Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

31 octubre, 2010

Una pequeña reflexión



La muerte de Néstor Kirchner me ha llevado a cuestionar algunas de mis opiniones.
Quiero aclarar -como muchos y muchas de los y las que hablamos ahora sobre este hombre- que no comulgué con sus ideas; nunca fui peronista, ni kirchnerista, ni lo voté; y me es precioso recordar -más ahora que nunca- que jamás estuve cerca de esa lacra oportunista y derechona de los Macri, Duhalde, Alfonsín, Bullrich, Carrió o De Narvaez, y siguen las firmas.
Por hacer una imagen -si fuera necesaria- me ubico en ese confuso, ancho, y heterogéneo espacio que se llama el progresismo o izquierda, lejos de sus supuestos representantes vernáculos -las decenas de fracciones MTD, PTS, MST, MAS, PO, PUCH, IM, BOL- que exhiben su sectarismo y sus disputas -ellos también- en las calles.

En esencia soy un independiente más, de los millones que hay en Argentina.

En esta Argentina en la que los cuervos bromean; donde -las hienas carroñeras- festejan; y los menos, los de la ostia consagrada y la mano entre las piernas ajenas, dan gracias a su Dios.
Cientos de miles, tal vez, millones, sienten dolor por la pérdida del político que había conseguido de esa gente lo más preciado: su confianza.
Muchas veces a lo largo de estos días de televisión y duelo, he escuchado: “estoy acá para despedirme de él, aunque yo no lo había votado”.
Me resuena aún más hoy, cuando las flores se van secando con el viento austral, y de repente todo brilla de nuevo, después de llorar tantas horas.


Como activista de la comunidad LGBT muchas veces he tenido la oportunidad de expresar a mis compañeras y compañeros, mis dudas sobre el gobierno de Cristina y Néstor; sobre todo por su rol de socio de algunos sectores nefastos de la burocracia sindical de la CGT; o por el poco claro crecimiento económico anual de la fortuna personal de Néstor Kirchner; o por su política para tirar abajo el 82% móvil; o por la permisibilidad con ciertos personajes más que siniestros como Moreno del Indec.
No puedo olvidarme como militante gay desde principios de los ochenta, de los años donde no había puertas abiertas a nuestros reclamos y del papel que muchos y muchas de este gobierno jugaron en el Menemato.
Pero, como alguien me dijo anoche, hoy hay que tener más contemporización.
Hay que ver los procesos como procesos nuevos.
Nuevos procesos, nuevos actores, nuevas actrices, nuevos roles, nueva realidad.

Ninguno de los honestos compañeros y ninguna de las honestas compañeras a los y las que pude expresar mis diferencias defendieron estos argumentos, por el contrario, hasta lo abonaban.

Pero, ¿y los logros del ex presidente?

¿Quién puede borrar la sonrisa de miles y miles de personas en este país ante la orden de Kirchner de bajar el cuadro del genocida Videla de las paredes del Colegio Militar?.

¿Quién puede negar que fue el primer gobierno que intentó desregularizar los medios para acabar con el monopolio de las grandes multinacionales?

¿Quién va a alzar la voz para quitarle peso al logro gigante de la Ley de Matrimonio Igualitario, y la tremenda bofetada que fue para la Iglesia Católica?

A veces de tanto quejarnos con el ¿cuánto falta?, nos olvidamos ver que ya llegamos.

Una parte muy grande de este país está hablando claramente de su alegría y su satisfacción por lo conseguido; de su felicidad por sentirse de nuevo orgulloso de la política; de creer en alguien luego de años de Menemismo; de sentirse patriota; latinoamericano; nacional; popular.
Como dijo un amigo por ahí: “…no me lo contaron; (yo lo) conocí”.

¿Quién soy yo para negar esos sentimientos?.

¿Cómo puedo atreverme a pinchar esa hermosa ilusión, ese orgullo, esa satisfacción?.

