Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

29 abril, 2008

Y sin cincel


De vez en cuando la vida nos besa en la boca
y a colores se despliega como un atlas,
nos pasea por las calles en volandas y nos sentimos en buenas manos;
se hace de nuestra medida, coge nuestro paso
y saca un conejo de la vieja chistera
y uno es feliz como el niño cuando sale de la escuela.
De vez en cuando la vida toma conmigo café
y está tan bonita que da gusto verla.
Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena.
De vez en cuando la vida se nos brinda en cueros
y nos regala un sueño tan escurridizo
que hay que andarlo de puntillas por no romper el hechizo.
De vez en cuando la vida afina con el pincel:
se nos eriza la piel y faltan palabras
para nombrar lo que ofrece a los que saben usarla
De vez en cuando la vida nos gasta una broma
y nos despertamos sin saber qué pasa,
chupando un palo sentados
sobre una calabaza.

.

Joan Manuel Serrat

20 abril, 2008

Federico


Nos reunió algo más que un "¿que quiero?" en una salón del ACA abarrotado de futuros ángeles, con dioses y semidioses compartiendo las sillas, en blancas intenciones de progreso.
Hubo muchas deserciones que nos fortalecieron. El hecho de sostenernos las manos alcanza para achicar nuestros polos.
Él es humano, frágil, soñador, va por delante con la buena voluntad y aún cree, y lo dice, en las grandes intenciones: caminar tomados de la mano por Nueva York, un bigote algo más canoso, una profesión que cualquier padre estuviera orgulloso.
Estudia, estudia mucho, se prepara para futuro, que le será beneficioso simplemente porque se lo merece y ha trabajado para ello.
Siempre una pluma o un gato aparca junto a su ventana, será de tantos años de bailar en la revista.
Viajero incansable, odia el frío, busca el verano, por eso no me viene a ver mucho...prefiere los cruceros panteriles o su casa en Mar del Plata, o refugiarse en Montevideo adonde me llevo y seguro que un poco se arrepiente de no haberme pedido que no durmiera donde NO debí dormir.
Una vez describió mi casa, una de las primeras que habité en Madrid, simplemente como un microndas. Era verdad.
Nos une más allá de las triviales frases que hablan de la amistad, el concepto por sostener una decisión conjunta: sobrevivir en lo posible en buena forma y con buen ánimo.
Hablamos de la nada como si fuera todo. Mezclamos lo importante con lo básico y un recorrido sutil por la psicología barata nos acerca más a los problemas de los que quizás deberíamos estar lo más cerca posible.
Hay un momento oportuno para nuestras charlas. Quizá podemos ser más útiles siempre que levantemos un teléfono o escojamos un billete de ida y vuelta.
Para mí simplemente es vital, único, irremplazable, acabado, divertido, necesario, propio, distinto, cercano.
Tan distintos y a la vez tan iguales.
Yo discutiría con un cóctel y él escucharía a Manuela Bravo.
Yo desnudo mi cuerpo públicamente y él necesita de "el" momento oportuno.
Los bajos fondos me ponen, su extásis llega cuando bajo el telón.
Yo prefiero a Zamora, que por cierto él no despreciaría si no existiera Macri...no crean que es una cuestión de principios, parece que aprecia como le sienta mejor el traje.
Ama París, tanto como odia mi ciudad amanda: Barcelona.
El desea más de la deseado, y yo acostumbro a someter mi instinto.
Ambos necesitamos amar y ser amados.
¿Buscamos lo mismo de sitios diferentes?
¿Quizá?
Quizá no.
El límite entre Bette Midler y Brigitte Nielsen lo borra seguramente una charla en un sofá lleno de almohadones...o viajar.
Sólo sé que no podría pensar mi vida sin él.
Lo extraño tanto que a menudo lo llamo y le cuento las mismas cosas que le dije un día atrás.
A veces me pregunto que sentirá en esos momentos cuando me repito.
Tengo tanto para agradecerle que seguro me olvido de muchas cosas.
De todos modos tampoco hace falta que nos pongamos tan serios para hablar de mi mejor amigo.

