Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

30 marzo, 2007

"...y Dios, es una máquina de humo" (F. Paéz)


Estoy vencido por que el mundo me hizo así, no puedo cambiar.
Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad.
Estoy vencido por que el cuerpo de los dos es mi debilidad,
esta vez el dolor va a terminar.
Parece que la fiesta terminó, perdidos en el tunel del amor,
y dicen las hojas del libro que más leo yo:
"esta vez el esclavo se escapó".
Me entrego al vino por que el mundo me hizo así, no puedo cambiar.
Soy el remedio sin receta y tu amor mi enfermedad.
Estoy vencido por que el cuerpo de los dos es mi debilidad,
esta vez el dolor va a terminar.
Dél árbol una hoja se cayó, en mi boca la manzana se pudrió,
tendrías que aprender a pedir perdón,
esta vez la cadena se rompió.
Tendrías que aprender a pedír perdón,
esta vez el esclavo se escapó.
Andrés Calamaro

27 marzo, 2007

Como la cigarra



Tantas veces me mataron,
tantas veces me morí,
sin embargo estoy aquí resucitando.


Gracias doy a la desgracia
y a la mano con puñal
porque me mató tan mal
y seguí cantando.


Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.


Tantas veces me borraron,
tantas desaparecí
a mi propio entierro fuí, solo y llorando.


Hice un nudo en el pañuelo
pero me olvidé después
que no era la única vez
y seguí cantando.


Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.


Tantas veces te mataron,
tantas resucitarás
cuántas noches pasarás desesperando.


Y a la hora del naufragio y la de la oscuridad,
alguien te rescatará
para ir cantando.


Cantando al sol como la cigarra
después de un año bajo la tierra
igual que sobreviviente
que vuelve de la guerra.



María Elena Walsh
(contra todas las dictaduras, no tan sólo las políticas)

23 marzo, 2007

Un poco de repaso


Hoy estuve haciendo un chequeo de mi blog, visitando meses anteriores, releyendo algunas entradas, y sacando conclusiones.

Mientrás iba pasando los meses, e internándome en la lectura, una sensación de pudor se apoderaba de mi. Una idea de avergonzamiento me inundó, y me dejó perplejo, incómodo.

¿Que blog he construido?.

Es cierto que en todos estos meses me han ocurrido situaciones sentimentales muy fuertes, que no necesariamente tengan que ver el amor de pareja.

Hubo recuerdos. Hubo muertes. Hubo amor. Hubo desamor. Hubo holas. Y hubo adioses.

Pero hoy he tenido la sensación al releer estas páginas, que un hilo conductor surcaba mis desventuras.

Mi blog es un blog sobre la soledad.

Al rato, hablando con un amigo al que adoro, y con el que lamentablemente la vida me distanció enormemente, geográficamente hablando, y que sin embargo me acerca cada día intelectualmente, el me preguntó sobre mi soledad "¿estás sólo de novios o de amigos?".

Sin querer dió en el clavo, o el talón de Aquiles.

¿Qué es realmente sentirse sólo?.

¿Qué es la falta de amor realmente?.

Una teoría se mete en mi cabeza desde hace tiempo. Muchos de los que escribimos y cuidamos este espacio nos sentimos solos, y buscamos nuevas relaciones, amigos, colegas, "alguienes", puntos rojos en la mapa mundi, para comunicarnos, para hablar, para querer, en definitiva para no sentirnos solos.

Y por eso cuidamos tanto el decirnos cosas bonitas, el hablar como si nos conociéramos de años, el regalarnos de vez en cuando una poesía, el dedicarnos una canción.

Muchos hemos querido abrazarnos antes del abrazo real.

Tal vez algunos tuvimos el atrevimiento de creernos amigos, y de querernos.

De algun modo nos empezamos a necesitar.

Y a extrañar cuando no hay respuesta o comentario alguno.