Entre tanta mierda de desaliento, y profecías de caos, me quedo con las lagrimas de los cientos de miles de jóvenes con los dedos en v.
Cambio las editoriales milicas de los Rosendo Fraga, por la fuerza de los ojos vidriosos de mis amigos y amigas militantes LGBT.
Escupo en los titulares de la TV, que no han podido dejar un minuto de llevar agua para su costal; y me acurruco en la creencia de tantas y tantos con los que peleo en la calle.
Aplasto el oportunismo de la derecha, y el sectarismo de la izquierda, con mis palabras que me hacen sentir honesto, una vez más.
Acepto y me los banco los dedos señalantes: ¡trotsko!, ¡traidor!, ¡kirchnerista!, ¡gorila!, ¡quebrado!, ¡pequeño burgués!. Siempre fui el gordito que quedaba al final del sorteo del picado; sin embargo cuesta mucho más comprender ahora, cuando por un lado y por otro te tratan de ubicar en el otro equipo.

Mantener mis ideas no significa comprar un boleto a la negación.
Quiero tender la mano para sostener, y caminar el tramo que podamos caminar juntos y juntas.
No me siento cómodo ajeno a todo este dolor; y siento dolor por ese dolor ajeno.

Ampliemos nuestras las definiciones y démonos cuenta que estamos mucho más junto, aún cuando nos etiqueten distintos y distintas.
A ver cuando empezamos a entender que la opinión ajena no es un puñal.
Ya lo dice el refrán, las opiniones son como los culos, todas y todos tenemos uno.

Siempre para otros y otras, somos otra cosa...¿pero qué sentimos realmente nosotros y nosotras?.

Hace poco mi amigo Luis me dijo que yo estaba siendo conciliador, y me dí cuenta que sí; que quiero una idea grande, un país de respeto, un lugar donde poder sentir que crecemos, que servimos todos y todas, que el de enfrente también tiene una parte de mi vereda y que la suya también me pertenece.
Una sociedad política donde no haya tantos extremos y que no haya miedo al disenso.
El respeto une y educa.

Hablamos con venganza del de allá, porque nos inculcan que debemos crecer en la división.
Esa división, que siempre sirve a los mismos y las mismas.
La derecha, la Iglesia, las multinacionales, y la reacción son el verdadero enemigo.
Las y los demás, simplemente estamos, andamos, creemos, lloramos, pensamos distintos.
Y nos encontramos en la calle, bajo la misma bandera: la libertad.

Hoy habló el pueblo, quienes nunca hablan; hasta que rompen el silencio y son ellas y ellos los y las que mandan.

Yo soy parte del pueblo también.

Fotografía: Fuentes2Fernández Fotografías
www.happ-fotos.com.ar


26 octubre, 2010

Visiblemente socialista


Por Gustavo Pecoraro – (para SentidoG.com)


Hablar de jóvenes de la Diversidad puede sonar muy abstracto.
Por el contrario, ellos y ellas, tienen nombre y apellido…y un rostro conocido quizás, desde la campaña por la Ley de Matrimonio Igualitario.
Uno de estos jóvenes es Facundo García de 21 años, dirigente de la Secretaría de la Diversidad del Partido Socialista; miembro de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT); y director de su Secretaría de Cultura y Educación.
A pesar de haberle puesto el cuerpo por todo el país a la aprobación de la Ley de Matrimonio Igualitario, reconoce que aún no ha hecho uso de ella, aunque le “encantaría encontrar alguien con quien utilizarla“.


