Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

08 noviembre, 2008

Demonio y ángel

Mascullo el hueso de cien cerezas heladas que me clavan un hachazo en medio de frente, gélida como aquella tarde de Amsterdam donde las gotas de agua, las flores del mercado, las bicis aparcadas y los malos camareros, nunca tuvieron nada de importancia. Porque estábamos juntos.

Dormimos casi nada en la fría casa, rodeando o más nuestros cuerpos, sellándonos como con lacre, lacreándonos si existiera, para no querer separarnos nunca. Bordeamos muchos momentos la locura al pensar que pensar en esos instantes era lo importante, sin embargo nuestros ojos nos quemaban de deseo, y así fue. Porque estábamos juntos.

Hicimos el amor hasta agotarme, y pedi tiempo muerto yo, que soy el mayor...apenas. Y sin embargo nos movimos como niños entre Bacos, los ruidos, el edredón y nuestras piernas que nunca se quedaban quietas. You gave me a little of your heart allready, y yo te lo pedí mucho más tarde, cuando estaba lejos. Pero no importo demasiado que tardáramos en entendernos. Porque estábamos juntos.

Me dices que tienes miedo, que soy peligroso. Pero que tu miedo más que miedo es deseo, y es ese deseo lo que te da miedo. No quieres decepcionarme, como si fueras el único, el primero, me cuidas de que no me cuide, y sabemos que pronto estaremos juntos, y las palabras de antes y ahora no importaran, porque como ya hemos dicho nadie escribe el futuro. Y si esas noches pudimos esbozar un segundo de nuestro tiempo, ya vale. Porque estábamos juntos.

Entonces, de ese modo pasional incontrolable en que me manejo en mi vida, con miles de antidepresivos e hipnóticos para controlar mi euforia, y cientos de dolores que no aguantan la espera, que desespera y grita, y tira todo por la borda, y me engulle en alcoholes para dormirme porque ni las pastillas lo logran, y luego, cuando el día me quiebra la cara, las largas líneas de la infelicidad pondrán su remiendo, momentaneo y cruel, por la soledad y la necesidad, y la terrible autoexigencia, y el engaño, y el sin sentido de tantas incomodidas que no quiero, ni me apetecen. Y me desvanezco, me tiro, me golpeo, me paro, detenido en medio de la nada, sin nada, nadie, sólo porque quiero estar solo para castigarme una vez más de la "locura" que he cometido.

Soy todo uno, angel y demonio, otro y yo, inmenso e insignificante, tan sobreviviente como cruel y mortal, y pasional, mucho, tanto que por supuesto esta vez será nuevamente lo que desee, y eso, en esos planes estás tu. Y empiezan el 22.

1 comentario:

Thomas dijo...

Amor: Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser. (Segun la Real Academia Española)