Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

11 enero, 2008

La forma que tienes de decirme te quiero


Hay ciertas palabras que producen tanto dolor que no son necesarias.
Las hay que provienen de gente que no comprendes como sigues queriendo, en las que casi no te atreves a pensar para no ponerte a llorar a mares; también hay palabras que no generan ningun efecto porque quienes las esgrimen son de un pasado intolerable lleno de miedos, confusiones y traiciones; están las palabras que aparentemente lastiman: hijo de puta, sidoso, marica, lesbiana, machista, puta, trava y tantas otras que a menudo provocan risa en el grupo que las jalea, y seguidamente más de uno espera que le toque a él la voltereta, aunque prefiera de momento negarlo.
Y también están aquellas palabras que nos salen del corazón, las que decimos cuando sentimos, y nos abrimos dulcemente a llenar espacios con poesía eterna: amor, te quiero, eres lindo, que guapa eres, hazme el amor, te extraño.
¿Que seríamos los seres humanos sin todas estas palabras? Las buenas y también las malas.
Quedaríamos reducidos a la primitiva forma de convivencia que tuvo el mundo: la violencia, el matar a otro por que sí, el salvajismo.
Sí, ya me dirán ustedes que esto es moneda corriente en nuestro tiempo, que se matan a miles de personas todos los días en todos los rincones del mundo, se amenaza a los pueblos, se atemoriza a sus niños, se castiga a sus mujeres, y ancianos, y desprotegidos.
Sin embargo, existe la palabra.
Esa misma palabra que a cantidad de personas le ha costado la vida, y que sin embargo sigue brotando de las bocas cerradas de otros que hablan para calmar la barbarie, sigue existiendo en el alma de los que resisten, sigue como necesidad en los que sobreviven, sigue palpable en el corazón de los que amamos.
No te preocupes, cariño.
Deja que cientos de miles levanten sus lanzas contra mi.
Deja que claven sus sables bien ondo en mi pecho.
Permite que sus piedras destrozen mis ojos.
Pero por favor, proteje mi boca, que es la que aún podrá decirte que te quiero.

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