¿Por qué estás en la FALGBT?
- Ingresé a la FALGBT de una manera fortuita. Empecé a interiorizarme con la militancia desde muy pibe, en realidad como un adolescente que estaba indagando sobre su sexualidad y no sabía muy bien por dónde empezar. Lo primero que hice fue concurrir a charlas y debates; me sentía más cómodo por ahí que con salir a boliches o de fiesta.
Una de las primeras charlas a las que asistí, fue en el Congreso. Era una mesa que organizaba la CHA y el principal expositor era Pedro Zerolo.
Recuerdo que éramos muy pocos, y que terminé sentado delante de María Rachid y Claudia Castro que yo ni sabía quiénes eran.Más tarde conocí a Alejandro Viedma, y de la mano de él me empecé a foguear un poco más en los temas de militancia LGBT. Así comencé a participar de la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo, como representante de Puerta Abierta, y a conocer activistas de la FALGBT, la CHA y otras organizaciones, sus lógicas de trabajo y sus diferencias. Fue muy enriquecedor participar de esas reuniones y esos debates ideológicos. Un tiempo atrás ya había empezado a colaborar como columnista de opinión sobre temas de diversidad sexual y política, en AGRadio; pero entrar a debatir eso mismo con las organizaciones LGTB fue superador.
¿Qué es exactamente la Federación?
- Es una multisectorial que agrupa más de 40 organizaciones y está presente en la mayoría de las provincias de nuestro país. A partir del proceso de la Ley de Matrimonio Igualitario, surgieron muchas organizaciones nuevas que fortalecieron el trabajo de la FALGBT a nivel federal. Antes se solía decir que quienes aportaban con más ímpetu el carácter federal eran las compañeras de ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgeneros de Argentina), presentes en más de 18 provincias.
Ellas tenían un trabajo muy fuerte en provincias donde era difícil llegar, como por ejemplo en Jujuy -donde viajé para la audiencia pública que organizó Negre de Alonso-. Allí la principal articulación de la FALGBT y quienes fueron las principales defensoras de la modificación del Código Civil fueron las compañeras de ATTTA; y no de una organización esencialmente de lesbianas o esencialmente de gays. La Chambi, referente histórica del movimiento trans, convocó a las chicas a movilizarse; se quedaran frente a la Legislatura provincial con las banderas del arco iris, aún sin que las dejaran ingresar, defendiendo a capa y espada esta Ley.
¿Por qué entras al PS?
- Vengo de una historia de familia socialista, así que desde chico quería militar en el Partido Socialista. Somos de Zárate y allí en 1983 hubo una gestión muy importante y reconocida del Socialismo, de la mano de Aldo Arrighi. Toda mi familia militaba con él.
¿En que campo te movías dentro del PS?
- Al principio en una militancia de base o barrial en la zona de Almagro. Nunca sentí la necesidad de ocultar mi activismo en el movimiento LGBT dentro del partido. Eso si, yo no fui el de la idea de crear un espacio LGTB en el Partido Socialista. En un momento surgió la idea de un grupo de compañeros, sobre todo del Presidente del PS de la Ciudad de Buenos Aires, Roy Cortina, de impulsar un espacio de militancia LGTB. Y luego se empezó a discutir quién podía llevar adelante ese espacio.
En Rosario ya se había creado un área municipal de diversidad sexual, a partir  de la Intendencia de Hermes Binner, un hecho inédito para América Latina. Y eso se sumaba al trabajo legislativo de los representantes del Socialismo.
Recordemos que fueron Hermes Binner y Fabiana Ríos, los únicos gobernadores que se expidieron a favor de la sanción de la Ley de Matrimonio Igualitario.
Para mí había una gran armonía políticamente hablando. Imagino que no le debe pasar lo mismo a compañeros que militan en otros espacios políticos. El tema diversidad se acopló, casi naturalmente, en la agenda política del PS.
Además estaba Esteban Paulón, que fue el primer director del área de diversidad sexual en la Municipalidad de Rosario. És él quién trae a los debates políticos del PS, en especial durante los campamentos de la Juventud Socialista, la temática de la diversidad sexual a través de talleres y charlas. Comienza una articulación muy importante en todo el país y en la Ciudad de Buenos Aires fueron dirigentes como Roy Cortina y Verónica Gomez quienes se deciden a impulsar la creación institucional de la Secretaría de Diversidad Sexual; acción que es replicada luego en otros distritos como Mendoza, Salta, Tucuman y Entre Ríos.
Teniendo un trabajo sobre diversidad tan estructurado dentro del PS, ¿porqué se elige a un extra partidario como Alex Freyre para llevar en las listas de Legisladores de 2009?. ¿Porqué no alguien con más tradición partidaria?
