Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

04 octubre, 2009

Se fue la Negra



Te escuchaba en los viejos cassettes o los pocos discos de pastas en mi adolescencia dictatorial, abochornado de botas militares. En esos Centros Culturales de barrio donde se gestaba todo la bronca, eras nuestra Diosa lejana. Eras la Comunista, la exiliada, la potetente. La Negra.

La Carta nos llenaba de fuerza para luchar, gritábamos Canción con Todos como un mismo puño, y Si se Calla el Cantor no podía ser de otra manera cantada.

Nos manifestábamos con las Madres y vos siempre estabas ahí.

Firmabas una solicitada o apoyabas un Partido y siempre eras discutida. Pero te amábamos.

¿Una Comunista que vive en Barrio Norte? preguntaban los soretes de siempre....y nosotros te bancábamos.

Volviste y cantaste con León, Lerner, Charly, Lebón, Piero, y tantos otros que quisimos que fuera así para siempre.

Nos metiste de lleno el tango en nuestros oidos. Colángelo, Troilo, el Polaco, mezclados con Hilda Fernández, Milton, Yupanqui. Tarragó Ross, Pablo Milanés, y Charly, siempre Charly, protegiéndolo como una Pachamama.

Y llevaste a Alfonsina a los cielos nuevamente, rodeada de María Va, una Violeta Parra joven amada de repente por Victor otra vez.

Como una Pájaro Libre, Gracias a la Vida, Todo Cambia, María María, Años, Sólo le Pido a Dios, Los Mareados, Los Hermanos, ¡Cuánta poesía en tu voz!

Después los Años te llenaron de contradicciones, ¿Quién nos las tiene? ¡Pero que carajo, por algo somos humanos!.

Pero como siempre te bancamos.

Aún debilitada, con poca voz, cansada de tantos años de trote y galope.

Nos dejaste tu último legado, Cantora. Que pena que no versionaste en él Gracias a la Vida...de todos modos siempre serás la voz de esa canción maravillosa.

Gracias a la Vida que nos ha dado tanto...y nos dió a la Negra Mercedes Sosa.