Sin esfuerzo nos apoyamos cuando nos damos cuenta que el otro lo necesita.

Sin embargo eso demuestra que nos sentimos solos.

Y que nuestros blogs son el reflejo de nuestra soledad, sin que eso sea algo malo, sólo es así desde mi opinión.

Yo más que sólo me siento extraño, en un país donde mis amigos son pocos, y lo son desde hace poco o menos poco.

Acostumbrado a tener amigos de hace 30 años, o veinte, el hacer nuevos amigos es casi un privilegio.
Las nuevas relaciones, los colegas, mis gusanos, son un regalo, un premio, una bendición si me lo permiten.

Porque nutren, apuntalan, riegan, enderezan.

Alguién dijo una vez en un seminario, "Yo los quiero a todos. A algunos desde hace mucho, y a otros desde muy poco, pero los quiero". Y me pareció una frase tan linda, y dicha por un hombretón guapo, empresario de éxito, que al pronunciar esas palabras tuvo que respirar para no llorar más de la cuenta, produjo un maravilloso clima que aún me dura en el recuerdo.

Porque realmente la vida es eso. Un vendabal de recuerdos. Pero como los seres humanos somos sabios, los malos recuerdos los vamos metiendo abajo de todo, en ese cajón que casi no abrimos, y arriba de la cómoda, sólo ponemos los portaretratos con los buenos recuerdos.

Y creo que yo quiero ser un buen recuerdo.

Creo que lo soy para muchos.

Por lo menos para los que tengo muy lejos y me ven poco. A ellos les hago falta bastante.

Quizá no sepa comportarme demasiado bien en las distancias cortas.

Tal vez necesite tanto que me quieran, que quiero en demasía. Sin límites.

Quizá aún no haya encajado la lección de que a veces por más que uno quiera, las cosas que van mal acaban peor.

Lo mismo pasa por empezar a regar más los que ya están de antes sin tanta necesidad de conseguir nuevas relaciones.

Porque eso sí, los que están de antes, los de siempre, esos son de fierro. Y aunque pasen meses, e incluso años sin hablarnos, el sólo hecho de empezar una conversación ya es plan de no parar.

Es que los buenos momentos vividos con risas son los que dan ganancia en cualquier banco.

Ahí es cuando cobra importancia los Magma, los mojitos, las cenas, las juergas, las borracheras, las vendavales de risotadas, las sonrisas, y todos los que nos sentimos solos pero que extendemos las manos a los que las extienden también desde ahí, desde ese mismo lugar, pero en otro mapa lleno de puntos rojos que no son más que corazones que laten en el mundo entero. Haciendo que los débiles se sientan fuertes, y los fuertes se vean como son, simplemente unos estúpidos testarudos.
Entonces es cuando a pesar de la soledad, y de escribir sobre ella bastante a menudo, se me llena el pecho de alegría, lloriqueo de emoción y me siento cojonudamente bien.

Viva la amistad.

Viva la necesidad.

Viva el amor.


21 marzo, 2007

Como dos extraños

Me acobardó la soledad
y el miedo enorme de morir lejos de ti...
¡Qué ganas tuve de llorar sintiendo junto a mí la burla de la realidad!
Y el corazón me suplicó
que te buscara y que le diera tu querer...
me lo pedía el corazón
y entonces te busqué
creyéndote mi salvación...
Y ahora que estoy frente a ti
parecemos, ya ves, dos extraños...
lección que por fin aprendí:
¡cómo cambian las cosas los años!
Angustia de saber muertas ya
la ilusión y la fe...
perdón si me ves lagrimear...
¡los recuerdos me han hecho mal!
Palideció la luz del sol
al escucharte fríamente conversar...
fue tan distinto nuestro amor y duele comprobar que todo,
todo terminó.
¡Qué gran error volverte a ver, para llevarme destrozado el corazón!
Son mil fantasmas, al volver burlándose de mí,
las horas de ese muerto ayer...
José María Contursi