- El PS toma en esos momentos la decisión de ir solo a las elecciones legislativas de la Ciudad de Buenos Aires, a pesar de todo el trabajo que veníamos realizando con otras fuerzas políticas, porque -realmente- no nos sentíamos representados. No nos sentíamos cómodos con Alfonso Prat Gay encabezando una lista de diputados junto a nosotros.
En Santa Fe existe el Frente Progresista Cívico y Social, liderado por el Partido Socialista con figuras como Binner y Giustiniani, que se ha constituido hace años como la principal alternativa al PJ de Reutemann en esa provincia. Esta integrado por fuerzas políticas y organizaciones sociales que sentaron una base programática de centroizquierda y una institucionalidad rara para un país como Argentina, más acostumbrado a las coyunturas.
Pero en la Ciudad de Buenos Aires no fue sencillo entonces consolidar un frente así. Por lo cual, la estrategia fue convocar a una serie de organizaciones sociales y sus representantes para generar una propuesta electoral que no sea exclusivamente partidaria.
Para quienes integramos la Secretaría de Diversidad Sexual, la candidatura de Alex fue un reconocimiento importante. Fue una decisión a conciencia, y tuvimos claro que su aporte iba a ser acompañar la propuesta electoral del PS como un independiente.
Muchos en su momento nos preguntamos ¿cuál es la importancia que vaya Alex?… Y esa importancia reside en que es un activista social.
¿Y para el 2011, cuál es tu deseo?
- ¡Que pregunta! (risas) Personalmente, me gustaría que la agenda de la diversidad sexual esté impresa en el frente o propuesta electoral que vayamos. Yo no siento que vaya a estar más representado por dirigentes como María Rachid o por Alex Freyre porque sean compañeros de militancia en la Federación Argentina LGBT. Me siento contento sabiendo que tengo representantes en la Ciudad como Roy Cortina, Verónica Gómez y Julián D`Angelo, que sé que llevan adelante la agenda de la diversidad sexual. No necesito que estén María o Alex para eso.
¿Estamos hablando de qué alianzas para el 2011, entonces?
- Siempre la constitución de frentes son temas muy delicados.
El PS a diferencia de otros partidos, tiene una vida interna muy rica, donde se da mucha bolilla a la institucionalidad del Partido, a las internas, a la carta orgánica, los espacios de debate. El PS ha sido autónomo históricamente en sus decisiones.
Por ejemplo con esto del 82% móvil… El Frente para la Victoria acusa a la oposición de ser quiénes sacaron el 13% a los jubilados en el 2001 y ahora quieren hablar del 82%. Pero esos mismos diputados del Frente para la Victoria son los que durante el menemato votaron por la privatización de las AFJP.
Entrar en este juego de blanco y negro, oposición-gobierno, no me parece acertado.
Todo esto lo digo, para explicar que a la hora de armar un frente lo importante es lo Programático.
En estos tiempos se están dando reuniones con distintas fuerzas políticas, donde el PS lleva 20 puntos programáticos que quiere impulsar para constituir una coalición de gobierno. El PS ya ha dejado de ser un partido testimonial. Pensá que después de 115 años, el Partido por primera vez conduce un frente y gobierna en una gran provincia como Santa Fe.
Me parece que para generar política hay que pensarla a largo plazo. Y es por ello que, viendo la experiencia de gestión del Socialismo, a mí me gustaría ver al PS conduciendo un frente a nivel nacional.
¿Qué hacer ahora luego de la aprobación de la Ley de Matrimonio, dentro de la política LGTB?.
- Primero de todo la Ley de Identidad de Género. Va ser un tema más difícil sobre todo porque acá hay algo histórico en los partidos políticos de América latina, cuya base ideológica es compleja. Aquí fue muy importante el acompañamiento del FPV para terminar de aprobar la Ley de Matrimonio Igualitario, pero yo tampoco me olvido cuando dejaban vacías las comisiones, y el tema no se podía tratar porque la Presidente estaba viajando al Vaticano; o porque había otras prioridades para el gobierno; o la primera sesión que se cayó porque también estaba en el temario la Ley de Cheques.
Además no es que el FPV vota en bloque, como pasa con otras leyes. Se votó a nivel personal, donde una mitad de los diputados del FPV acompañó la Ley y los otros no. Importante sus votos, claro, porque si no, no salía.
Y también, después veías a Felipe Solá votando la Ley y todo el Peronismo Federal votando en contra. O a Patricia Fadel, una de las espadas del kirchnerismo, militando y votando en contra del Matrimonio Igualitario.
Yo cuestiono estos comportamientos.
No me puedo quedar con que “esto es un movimiento y funciona así”; justamente porque trabajo para que haya un partido donde todos los militantes, sean universitarios, sindicales, barriales o de donde sean puedan sensibilizarse en la temática de la diversidad.

