Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

04 agosto, 2007

En honor a la Nati



La Nati quiere ser madre, ya sus tacones altos no le alcanzan y quiere más, y a sus 30 añitos no le va a venir mal mantenerse un tiempo en casa, acomodar el cuarto que está tan despelotado, y prepararlo y prepararse para su embarazo, que ya no alcanza sólo con practicar. Y la Nati se va, y ella que es tan del David, que hasta me pone el partido del Cosmos, deja un hueco que quizá nunca se llene, como todos los huecos que dejan los que se van y que queremos seguir teniendo cerca, quizá sea el hueco que algún día no muy lejano deje yo también.

Y como la niña se merece tanto, se me ha ocurrido homenajearla con esta foto del Deivid, que tendrá mucho de osada y estética, pero me corrobara lo que pienso exactamente de este rubito: no vale casi ná. No digo que no esté para que varias adolescentes y no tanto lo lleven en su carpeta del cole, pero la verdad que así, en tarlipes, y sin demasiada marca que lo vista no es más que un macarrita de Vallecas en bolas, y si hablamos de eso, literalmente, la tiene fea...¿verdad?.

Pero bueno, a la Nati le va a encantar, eso seguro.

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