20 marzo, 2007

Puntos negros

Un punto negro, dos, tres, ¿cuántos?. Tantos! Vamos a decifrar quizá la metáfora del mal que expresa tus palabras mudas, aúlladas en silencios larguísimos que enfrían las noches que te comes los mocos de llorar.
Me dijiste que me dejabas las malestas apartadas de la ventana para que no se mojaran con la neblina que traía la marea del mar que amarreaba las barcazas inútiles de los pescadores que llevaron el pez.
Me contaste hasta tres antes de decifrarme en mánades manadas de elefantes, brutalmente exterminados por ambos costados por feroces cazadores, ingratos, torpes, fórnidos, forajidos.
Te robe de nuevo la cabeza que aunque no me pienses me llegas, te extrapolo de gracioso, y me enredo los pelos con tenazas que me gustaría compartir contigo. Que sangran, sí, pero que agozan debilmente las pasiones que desatas aún, más aún con tus putos silenciosos, mejor pensados, elegidos, añadidos al misterio de tu bronca por la fascinación que te tuve y retengo el deseo de dos, o tres tardes blancas de sexo.
Cotidiana búsqueda.
Cruel.
Llamas encienden mis piernas asoradas de calor primaveral.
Mi mente se desprende y vuelve a ser gris, oscura, lejana, bronca, mal.
Duermo apastillado con mezclas de celofanes para tus dibujos, atontado de dolor y ardor, sabor, amor, colores de nácares, pasta, postes de neón que cegan mis ojos, descuidan por un momento la lejanía para invadirme de claridad, momentánea sin más.
Rebusco las cajas de mis armarios buscando la pátina de make up que untamos esa vez de tarde en la esquina de Callao, a las paredes acaladas que llevaron años ensuciando los mismos que ensucian ahora la dignidad, con fechoría y cobardía y que quizá haya que llamar señor en algún lugar.
Les rompería la cara de sólo placer de verlos llorar.
Esos que antes mataron, juzgaron, dictaron, matando, juzgando, dictando sus normas que transgredieron de cobardes hijos de puta, se cagan ahora en los pañales de mayores que llevarán por siempre jamás, y que vienen cagando desde hace años.
Los acólitos de siempre no comprenden nada.
Pobres, míseros espías de sus hermanas, cuando púberes se quitan los vellos púbicos, angélicos, tiritando en palanganas de zinc, grises, en cocinas calentadas a hornallas, envueltas en sábanas blancas, manchadas de carmín.
Cuando venga la marea, esa que aniebla las noches de los mocos que colgaban allá, con fríos de soledad, quizá ahí, tu verga salpique con fuerza de titán y te acabes tu mismo como empezaste.
Llevo años sintiéndome sólo, feliz, triste, vivo, amando, llorando en los desvelos, alcoholizando las sábanas extrañas, comunes, pútreas, a secas.
Me gusta que te guste mi gusto feroz, sigo sintiendo cercano al hermano que está pensando en este instante lo mismo que yo, reventándose la cabeza de tanto extásis sensorial ante la gota inerte, translúcida que baja, linealmente, fuerte, agria, por las ventanas de Manhathan, Madrid, o París, chorréandonos a dúo.

17 marzo, 2007

Feliz cumpleaños


Mafalda ya es una adulta: festeja sus 45 años.
La enfant terrible que nació en 1962 para ilustrar la campaña publicitaria de una marca de electrodomésticos, está de fiesta.
Y nosotros con ella cada vez que leemos alguna de sus tiras.
Es inolvidable.
Hoy cumple 45, y nos sigue escrutando con su mirada punzante, porque como dijo el escritor Julio Cortázar: “No tiene importancia lo que yo pienso de Mafalda. Lo importante es lo que Mafalda piense de mí”.