24 octubre, 2010

Los putos de Néstor y Cristina

Por Gustavo Pecoraro – (SentidoG.com)
Entrevista a la Agrupacion Nacional Putos Peronistas





Lo primero que me aclaran Rodolfo Serio y César Augusto, de Putos Peronistas, es la diferencia que hay entre los sectores de la diversidad de
partidos políticos, como por ejemplo la Secretaría de Diversidad del Partido
Socialista, y ellos “nosotros no somos un sector de diversidad de un partido político sino una agrupación política de la diversidad con una
firme convicción política peronista; pero no somos parte orgánica ni del
PJ ni del Frente para la Victoria.”

¿El punto de encuentro es la identidad sexual o la convicción polítca?
R S- Los dos ejes son importantes y ninguno de los dos es renunciable o
prescindible. Lo que observamos es que hay organizaciones de la diversidad que no contempla el aspecto político, autodenominándose apolíticas o apartidarias, y que nosotros teníamos un conjunto de identidades que no estaban del todo representados solamente en un partido ni en organizaciones de la diversidad.
Los Putos Peronistas reúnen dos identidades bien fuertes que son, por un
lado, ser puto, torta y trava; y por el otro, ser peronista.
¿Quizás el nombre Putos Peronistas haya quedado un tanto corto,
entonces?

C A- Los que formamos Putos Peronistas venimos del interior de Argentina.
Para nosotros eso no es casual, porque vivir en el interior es muy duro,
donde no existen la Federación ni a CHA, o dónde sí existe y el trabajo es
muy complicado de hacer.
No es casual que estemos en Putos Peronistas; es la consecuencia de un
camino personal.
La naturalidad con que alguna cuestiones de la diversidad empiezan a ser
abordadas en algunos sectores donde hacemos trabajo de base, lo confirma.
Nos damos cuenta – en nuestro trabajo en La Matanza, por ejemplo- que
somos todos morochos, que la pasamos más o menos bien o más o menos
mal, pero que hay una solidaridad de clase que permite que esas cuestiones
se vean desde otro lugar.
Putos Peronistas surgió en su momento con la frase “En la Matanza no hay
CHA ni Federación” y habla de que a veces el discurso de las organizaciones
de la diversidad funciona muy bien en sectores medios pero no da respuesta
a las necesidades de los sectores populares; a veces nos impresiona que
sacar una bandera de putos peronistas cause más alarma en Palermo que en
Gonzalez Catán. Tal vez por eso Putos Peronistas sale a ser, un poco, la voz de esos sectores populares.
R S – La palabra Putos viene de apropiarnos de un insulto con el que seríamos señalados, y decir: ¡Miren, ya no nos molesta que nos digan Puto! La discusión pasa para otro lado, porque esa herramienta de discriminación
queda automáticamente inhabilitada.
¿Son más putos que peronistas o más peronistas que putos?
C A – Va de la mano. Es algo que no podemos separar. No nos interesa que
nos saquen el mote ni de putos ni de peronistas, porque somos las dos cosas
a la vez, y tratamos de que eso se vea reflejado en el trabajo que estamos
haciendo.
R S – Por un lado nos sentimos como en la misión de politizar un poco la
diversidad. Que se entienda que sin un discurso político y sin respuestas
políticas, los reclamos de la diversidad nunca van a tener lugar. Si no existe
una voluntad política de dar curso a las necesidades de los sectores de la
diversidad, no habrá soluciones. Y esas soluciones son siempre políticas.
Por otro lado también tenemos una suerte de deber histórico con el
Peronismo y con la política en sí que durante muchos años no tuvo presente
los reclamos de la diversidad, tal vez porque no los conocía o por ignorancia.
O sea, ¿desde la ideología a la sociedad, y desde la diversidad hacia
dentro del Movimiento Peronista?

