Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

29 agosto, 2008

Aún quedan muchos


En Argentina se condenó a prisión e inhabilitación perpetua y costas a los ex militares de la dictadura Antonio Domingo Bussi, de 82 años, y Luciano Benjamín Menéndez, de 81 años, por la desaparición del senador provincial peronista Guillermo Vargas Aignasse, pocos días después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Al primero se le otorgó el beneficio de prisión domiciliaria por haber cumplido mayoría de edad. En cuanto a Menéndez va a cadena perpetua pero aún no se ha tomado definición si irá a una cárcel común o dónde cumplirá su condena.
Como se ve, aún luego de comprobarse que han sido parte de un genocidio, y de que lo han administrado, estos hijos de puta siguen gozando de beneficios que la endeble justicia argentina le otorga, cuando ellos jamás tuvieron piedad con niños, mujeres (incluso embarazadas), trabajadores, jóvenes o ancianos durante los años que duro la represión militar en Argentina.
Ahora lloran y se jactan de que los "terroristas derrotados juzgan a los militares vencedores" como han dicho en sus alegatos finales. Siguen reivindicando la represión, la tortura y la desaparición de personas. Siguen siendo los maestros del Genocidio de Argentina.
Sin embargo, hay más, algunos que escondidos y mimetizados entre los argentinos aún ni siquieran han pasado por el banquillo de los acusados.
Muchos colaboradores de estos asesinos, ocupan u ocuparon cargos políticos desde 1983, otros viendo manteniendo cargos desde los negros años de la Dictadura.
Pero bueno, algo es algo, y sin bien, estas escasas condenas, estos escasos juicios no llegarán jamás a reparar el daño que han hecho a toda una generación de militantes políticos, de intelectuales, de trabajadores, ni a sus familias, ni a un país desorientado demasiadas veces, pues, como digo, algo es algo.
La verdad justicia aún no ha llegado.
Al menos tenemos la pequeña alegría de ver a los antiguamente gallardos y altivos militares asesinos, llorar y pudrirse entre sus más bajos instintos.
Pero siguen faltando muchos más.
Y aún hay mucho que replanterase en la conciencia de millones de argentinos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me pregunto, porque ademas de enjuiciar a esos personajes infames de nuestra historia, los cuales ya no deben estar en su sano juicio mental, por las enfermedades propias de la misma , no se los expropia de todos sus bienes personales? les estariamos robando acaso, o seria una justicia mas pura ya que es lo unico que les interesa a ellos y sus descendientes?

Anónimo dijo...

Perdon me exprese mal en algo: son viejos, y la vejez trae enfermedades neurologicas y dejenerativas. Pero tienen hijos y nietos que seguiran disfrutando del saqueo de esas lacras , porque tambien lo son