15 marzo, 2007

A algunos les llega algo de justicia


La II Corte del Tribunal Penal de Roma condenó en ausencia a cinco ex jerarcas de la ESMA a cadena perpetua con un año de reclusión sin ver el sol. Así, textualmente, es como llama la Justicia italiana al castigo medieval que reserva para casos gravísimos y que decidió aplicarles a Alfredo Astiz, Jorge “Tigre” Acosta, Jorge Raúl Vildoza, Antonio Febres y Antonio Vañek.

Los represores fueron juzgados en ausencia y acusados de “homicidio voluntario múltiple premeditado” por la desaparición de tres ciudadanos italianos: Angela María Aieta de Gullo –madre del dirigente peronista Juan Carlos Dante Gullo–, Juan Pegoraro y su hija Susana, quien dio a luz en cautiverio una hija que aún no recuperó su identidad.

La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Carlotto, viajó especialmente para escuchar la sentencia. Se puso “eufórica”, dijo, al conocer el fallo, al que consideró “como un ejemplo internacional para no tapar la historia” y que “ayudará a que se cumplan las condenas en Argentina”.
Italia comenzó a avanzar con esta causa judicial cuando todavía seguían vigentes las leyes de punto final y obediencia debida. Con su anulación, uno de los expedientes que recobró impulso fue el de los crímenes cometidos en la ESMA. Por esa investigación los represores condenados ayer en Italia ya están detenidos, a la espera de un juicio oral en los tribunales porteños, con excepción de Vildoza, quien está prófugo desde 1986, con pedido de captura vigente de ambos países. El juicio en Roma se hizo sin los acusados presentes y la condena no implicará para ellos ningún efecto inmediato, pero sí un impedimento para salir del país, ya que automáticamente los buscaría la Justicia italiana.
El tribunal presidido por Mario D’Andria decidió aplicar una de las penas más severas de su país a los cinco represores de la ESMA. Además, los sentenció a indemnizar, con sumas que van de 50 mil a 100 mil euros, a los familiares de las tres víctimas italianas de la dictadura argentina y estableció que deberán hacerse cargo de los gastos del juicio y los honorarios de los abogados de la querella. El fallo, dispuso la Corte, deberá aparecer publicada en los diarios italianos Il Corriere della Sera y La Repubblica.
Todavía el tribunal no definió la situación de Emilio Massera, otro de los acusados del juicio a quien evalúa si declarará o no como inimputable. Los peritos que vinieron a evaluar su estado de salud a Buenos Aires pidieron dos meses para emitir un informe (ver recuadro).
La lectura del veredicto fue en la sala de máxima seguridad de Rebibbia, en los suburbios de Roma, donde transcurrieron todas las audiencias desde junio del año pasado. En el recinto había familiares de las víctimas, organismos de derechos humanos y autoridades del Estado italiano, que fue parte impulsora en el juicio. Eran unas cuarenta personas que estallaron en un aplauso al escuchar la condena a perpetua. En Argentina, el festejo se reprodujo en el Ministerio de Educación, donde funcionarios, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se comunicaron por videoconferencia con quienes estaban en Italia.
El titular de la cartera educativa y candidato porteño, Daniel Filmus, rescató el juicio en Italia como fruto de quienes “lucharon por la memoria y la justicia”, aun cuando “muchos en el país apostaban al olvido”. El secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, destacó que la sentencia es “un respaldo de la comunidad internacional a la búsqueda de verdad y justicia y a la lucha contra la impunidad”. Lo dijo mientras dialogaba con el titular de la provincia de Cosenza, Mario Olivierio; el alcalde de Fuscaldo, David Gravina, y los tres abogados de la querella.
A Carlotto se la vio proponer en pantalla “una celebración” por la noticia que equiparó con “un triunfo universal”, haciendo hincapié en la “valentía de los jueces”. En diálogo con Página/12 explicó que, más allá de que los represores condenados estén siendo juzgados en la Argentina, la importancia del fallo descansa en “el mérito del ejemplo internacional de un país de no tapar la historia, sino usar la Justicia para quienes vulneraron los derechos de sus ciudadanos”. “Tiene un efecto moral, o moralizador, que puede ayudar a cumplan su condena en Argentina”, dijo.
Jorge Ithurburu, del comité promotor del juicio ESMA en Italia, agregó que “sería bueno que la sentencia ayude a cooperar a las autoridades judiciales y policiales argentinas e italianas para encontrar a Vildoza”.
Durante el juicio, los magistrados europeos pudieron escuchar los relatos de sobrevivientes que estuvieron en la ESMA y que tuvieron contacto con Aieta, Pegoraro y su hija. Angela María Aieta fue secuestrada el 5 de agosto de 1976. Recién en 2001 su familia pudo acceder a testigos que compartieron el cautiverio con ella. Juan y Susana Pegoraro fueron secuestrados el 18 de junio de 1977. Ella estaba embarazada de cinco meses y su esposo desapareció el mismo día. En la ESMA, Susana dio a luz y escribió una carta para que su mamá criara a su beba, pero la niña nunca fue entregada a la familia. Las Abuelas suponen que fue anotada como Evelyn por el marino Policarpo Vázquez. La joven nunca aceptó el estudio de ADN y el caso está en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El mismo tribunal de Roma ya había condenado siete años atrás al fallecido general Guillermo Suárez Mason y a Santiago Omar Riveros, quien recién fue detenido la semana pasada en la megacausa de Campo de Mayo. La sentencia alcanzaba también a cuatro suboficiales y un prefecto que siguen libres cuya extradición Italia planea reclamar “como modo de hacer valer el sentido del juicio”, explicó Carlotto. Lo mismo podría hacer con los nuevos condenados de la ESMA, aunque se sabe que serán juzgados aquí.