R S – Lo importante de ser Putos Peronistas es reunir y no dejar de lado
ninguna identidad.
Nosotros hacemos trabajo de base y nos definimos como una agrupación
política y que es parte de un movimiento político muy amplio -que es el
Peronismo- en el cual interactuamos con muchos sectores sociales.
Putos Peronistas no es un hecho aislado, es parte de un proceso que se
inició en 2003 con la llegada al gobierno de Néstor Kirchner, y creemos
que la sociedad maduró, y que ese espacio, ese debate, la diversidad pudo
empezar a ver al Estado no como un enemigo -como lo fue en los 90 con el
neoliberalismo de Menem-. Hoy por hoy el Estado es el principal aliado para
sumar voluntades para reclamos como la Ley de Identidad de Género, o de la
Ley de Matrimonio Igualitario.
C A – En los 80 y los 90 las luchas y las reivindicaciones eran otras. Creemos
que hoy por hoy en el 2010 estamos en condiciones de empezar a pelear
este tipo de cosas.
R S - Nosotros participamos del mismo modo de acciones de la diversidad,
como también estamos presentes en debates como la Ley de Medios, o
dando nuestro apoyo al gobierno nacional en el debate de la resolución 125.
¿Pero podríamos decir que el Partido Justicialista sigue y siguió siendo gobierno desde Menem hasta ahora cuando…
R S – A ver…partís de un error conceptual.
Separemos partido, que es el PJ, de lo que es el Movimiento Nacional
Peronista. El MNP es muy amplio e incluye sectores de la izquierda, y de
derecha. Incluye también lo que el propio peronismo define como el enemigo interno. Lo que hizo el señor Menem durante muchos años fue utilizar la simbología peronista para meter por la ventana un montón de conceptos que están por fuera del Peronismo y que se corresponde con el Neoliberalismo dictado desde el FMI, Banco Mundial, etc.
En ese sentido, por supuesto que el Peronismo tiene que hacer una
autocrítica en relación a no identificar a tiempo sus enemigos internos.
Pero los matices y la diferencia con la administración actual para cualquier
persona que realmente sea sensata, saltan a la vista.
Hoy no se trata de achicar el Estado ni de seguir los dictámenes de las
organizaciones mundiales de crédito, sino fortalecer el Estado como el
espacio donde se toman las decisiones de cómo se regula la vida política del
país, y una muestra muy fuerte de esto es la Ley de Matrimonio Igualitario
donde el Estado decidió que era él el que iba a legislar qué significaba
matrimonio civil para el Estado y para la mayoría de los ciudadanos, y no
permitió que una corporación como la religiosa interfiriera en el Ley.
¿Qué lugar ocupa PP en la Comunidad LGTB?
R S – El rol de las organizaciones, como ONG, durante mucho tiempo
fue primordial y necesario porque el Estado se había ausentado de dar
un montón de debates y los reclamos de la sociedad civil eran los únicos
que ponían en la agenda pública, las necesidades de la diversidad.
Creemos que el lugar como ONG, a nosotros como militantes políticos nos
queda chico.
Nosotros hacemos mucho trabajo de base, fundamentalmente con las
compañeras travestis, que es sector más discriminado de la comunidad.
Por eso es tan importante debatir y dar la batalla por la Ley de Identidad de
Género, hay que dar la batalla para que esta ley tenga apoyo popular y se
sepa de qué estamos hablando. No es sólo un trámite parlamentario, sino
que conlleva un cambio de conciencia y cultura.
En estos momentos laburamos con las chicas en Costanera, en Once, en
Constitución, en Palermo y en Flores.
En Putos Peronistas existen dos realidades, una la de la militancia que
emigró del conurbano y vive en capital, Y por otro lado los que viven en
conurbano y viven allí.
C A – Creo que por ejemplo, la CHA, fue muy valorable en el contexto donde
adquirió la visibilidad. En los 90 la imagen de Carlos Jáuregui a nosotros
también nos llenó…
R S – …sí, porque inauguraban la militancia política tal vez no desde el lugar
que lo hacemos nosotros, pero desde un lugar muy loable al fin.
Por otro lado hay organizaciones como la Federación que llevaron adelante el reclamo de Matrimonio Igualitario y que gracias a ella tenemos la Ley.
Lo que nosotros decimos, es que solas, en si mismas, sin una voluntad
política detrás, sin un compromiso político de otras esferas de la sociedad, no llegarían a nada.
Por ejemplo en el caso del Matrimonio Igualitario, si no hubiese existido un
Poder Ejecutivo dispuesto a dar impulso a la Ley y articulando con un Poder
Legislativo que tuvo que sortear un montón de obstáculos, no hubieran
podido hacer demasiado.
La derecha hace política y creemos que la única forma de contrarrestar eso
es desde la política.
No me queda claro ¿estás diciendo que las organizaciones sociales se están viendo superadas si no se alían con los partidos políticos?.
R S – No sé ni siquiera si necesitan aliarse. Digo que deben actualizar su
discurso al momento actual en el cual es lo político lo que da respuesta a las
construcciones.
Pero, ¿no les parece que es mucho más valioso que las organizaciones LGTB se muevan más apartidariamente?
C A – De echo en la Federación a mucha gente del Partido Socialista.
R S- En estos momentos las organizaciones no son puras en términos
políticos sino que hay muchas personas que se sienten identificadas con la
Federación o con la CHA que también tiene algún filiación o simpatía política.
Desconocer esta realidad es seguir postergando las discusiones políticas con
un discurso de politización falso. Que en la práctica todas las organizaciones
hacen política y eligen estrategias para llevar a cabo sus reclamos.
¿Qué opinión tiene sobre los candidatos LGTB en las próximas
elecciones?

