Los 29 de Federico
"Siempre hay un otro que después nos sigue. Después del bar donde vació la copa donde dejamos sin querer rodar el camafeo de su madre, o bizcos demasiado, lo vimos orinar. Siempre hay un otro que después nos rompe el alma a la salida". (Nestor Perlongher)
El 7 de septiembre comienza en Francia el Mundial de Rugby, y los Pumas van en el grupo D con Francia, Irlanda, Georgia y Namibia, y bueno, ya que hemos hinchado para el fútbol, para el tenis, para el basquet, de más está decir que desde ahora y en honor de ese maravilloso deporte que es el rugby, voy a seguir las alternativas de este campeonato...sobretodo en honor al estupendísimo Felipe Contepomi....sobran las palabras.


La Nati quiere ser madre, ya sus tacones altos no le alcanzan y quiere más, y a sus 30 añitos no le va a venir mal mantenerse un tiempo en casa, acomodar el cuarto que está tan despelotado, y prepararlo y prepararse para su embarazo, que ya no alcanza sólo con practicar. Y la Nati se va, y ella que es tan del David, que hasta me pone el partido del Cosmos, deja un hueco que quizá nunca se llene, como todos los huecos que dejan los que se van y que queremos seguir teniendo cerca, quizá sea el hueco que algún día no muy lejano deje yo también.
Y como la niña se merece tanto, se me ha ocurrido homenajearla con esta foto del Deivid, que tendrá mucho de osada y estética, pero me corrobara lo que pienso exactamente de este rubito: no vale casi ná. No digo que no esté para que varias adolescentes y no tanto lo lleven en su carpeta del cole, pero la verdad que así, en tarlipes, y sin demasiada marca que lo vista no es más que un macarrita de Vallecas en bolas, y si hablamos de eso, literalmente, la tiene fea...¿verdad?.
Pero bueno, a la Nati le va a encantar, eso seguro.