Irina Hauser - Diario Página 12

08 marzo, 2007

Maldición de Dragón



Que tengas comida hasta estar harto todos los días de tu Vida.
Y que vivas muchos años.
Que nunca te falten ni el agua ni la luz.
Que los senderos sean suaves cuando los camines.
Que las espinas se aparten de tu lado.
Que tus enemigos te dejen pasar sin atacarte.
Que ningún dolor te hiera en el costado.
Que nadie te lastime a traición.
Que nadie te ofenda ni siquiera con un gesto.
Que tengas todo lo que se pueda desear,
por largos, larguísimos años.
Pero que te falte el amor.
Thank you FABIÁN RIOS, allways.

06 marzo, 2007

...y cuántos más.

Quiero hacer una canción de amor que es para vos,
no se quien sos,
quiero decirte que espero tanto como vos,
quiero hacer una canción que es tuya,
que se pueda ver,
que pueda ser,
quiero que tenga algun nombre que se pueda leer,
no se cual es,
quiero darte un lugar dentro para recordar,
no se olvidar,
quiero saber que se sabe para no hablar más,
vos lo sabrás,
los relojes pasan por la puerta y vos,
y vos no estás,
un recuerdo en el silencio trata de los dos,
quiero hacer una canción de amor y es para vos,
y cuántos más,
saber que no es un misterio como te llamas,
quiero hacer una canción que sumen más de diez,
vos lo sabes,
quiero decirte que espero tanto,
como vos,
saber porqué,
quiero hacer una canción de amor y es para vos,
y cuántos más,
saber que no es un misterio donde te encontrás,
quiero hacer una canción de amor,
no se escapar,
no se olvidar,
cuanto es lo que nos queda aún para soñar,
para empezar,
para atontar,
cuanto es lo que nos queda hoy para esperar.

Carmen Baliero (Dedicatoria)

05 marzo, 2007

Se viene el veranito

Y ya que vamos de pies en la arena, de dedos sin manicura, de pornos y no se qué, de fotos amenazadoras y amenazantes, yo les contragolpeo con esta fotillo, bien mona, de hace unos "poquitos" años, en Mar Del Plata ciudad donde nací, con mi hermosa hermana Mónica.
Que estilazo!
¿No estoy igual, igual?...eso sí, ¡que pedazo de cabeza que mis padres me han dado! Ainsss.

