Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

19 junio, 2007

En algun lugar del mundo


En algun lugar del mundo alguién extendió su mano, y encontró espinas verdosas que agujerearon la nada vacía que habíamos extinguido por el tiempo oscuro que inventaste sin saber que al final el mundo se te venía encima, ese mundo que ni siquiera conocías pero del que tanto hablabas, para herir, escupir sin problemas el esputo de vodka asqueroso que te bebías de sólo gusto para hacerme rabiar.
Que pobre mente te ha dado la vida, llena de rabia que ni siquiera puedes vestirte de seda para estar mono, monada que has hecho sin pensar que no eras nada más que alguién que debía aprender a dejar de ser, y empezar a llenarse de orgullo y ser de verdad admirable, sensato, capaz, sencillo, suave, inteligente, y demás.
Te llenaste la boca de tus mis, pero te olvidaste de aprender tus tus.
No es una pena que te hayas marchado, la tranquilidad del agua, deja ver los peces, los corales, las algas, que enturbiabas a pesar de mi precaución, mis noches de insomnio, mis consejos que según tu bendito juicio ahora son trampas.
Del agradecimiento pasaste en horas al peor de los pecados: la maldad.
Tus mensajes quedaron bien claros, dont worry man, no me averguenzo de lo que según tu es un secreto. Lo puedo gritar a voces, sin necesidad de que se me mueva el pelo, lo vengo haciendo hace muchos años, luchando desde mi interior para que mi exterior sea lo más beneficioso posible, aprendiendo y tomando de los demás lo que más me gusta, su sabiduría.
Algunos transcurren y permanecen. Otros honramos la vida.
Estás enojado con tu destino. Y la verdad que no te va tan mal. Desde un punto de vista has conseguido en estos dos últimos años, más que lo que nunca en toda tu vida. Ojalá te dieras cuenta de eso, seleccionaras un poco más tus amistades, leyeras algun libro de vez en cuando, o al menos pasaras por la acera de un museo y te detuvieras a pensar un poco.
Loco, locamente, como casi siempre, vas tapando tus errores con horrorosos gritos y odios, que sólo te sirven para no escuchar tu mente, o las palabras de los que por cariño, seguramente están esperando que te calmes para aconsejarte algo distinto.
Deberías empezar a pensar que la vida no es como la de un barrabrava ni de un ultra. O si. Pero un ultra o barrabrava no sabe lo que es VinÇons, y de eso hablamos.
Se te ha venido venir desde tan lejos, que ni siquiera sorprendes a nadie. Las apuestas saltaron por el aire, duraste menos que un suspiro.
Espero que puedas aprender algo de todo esto, espero que puedas relajarte y dejar un poco el teléfono colgado.
Calma. Reflexiona. Ponte metas. Comienza de nuevo.
Ni siquiera te ha sonreido el Atlético de Madrid.
Pero bueno, hay otras cosas además del fútbol, aunque para ti sea tan sagrado como tu madre.
Por cierto, lo tuyo ni es la ironía ni es la amenaza. Ni una ni otra te salen bien.
En algun lugar del mundo, al que no estás invitado, hay una botella de champagne, y unas cuantas personas riendo, junto a mi.
Bye.

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