Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

28 enero, 2010

Hacia allá


Llegará el día que se acaben los males y vuelvo a sonreir. Se acabarán los males y volveré a sonreir con las ganas de antes, con brío, sin trabas. Volveré a sonreir con las ganas de antes, con brío, sin trabas, pasando por encima de la mierda, sin escalas a la felicidad. Pasando por encima de la mierda, sin escalas a la felicidad, volviéndome de a ratos para ver lo lejos que está la maldad. Volviéndome de a ratos para ver lo lejos que está la maldad, la injusticia y la decidia, permitiéndome todo por lo merezco.
Sin embargo ese día, aún no llega, y espero, como te espero a vos, que llegué pronto.
Que mal se siente en el camino.

17 enero, 2010

Disciplina



Perdido todo lo material que tenía -casi todo- mejor dicho,
en un instante me reconozco sin nada.
Ni casa, ni auto, ni trabajo, ni negocios.
La vida llevada se hace realidad.
La soledad de mi mismo frente a mí, me ahoga.
Un gran dolor innecesario me abarca de repente,
me desbarta, me frustra
...solo algún Dios podrá ajustar las cuentas pendientes.
Sin embargo, algo me ancla aún y todavía.
¿Quizás sea el miedo a morir?,
¿o a vivir?, que bastante bastardeamos.
Encuentro algunos motivos en las caras de mi familia,
apoyo en el corazón de mis amigos,
ilusión en tus manos y tus besos -próximos-,
emoción en los momentos oportunos,
pasión...siempre.
y como un aleteo feroz que llega de cualquier lado,
triunfando -una vez más-
la fe...la rara fe,
presente como el respirar,
acaba triunfando.


07 enero, 2010

de te ele




Dejar de ser ya, ahora, nunca más.

Perder de pronto la necesidad de respirar aire, mirar un coche, pasar la mano por la pared, beber de golpe, besarte.

Emociones paridas partidas en muchas partes, estallan infinitivas bolas de nada.

Trozos inmensos de Sol se apagan alunando de repente tu día.

El miedo que llamó otras veces vuelve a pedir turno.

Enfila la cuchilla que desmorona una y otra vez, y una y otra vez, y así siempre.

¿Cómo puedo seguir pensando en el mañana sin tenerte en medio de mi ilusión?

Veo y repaso tu foto, casi de perfil, como pensando -¿sufriendo, llorando, amando?- en nada, nuevamente.

¿Cómo aprender a llevar el puñal en el pecho para caminar hacia adelante?

Cuantos olores eran tus preferidos, pienso guardar!

Cuantas canciones llevarías contigo, pienso repetir!

Cuantas noches de amor y risas que construimos, pienso recordar!

Te evoco ahora que ya estás mas allá y más, ya nada, nunca más, ni siquiera un olvido o una equivocación podrá traerte a mi.

Todo se ha vuelto negro de repente.

Pero yo aún veo claro...allá, más allá...y lloro.

03 enero, 2010

El 10


La fuerza de tus brazos me atrapa más que tu mirada;
perplejo de ansiedad recorro tu pelvis, te doblo y chupo tu oscuro misterio,
de roble o mármol, dulce.
Más allá de aquí, los ruidos no paralizan casi nada
pero ahogan nuestros besos veloces, carnívoros.
De refilón nos tanteamos a medias
descubriendo astútamente los caminos
que abren nuestra piel.
Hacia allá vamos cabalgando en la fantasía, en el placer, en las bocas
-que ahora mojadas- escupen todo lo que tenían: gritan de alegría.
He comprendido de inmediato,
las dudas eran más mías que tuyas.
"Está todo bien!" -cuesta escucharlo-;
lo dices.
Yo...
te veo.