19 abril, 2008

il mio amore


Acabo de ver por enésima vez las fotos de Barcelona, esas de las sonrisas y la entrega a tope, las de las callejuelas antiguas, la de la plaza, la Catedral, la terraza del hotel donde tan felices se nos veía. Recuerdo las torradas, el pan con tomate, la escalibada, tu mirada tan arrebatadora, sin ninguna traba, simplemente amándome. El cafecito de la mañana. Tú con tanto pudor que me arrebataba.
Aún sigo sin responderme sin embargo, porque hice que todo se torciera, porque cultivé nuevamente el alejar de mí a los que me quieren, ese típico instrumento que tocaba a la perfección allá por mis 30 y un poco más cuando me llevaba el mundo por delante, por ganas de darlo todo y vivirlo todo, sin pérdidas de tiempo, pero con tanto dejado en las esquinas.
Esos 20 y pico y 30 y un poco más que me quitaron tanto y me dieron tanto. Que me mataron de golpe la inocencia, y me inculcaron la verdad de que la verdad no es tan verdadera como la realidad misma, el hola a hola, el día a día, el hasta siempre, los adios.
Nunca te dije, allá por los 30 y un poco más, que te amaba.
¿Sabes? me daba miedo decirlo. Me daba miedo porque no sabía más que de pérdidas.
No quería volver a decir te amo, y perderlo todo.
Y no te dije te amo, y te perdí.
Pero lo peor de todo, lo que menos me gusta, lo que más dolor encierra mi alma, es lo que has sufrido por mí. Cuando recuerdo tus lágrimas, que en otro tiempo he vuelto a provocar en otro que en otro tiempo fue otro que tuve que alejar de mi con esa misma brutal afinidad por amar tan desesperadamente y a la vez tan animal; pues eso, que cuando recuerdo tus lágrimas, lloro de nuevo, porque no, nunca quise hacerte daño.
Pero te hice y mucho, y más daño, o el mismo quizás, me hice a mí.
Tenía miedo, mi amor.
Miedo de mi amor, de amarte a toneladas, de darte tanto amor como el que tengo, y que cuando entregado, suficientemente a full, pinchara ese globo, y otra vez el mismo the end de las novelas que firmaba.
Y entonces cuando ahora, luego de tanto tiempo, de tanta ausencia, de tanto pensamiento, de tanta saber que a pesar de lo lejos que estamos, los dos pensamos en nosotros, entonces sí, ahora lo sé. Ahora sé que puedo decir que te amo.
Y no sólo te amo. Sueño contigo. Duermo contigo todas las noches, en ese calorcito que ahora marca un lado de la cama, nuestra cama quizás. Más adelante, cuando podamos.
Cójeme la cara como antes y mírame a los ojos, bésame, lléname el oído de palabras que sólo encuentres para mi, y que tus dedos marquen todos mis lados, dibuja en mi pelo las formas que quieras, dejame tocarte el lunar de la barriguita, cuando extenuados de extenuarnos de amor, nos demos más tiempo para seguir amándonos, y que pronto, más pronto de lo que tu prurito y tu bondad lo permitan estés junto a mí, como antes, como debió ser siempre, sin miedos, sin temores, sin no amores.
Necesito, sí, necesito, que me cuides cada día con tu voz, tus abrazos, tu boca.
Quiero, sí, quiero, hacerte el amor tantas veces como nos sean posibles, en tantos abrazos y caricias que casi sea exagerado el plácer, de puro golosos nomás, de extásis de amor, de flores y mieles nuevas, desconocidas, hadas y duendes amigos, ensoñaciones, música, tu y yo.
Simplemente amar, simplemente amando. Sin tantas vueltas de soledades llenadas en bares llenos de otras soledades asociadas al éxito vacuo del éxito de la mirada que te sigue.
Cercami come quando e dove vuoi, cercami è più facile che mai, cercami non soltanto nel bisogno, tu cercami con la volontà e l’impegno...rinventami!

