Gustavo Pecoraro Brondino|Crea tu insignia

11 agosto, 2006

Todavía

Todavía,
cuando amanace quiero verte todo el día,
cuando anochece sigues siendo mi alegría,
tu presencia, vida mía.
Todavía,
guardo la prisa de llegar hasta tu casa,
si no has llamado me pregunto, ¿que te pasa?,
todavía, vida mía.
Todavía,
guardo un beso y un suspiro para darte,
si me faltas no me canso de extrañarte,
Todavía, vida mía.
Todavía,
quiero ver llegar al fin la primavera,
para darte de sus flores la primera,
todavía, vida mía.

Casi seguro esta canción que dice mucho de lo que siento tenga connotaciones distintas en distintas personas, importantes todas y que ocupan mi cabeza y mi corazón.
No me averguenza decirlo: la busqueda contínua de la felicidad y el amor, me aparca constantemente en puertos distintos, no tan lejanos entre ellos, pero si de mi hogar.
Probablemente haya alguién que sienta que le repatea el hígado, y esa sensación que se le repite desde hace bastantes años ya, es algo que no puedo evitar provocar. Es un tío adorable, alocado, desalmado, moderno, cruel a veces, divertidísimo, mutante, genialmente crazy, y sexy, muy sexy, muchísimo.
Es mi preferido, lo quiero, lo estimo mucho, y no se que pasaría si viviéramos en la misma ciudad...quizá todo esto no fuera más que una carga, quizá fuera genial. Lo echo mucho de menos casi siempre, me muerdo los labios por no llamarlo, y me pregunto a menudo que coño me pasa con él.....en fin, es mi preferido.
Tal vez a otro que ni siquiera lea este blog, mis palabras y mis sentimientos le den lo mismo. Ya hemos aclarado las cosas, y seguramente con su viaje lejos de aquí, las cosas se aclaren más. No es que sea un tío malo, es que va a su rollo, y es normal, yo lo entiendo...pero duele.
A veces sueño con algun tipo de venganza infantil y sana, pero venganza al fin. Una vez le dije que me desmayaba con sus abrazos, y el se asustó. Que pena que no sepa reconocer la poesía, más allá de las canciones de OT.
Y quizá haya alguién más que entre sus decenas de amantes, y sus miedos, sus ocultaciones sin sentido y su lujuria, lea alguna vez esto. No creo que lo comprenda. Tiene demasiada necesidad de sexo, y demasiado miedo al amor.
Ojalá esto también lo lea Sergi, para que vea que tan duro y adicto al trabajo no estoy.
Bien por ti nen.

No hay comentarios: