Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

23 abril, 2010

Me pregunto, yo también...


Me pregunto tanto dónde estás que a menudo me quedo sin palabras; ni aliento que llene la boca en la ausencia de tus besos; ni ganas que vuelvan como vuelve el otoño.
Me arrepiento de no ser yo y gritar a cuatro voces.
Me arrugo en la cama -esa que es nuestra- abrazando un espacio que debes llenar nuevamente.
Me sorprendo los días como hoy, cuando me escribes tan bonito.
Calculo tanto las respuestas que me quedo sin ellas. Las palabras, en cambio, me sobran, aunque puedan quemar las naves antes de la mar.
Viva quienes pueden templar la pasión!
Congratulados aquellos que controlan el pulso!
Para mí es tan intenso, que un pájaro que vuela despacio me apena; y las hojas de los árboles lloran junto a mí; y ese perro que se lame me mira comprendiendo; y pensar que serían tan fácil si no fuera tan lejos.

Simplemente es decir: "te amo"...y dejar que llegue.

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