A love that will never.......(2)


Amarte a ti no es lo mejor, lo tengo claro.

Habiendo tantas cosas por hacer menos traumáticas como hallarle figuras a las nubes, como ir al cine o no hacer nada.

Amarte a ti no es lo mejor, pero me gusta.

Quizás estoy jugando como siempre al masoquista en vez de distraerme con el fútbol o con el Internet, como hacen todos.

Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto para encontrarle algún sentido a esta rutina de ser por siempre sólo un ciudadano, sólo uno más.

Amarte a ti me hace sufrir, ¡qué buena suerte!, para acordarme de que existo y de que siento, para tener en qué pensar todas las noches, para vivir.

Amarte a ti es un veneno que da vida. Es una antorcha que se enciende si se apaga. Es lo sublime junto con lo idiota. Es lo que siento y a quién le importa.

Amarte a ti es la verdad más mentirosa.

Es lo mejor de lo peor que me ha pasado, es la ruleta rusa por un beso, es lo de siempre improvisado.

Amarte a ti es un error, dice un amigo que cree que ser feliz es estar libre....y se pierde del matiz que da lo incierto.

Amarte a ti es la embajada de un instante en mi cerebro.

Es también haberte odiado un par de veces. O cientas.

Amarte a ti es un absurdo, y lo sé. ¿Lo sabemos?

Y así será, mientras nos dure.

02 marzo, 2007

Humano demasiado humano


Quien ha alcanzado la libertad de la razón, aunque sólo sea en cierta medida, no puede menos que sentirse en la tierra como un caminante, pero un caminante que no se dirige hacia un punto de destino pues no lo hay.

Mirará, sin embargo, con ojos bien abiertos todo lo que pase realmente en el mundo; asimismo, no deberá atar a nada en particular el corazón con demasiada fuerza: es preciso que tenga también algo del vagabundo al que agrada cambiar de paisaje.

Sin duda ese hombre pasará malas noches, en las que, cansado como estará, hallará cerrada la puerta de la ciudad que había de darle cobijo; tal vez incluso como en oriente, el desierto llegue hasta esa puerta, los animales de presa dejen oír sus aullidos tan pronto lejos como cerca, se levante un fuerte viento, y unos ladrones le roben sus acémilas.

Quizá entonces la terrible noche será para él otro desierto cayendo en el desierto y su corazón se sentirá cansado de viajar.
Y cuando se eleve el sol de la mañana, ardiente como un airado dios, y se abra la ciudad, puede que vea en los ojos de sus habitantes más desierto, más suciedad, mas bellaquería y más inseguridad aún que ante su puerta, por lo que el día será para él casi peor que la noche.

Es posible que a veces sea así la suerte de este caminante.

Pero pronto llegan, en compensación, las deliciosas mañanas de otras comarcas y de otras jornadas, en las que desde los primeros resplandores del alba, ve pasar entre la niebla de la montaña a los coros de las musas que le rozan al danzar; más tarde sereno, en el equilibrio del alma de la mañana antes del mediodía y mientras se pasee bajo los árboles, verá caer a sus pies desde sus copas y desde los verdes escondrijos de sus ramas una lluvia de cosas buenas y claras, como regalo de todos los espíritus libres que frecuentan el monte, el bosque y la soledad, y que son como él, con su forma de ser unas veces gozosa y otra meditabunda, caminantes y filósofos. Nacidos de los misterios de la mañana temprana, piensan qué es lo que puede dar al día, entre la décima y la duodécima campanadas del reloj, una faz tan pura, tan llena de luz y de claridad serena y transfiguradora: buscan la filosofía de la mañana.



Friedrich Nietzsche