que consumen el prototipo Stonewall que dicen querer erradicar, por una fotografía más populosa del chorreo homosexual. La contradicción artificiosa nos hace negar esos cánones en épocas de discursos bien pensantes,  de la banalización del “todos y todas” que repite, como un mantra budista, el discurso presidencial, en tiempos de matrimonios igualitarios.

Días atrás, otro “magazine diverso” daba cuenta de la realización de un documental sobre la apertura de placares, a manos de un cineasta  francés con ánimos de mochilero embelesado con nuestras costumbres sudacas. En esa nota, en la que dejaba claro su mirada atenta a los ecos dominantes, decía que su idea era recorrer el país para ver cómo las leyes que se deciden en Capital cambian vidas en el interior. Es decir, negando, o borrando de un plumazo sin purpurina, la lucha de organizaciones LGTBI de las provincias, en la proclama de la Ley de Matrimonio Igualitario.

Carlos desconoce los detalles pretensiosos de este marica que escribe desde ese sentimiento tan putamente clase mediero: la indignación. Esta marica que no niega sus orígenes, pero, en ocasiones como esta, putea por lo bajo, mientras escucha la masificada Lady Gaga.  

Carlos es ajeno a todo esto. Carlos descansa de la mirada condenatoria de la ignorancia. Carlos reclama que su cuerpo sacrificado nos enseñe de una vez por todas, que el deseo es definitivamente otra cosa. Ni lo académico de los libros que circunscriben, ni la aberración que desatará los cataclismos cristianos que pregonaban sus vecinos."

 

Gracias Gastón Malgieri