Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

11 agosto, 2009

Blanca y whisky y Nieve.

Como si pudiera pensar más rápido que lo que siento, y fuera capaz de controlar la emoción que me llena cuando veo pasar por delante las horas y no encuentro ¿qué?.
Abajo había una ventana azul y por dentro se escuchaban los sonidos de la nada. Nadie jamás contestó.
Busque entonces una salida y empecinándome por que sí, abrí las puertas de ocho bares y llené mi mente de whisky, pero no pagué con amor, como otras veces.
Sencillamente me dió penar saber que ni siquiera el dolor nos quedó.
Prefiero limpiarme una herida roja, que soñarte brutal y cruel.
Nada es más sensato que el amor, porque acciona.
Nada es más doloroso que le amor, porque se siente.
Nada es más extraño que el amor, porque no es de uno.
Nada puede con él.
Como el elástico flojo de un calzoncillo gris.

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