Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

16 febrero, 2007

Oda simple




Contando los pasos que me separan podría hacer un rato de palillos chinos dentro de una caja con cientos de puertitas azules que llenan de bolitas aperladas los collares rotos de las viejas damas indignas del Carrer de la Morería.
Las trenzas de aquella niña se apelmazan en la falda escocesa verde, marrón, blanca, que su madre planchó anoche entre vapores de scudella, mazmorra, vino tinto, naranjas asadas.

Cuatro muchachos, cuatro muchachotes se acuestan en la hierba aún tibia del atardecer de la Barceloneta, recogen sus piernas, tocan sus pollas, secan su sudor, se pegan, se van, se ríen.

Un taxí para.

Dos viejos con txapelas negras pasean como en Pamplona, como en verano, con camisas blancas, relucientes, muelas de oro, pitarra en sus ojos, verdín, musgo, pelusa. Caminan pausadamente, inútil la sonrisa, impronta de macho, de años esquivando las palabras, valiéndose del silencio para comunicarse los deseos, la ansiedad antes los chiquilines que en sus bicicletas le bloquean el andar, pausado, metriz, mortales aún, como todos.

Mi mano te soba la oreja mientras espero tu arremetida.

¿Clavaste ya el puñal que duele el alma de amor?.

Mírame mientras te alejas, sacude los dedos desde lejos con los guantes de gasa blanca, de plumetí, bordados con nacares rosados, prietos, firmes, óscos, ásperos.

Escojes la sonrisa exacta que pones cuando te pones, así, métrico, sencillo, sabio.

Miramos por la ventana a la china que mojada de arriba abajo, corre sonriente con sus bolsas, abajo, calle arriba llena de incertidumbre, una más, real, viceral, ánima ingenua rodeada de cables enredados en sus piernecillas flacas, mojadas aún con la lluvia arriba abajo.

No estás aquí para que veas que en fin, no era para tanto la oscuridad.

El frío me encoje los dedos, y tus brazos me hacen falta para jactarme de las carcajadas que darías si te dijera una, dos, tres cosas al oído.

Me encanta que te rías, conmigo, burlón, amable, cariñoso, sabio.

¿Protesto tanto?.

....es que me estoy cansando de tanto sostener esta imágen puta de poderlo todo.

Si en el fondo, acá nomás, me delato ante el primer beso. Ese que siempre espero que intentes tu, por pudor, por respeto.

¿Porqué?

Por nada. Porque así me parece. Porque así me da gusto. Por ti.

Por amor.

2 comentarios:

Dr Infierno dijo...

Gus, que fumas últimamente? Creo que tiene que estar muy bueno, o le has empezado a dar a la absenta?

Gus dijo...

Doc, estoy fumando la más dulce de las hojas, flores melosas, tibias hierbas, y bebiéndome el elixir más salvaje, alcohólico, perfumado de todos...desde hace tiempo, como siempre, ahora más.