C A – Volvemos a lo mismo. Todo es parte de un proceso. Hace 20 años no
había debate sobre la diversidad. Era complicado. Creo que son cosas que
se dan. No creo en realidad que haga la diferencia que sea trans o gay o
lesbiana a nivel discurso. A nosotros nos interesa pero a nivel político.
R S – Si el candidato es Roberto Piazza que va a pedir mano dura desde un
lugar de bondad de lo gay, no nos interesa.
Muchas veces fue un referente que hemos tenido que escuchar defendiendo
la ley de Matrimonio Igualitario y al que hubiéramos preferido no escuchar
con reclamos que nada tienen que ver con la sensibilidad social y sí más
cerca del “a estos negros hay que matarlos a todos”.
En ese sentido la calidad de un candidato político no viene definida solo con
su pertenencia a la comunidad LGTB.
¿Y si fuera María Rachid?
R S – Sinceramente la agrupación no tiene ninguna posición tomada.
¿Saben que en 1974 el Frente de Liberación Homosexual (FLH)
fue echado de la Plaza de Mayo al grito de “no somos putos,
no somos faloperos, somos soldados de FAR y Montoneros”?

R S – Esa es una frase muy triste que se adjudica el peronismo de derecha,
y precisamente si esa frase existió es porque en ese momento el FLH estaba
manteniendo una relación con sectores del peronismo de izquierda a los
cuales acusaban de homosexuales. Está claro que el momento histórico y
social era completamente distinto que el de ahora, y que en todo caso hay
un peronismo de derecha que sigue pensando eso encarnado en Duhalde
y Negre de Alonso, y hay otro peronismo que en ese momento no tuvo
recelos de juntarse con el FLH, como hoy no tiene recelos de juntarse con
Putos Peronistas, y que como hizo el senador Picheto -aún su condición de
católico- ha hecho una defensa muy encendida del Matrimonio Igualitario.

02 octubre, 2010

Amabe

 