13 abril, 2008

Otro


Sentado al sol de un agradable día, con una helada Vichy Catalán, fresones rojos y un poco de piña, no se porqué me asalta un oscuro pensamiento, remotas ideas en este día tan ideal.
Recuerdo que he llorado muchas tardes de embadurne de mierda y palabras, esperando que aquí y allá, o en cualquier esquina, mi angustia parase, se pusiera de pie y chau.
Necesitaba una palabra tuya.
Fue una dura tarea resistir mis pensamientos, viejos fantasmas de antaño, fáciles para el insulto, la bronca, la calentura sórdida que sólo dejaba rastro de pústulas infames en la retina de mis ojos.
¡Cuánto me costó controlarme! y sin embargo, que sabia fue la decisión.
Millones de microbios se acurrucaron, apretando instintivamente a la bilis, secándome de energía, pero llenando de calma los momentos más tristes de mi vida.
El silencio al que me castigaron fue peor que las palabrotas que cuatro par de borrachos obligaron a defender. Risotadas y burlas baratas pagadas a golpe de talonarios por nuevos piqueteros de postín, de El Mundo y La Razón y las coimas de las operaciones Guateque.
La verdad flota como los soretes.
Muchas otras voces quisieron ver con claridad.
Muchas veces confié en su buena voluntad.
Muchos días mi cabeza fue una madeja de pensamientos, inactividad postrante de tanta cama y tantas heridas, cirugías, anestesias, doctores, curaciones, fármacos y más fármacos.
¡Y sólo necesitaba que me hicieras reir un rato! Tontear como antes, por tontear nomás.
Ajustes desproporcionados que sin sentido valían más que la alcansable realidad de todos los tiempos.
Tantos que dieron amor sin sobresaltos. Tanto que doy apenas con un abrazo, dos palabras, tres paseos, y abriendo este corazón que late aunque a menudo ni siquiera me doy cuenta de él, pero por suerte los demás sí.
Mucha agua sucia corrió bajo el puente, llenándolo de cobardes, débiles y tibios.
Estamos en épocas de sequía. Ya nada era casi como era entonces. Otras formas de amar han resurgido. El silencio como agua clara llena mi alma.
No somos vips, ni malos, ni hijos de puta, ni putos chorros, ni "esos señores de los que no hablamos", no somos los peores.
Alguién dijo alguna vez que las opiniones son comos las narices: todos tenemos una diferente.
Los túneles son oscuros desde el comienzo al fin, incluso en la misma salida podemos no distinguir la luz de fuera. Pero siempre hay salida y vida más allá de cualquier lugar.
Ya se te ha pasado, me dices. ¿Pensabas acaso en lo que estabas diciendo?.
Los presos salen. Los perros ladran. Las putas cobran. Los pijos bailan. Las pollas duras. Los patos pretos. Los pedos huelen.
Fito dijo: Dar es dar. Dimos...y ya no está.
Vengan aquí, los que quieran venir, vengan.
La selectividad no es fácil, ya no será tan sencillo.
Pero si están dispuestos, vengan conmigo.
Yo estoy trepando al cielo.

06 abril, 2008

El que viene



Penso che ogni giorno sia come una pesca miracolosa

e che è bello pescare sospesi su di una soffice nuvola rosa

tu come un gentiluomo, e io come un sposo.

Mentre fuori dalla finestra si alza in volo soltanto la polvere

c'è aria di tempesta!

Sarà che noi due siamo di un altro lontanissimo pianeta

ma il mondo da qui sembra soltanto una botola segreta

tutti vogliono tutto, per poi accorgersi che è niente

noi non faremo come l'altra gente,

questi sono e resteranno per sempre…


I migliori anni della nostra vita

i migliori anni della nostra vita

stringimi forte che nessuna notte è infinita

i migliori anni della nostra vita

stringimi forte che nessuna notte è infinita

i migliori anni della nostra vita.


Penso che è stupendo restare al buio abbracciati e muti

come pugili dopo un incontro

come gli ultimi sopravvissuti

forse un giorno scopriremo che non ci siamo mai perduti…

e che tutta quella tristezza in realtà, non è mai esistita!


I migliori anni della nostra vita

i migliori anni della nostra vita

stringimi forte che nessuna notte è infinita

i migliori anni della nostra vita

la nostra vita!la nostra vita

stringimi forte che nessuna notte è infinita

i migliori anni della nostra vita!

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Renato Zero