En Tanmusi, una aldea del centro de Nigeria, Amabe recoge como todos los días kilos de paja, de los pajonales cercanos al río Anno, para reforzar los techos de su choza. Las lluvias pasadas casi arrastraron todo, pero la suya resistió. Amabe explica que es por cómo ella entrelaza la paja que es un secreto de familia que su madre le enseño a ella, y a su madre su abuela, y que así ella hará con Bara, su hija mayor, que será la encargada de cuidar de sus hermanos y de la choza cuando Amabe ya no esté.
Pero eso aún no será.
Vive con sus ocho hijos. Quedó viuda hace 2 años, con los dos pequeños aún sin destetar. Su madre, su padre, y sus hermanos viven a 200 kilómetros en una aldea. Amabe aparenta una edad indefinida entre 25 y 50 y ella, coqueta, dice que no recuerda cuando nació, y cambia de registro e insiste que ese pedazo de tierra, de seca y dura tierra, es su casa y el hogar que tendrán sus hijos cuando crezcan. Se ríe, y muestra sus pocos dientes, y comenta que ya estará mirando desde el cielo para que no haya peleas demasiado graves por el reparto de los animales. ¿La choza? Los hombres competirán por ver quiénes las hacen más fuertes y las mujeres por quiénes le dan el mejor color.
Amabe hoy tiene la visita de los dispensarios de Cruz Roja.
Luego de juntar la paja, ordenará la choza, debe acordarse de que mañana habrá que cavar una zanja más lejana para que el agua que seguro caerá corra ladera abajo, deberá visitar a su vecina que la ayuda con la comida, y seguramente tendrá algo de tiempo para sentarse a fumar su pipa de tabaco.
Pero eso aún no será.
Amabe sabe que es fuerte, que tiene una buena familia, que a pesar de la miseria, el frío o el calor según toque, la falta de agua, y la soledad, ella sabe que es una luchadora.
De ello se siente orgullosa.
Se lo debe a la Cruz Roja y a los Médicos sin Fronteras que vienen y le ayudan, a ella y a todos los de la aldea. Esta mujer imparable piensa que los quiere, los admira y calla cuando ellos se mueven por la aldea con sus batas, sus camiones y sus medicinas. Los quiere porque ellos la cuida, cuidan a sus hijos, y a sus vecinas.
El doctor Martínez es de Colombia, tendrá más o menos la edad de Amabe, pero parece más viejo, piensa ella, y piensa que tal vez no coma bien, ni tenga una esposa que sepa guisar, ni que lo
entienda en las noches cuando es una esposa la que debe comprender al esposo, como ella ha hecho siempre con el suyo.
El doctor es algo tímido pero firme en sus decisiones, la osculta con mucho cuidado, casi con reserva. Sus manos siempre llevan unos guantes blancos, que invariablemente
quita cuando al despedirse le pasa una de ellas por la cara, y ahora sí, le dedica esa blanca sonrisa que tanto aprecia Amabe, y que ella corresponde con sus pocos y oscuros dientes, y Amabe admira esos dedos blanco, no muy largos, que siempre lleva impecables el doctor, como si recién saliera del agua, con las uñas blancas y cortas y los nudillos fuertes y peludos.
El doctor Martínez le recuerda que las medicinas son para tomarlas y que debe hacerlo todos los días. Y entre una y mil excusas siempre se cuela las tareas, los hijos, los vecinos, las cabras, la vaca, la choza. Ella resopla, baja los párpados, gira un poco nomás de lado su cabeza y asiente como una niña ante una travesura.
Un día, cuando el calor apretaba demasiado, el doctor quiso conversar un rato más del acostumbrado:

- Amabe, ¿no tienes miedo a morir?

Ella lo miró, pensó un momento y dijo:

- ¿Morir?. Doctor, ¿Ud. sabe todo lo que yo tengo que hacer antes de morir? Morir, morimos todos. Murió mi esposo, y morirán mis padres, y moriré yo, y mis hijos después que yo, y los hijos de mis hijos, y así.
Pero eso aún no será.
Porque debo cuidar de mi casa, y juntar todos los días la mejor paja que haya, y cavar la zanja para que las lluvias no arrastren la choza, y críar a mis hijos más pequeños, los grandes ya lo hacen solos, y conversar con mi vecina...y...¿sabe Doctor?...es que yo no me siento enferma.

Amabe Masuto, de Nigeria, madre de 8 niños, es seropositiva. Vive en una aldea pérdida de Nigeria, donde las escasas visitas son las de los médicos que con la ayuda internacional combaten a duras penas el Sida en el continente africano.
Mucho mejor allí donde las personas como ella no sólo son receptivas a los tratamientos, sino que mantienen un espíritu único e inequívoco de fuerza y voluntad, de metas cotidianas, de ilusión, y de supervivencia.
Amabe es una sobreviviente, como millones de otros casos en el mundo, y ella sabe que aun tiene muchas cosas por hacer.